¿Cuando la luna está en menguante se puede sembrar?

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El cuarto menguante lunar es ideal para podar, abonar y regar. No se recomienda sembrar, ya que el crecimiento de las plantas no será óptimo en esta fase. Se desaconseja también purgar y controlar plagas.
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¿Es buen momento para sembrar cuando la luna está en fase menguante?

A ver, te cuento lo que yo hago y lo que me ha funcionado a mí.

Personalmente, cuando la luna está en cuarto menguante, aprovecho para darle un buen corte de pelo a mis rosales y preparar la tierra con abono orgánico. ¡Les sienta de maravilla! Recuerdo que una vez sembré lechugas en menguante... ¡y tardaron siglos en salir! Aprendí la lección. Ahora, para la siembra, prefiero esperar a otra fase.

Ojo, no digo que sea una regla de oro, pero a mí me va mejor así. Cada maestrillo tiene su librillo, ¿no?

Y, para que quede claro, aquí te dejo un resumen:

¿Es buen momento para sembrar cuando la luna está en fase menguante?

No.

¿Qué actividades son propicias en cuarto menguante?

Podar, abonar el suelo y regar.

¿Qué actividades se desaconsejan en cuarto menguante?

Sembrar y controlar parásitos.

¿Cuál es la mejor luna para sembrar?

Luna creciente. Simple. Dos, tres días antes de llena. Excepto lechugas. Menguanta. Punto.

  • Luna creciente: ideal para siembra de la mayoría de plantas. Crecimiento vigoroso. Observación personal: mis tomates este 2024, espectaculares.
  • Luna menguante: lechuga, principalmente. Control del crecimiento. Menos floración. Experimentación propia con resultados variables. Algunas fallaron. Otras, sorprendentemente robustas.
  • Luna llena: no se recomienda. Exceso de energía, resultados impredecibles. Demasiada energía. No me gusta.
  • Mi abuela decía: La luna influye en todo. Su sabia mirada. Una verdad innegable.
    • Años de experiencia. Observaciones detalladas. Apuntes en agendas polvorientas.
    • Su conocimiento, herencia familiar. Lo sé de memoria, cada detalle.

El ciclo lunar, un misterio. Un reflejo del universo dentro de la tierra. Influencia comprobable. Aunque algunos lo nieguen.

En realidad, hay mucho más. La hora del día también influye. Y el tipo de suelo. Y la variedad de la semilla. No es solo la luna. Es una interacción compleja. El cosmos mismo, tejido en cada hoja.

La influencia lunar: más allá de lo científico. Intuición, tradición y conocimiento ancestral. Algo que algunos llaman magia. Yo lo llamo observación. De hecho, llevo un registro minucioso de mis plantaciones desde 2020. Apuntes detallados. No solo de la luna. De todo.

¿Qué fase de la luna es buena para sembrar?

La luna... esta noche, está… así, ¿sabes? Como un cuchillo oxidado, clavado en el cielo. Luna menguante. Para mí, siembra de lechugas. Siempre las he sembrado así. Mi abuela, igual.

Recuerdo esas noches, el olor a tierra húmeda… el frío en la cara. Plantando, como si fuera a enterrar mis propios miedos.

  • Lechugas en menguante, es como una ley, una herencia familiar… transmitida de generación en generación. No lo cuestiono.

Pero… este año… ha sido distinto. Las lechugas, han salido… débiles. Quizás, demasiado débiles. No sé. No lo entiendo. Me preocupa.

Luna creciente, para el resto, supongo. Las otras plantas… tomates, pimientos… Sí, creo que en creciente siempre, ¿no? Así lo dice mi abuelo, aunque ya no está.

  • Siempre la luna ha tenido su importancia en nuestro huerto. Ahora… todo parece diferente.
  • Me da miedo fallar. Este año… la cosecha, ha sido mala. Mala.

El miedo... es un cultivo que no he podido erradicar. Me persigue, como la sombra de la luna, a la que miro ahora. Este año… el huerto… es un reflejo de mis propias fallas.

El fracaso pesa más que la tierra. Me siento… vacío. Como la luna menguante, cada vez más pequeño.

Añadido después: He consultado el almanaque de 2024 y he comprobado las fechas de las fases lunares para el próximo mes. Planificaré la siembra con mayor precisión. Aunque… el temor permanece.

¿Qué es mejor sembrar, en menguante o en creciente?

¡Ay, la luna y sus tejemanejes en la huerta! Sembrar con la luna es como echarle sal a la vida... ¡o al huerto! Depende de lo que quieras cultivar, claro.

  • Raíces: Si quieres patatas, ajos, cebollas que te hagan llorar de alegría (¡o por lo picantes que son!), siembra en menguante. Imagínalo así: la luna se achica, y las plantas dicen "¡A engordar la raíz!". Es como cuando yo me pongo a dieta... ¡pero solo para abajo! Jajaja.
  • Frutos: Si sueñas con tomates rojos y jugosos, pimientos que piquen como un beso robado, o berenjenas brillantes como la peluca de Raffaella Carrá, ¡planta en creciente! La luna crece, y las plantas se ponen contentas y dicen: "¡A dar frutos!". Es como cuando me pagan la extra, ¡todo florece!

¿Por qué? Pues mira, la savia de las plantas hace cosas raras según la luna, como yo cuando tomo café. En menguante, la savia baja a las raíces. En creciente, sube a las hojas y los frutos. ¡Es ciencia! (o algo así, mi abuela lo hacía y le salía todo tremendo, algo sabrá la buena mujer).

Pero vamos, que si plantas un tomate en menguante, no te va a salir un cactus, ¡relájate! Solo que quizás no te da tantos tomates como si lo plantas en creciente. ¡Es como echarle un poquito de lotería al huerto!

Un truquito extra: Yo siempre miro el calendario lunar antes de sembrar. Hay un montón por internet, ¡más fácil que encontrar aparcamiento en agosto! Y si la cosa se pone difícil, ¡siempre puedes echarle la culpa a la luna! ¡Ella nunca se queja!