¿Cómo puedo saber qué estación soy en la colorimetría?

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Descubre tu estación en colorimetría observando cómo reacciona tu piel a diferentes tonos. Primavera: Te favorecen colores cálidos y luminosos (melocotón, dorado). Verano: Resaltas con tonos fríos y suaves (rosa, lavanda). Otoño: Los colores cálidos y profundos (marrón, mostaza) te sientan bien. Invierno: Luces con colores fríos y vibrantes (negro, rojo).
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¿Cuál es mi estación de color en colorimetría?

Uf, qué lío esto de la colorimetría. Recuerdo que en mayo del año pasado, en una tienda de Barcelona –"Colores de Luna", creo que se llamaba–, me hicieron un estudio. Me costó 60 euros.

Fue bastante interesante, aunque la verdad, aún me suena un poco a chino. Me dijeron que era "Primavera", pero no me quedó claro del todo.

Primavera: colores cálidos y suaves, como el melocotón, dorado, verdes claros... sí, eso lo recuerdo. Pero también me gustan algunos azules. ¿Eso lo invalida?

Verano: tonos fríos, ¿no? La verdad es que el rosa pastel me sienta fatal, lo probé en un vestido y me vi pálida. Lavanda y azul claro... meh.

Otoño: esos marrones y naranjas… Me encantan los abrigos color mostaza, así que algo de eso hay en mí.

Invierno: ¡el negro es mi básico! También el azul marino. Blanco puro… depende del blanco. Hay algunos que me favorecen, otros no. Un poco caótico todo.

En resumen: me dijeron Primavera, pero con dudas.

¿Cómo puedo saber cuál es mi colorimetría?

¡Averiguar tu colorimetría es más fácil que sacarle un diente a un pollo! Es como intentar adivinar el sabor de un helado con los ojos vendados, ¡pero con menos frío!

¿Cómo saber si eres team invierno o team verano en la paleta de colores? ¡Aquí te va la movida!

  • Paso 1: ¡Espía tu piel! Ponte frente al espejo, como si fueras a dar un discurso importante (¡pero en calzones!), y mira tu piel a la luz del sol, esa que no perdona. ¿Eres más de subtono frío (rosita, azulado) o cálido (dorado, amarillento)? Yo, por ejemplo, soy más de verme bronceado incluso en invierno, así que imagínate.

  • Paso 2: ¡El contraste, el rey! ¿Eres como Blancanieves, que destaca hasta en un iglú, o más bien discreto como un ninja en la noche? Si tu piel, pelo y ojos tienen un contraste brutal, ¡bingo! Si no, relájate, que también hay colores para ti. Mi contraste es tan alto que espanto a los mosquitos.

  • Paso 3: ¡Ojos y pelo al poder! ¿Ojos azules como el mar Caribe o marrones como el chocolate de mi abuela? ¿Pelo rubio como el sol de agosto o moreno como la noche más oscura? Todo suma, ¡como los ingredientes de una buena paella!

  • Paso 4: ¡A probar, a probar! Ponte ropa de diferentes colores. ¿Con el naranja pareces un semáforo o te sienta como un guante? ¿El azul te da un aire de reina o te hace parecer un pitufo? ¡La práctica hace al maestro... o al menos te ayuda a no parecer un payaso!

¡Y ahora, info extra para que te luzcas!

  • Subtono: ¡No es lo mismo que el tono de piel! Puedes ser moreno y tener subtono frío, ¡cosas veredes, Sancho!
  • Estaciones: ¡Invierno, verano, otoño, primavera! ¡No, no es el horóscopo, es la colorimetría! Cada estación tiene sus colores estrella.
  • Apps: ¡Sí, hay apps para esto! ¡El futuro es hoy, oíste!

¿Puedo hacer un análisis de color yo mismo?

Sí, puedes intentarlo.

  • Muestras de tela: Pruébate colores bajo luz natural. Observa reflejos en la piel.

  • Espejo: Tu reflejo es la clave. Sé objetivo. No te engañes.

    La belleza es subjetiva. El color, una herramienta.

  • Profesional: Quizá te ahorre tiempo. O no.

  • Recuerda: El color importa. Cambia la percepción.

    Todo cambia, nada permanece. Ni siquiera tu color favorito.

  • Analízate: Experimenta. Encuentra lo que te gusta.

    El gusto personal es la última frontera.

Este año, he visto gente combinando amarillo y gris. Horrible, pero a algunos les funciona. La moda, al final, es personal. Y la opinión, barata.

¿Cómo puedo saber mi colorimetría según mis venas?

La colorimetría se apoya en la observación del tono de la piel y su reacción al sol. En concreto, tus venas y palmas pueden darte pistas, pero no son el único indicador.

Aquí te explico cómo interpretar lo que ves:

  • Venas: Si tus venas se ven más verdes, podrías tener una tonalidad cálida. Si predominan las azules o moradas, es posible que tu piel sea de tono frío. La iluminación juega un papel importante, ¡ojo!

  • Palmas: Unas palmas con un matiz amarillento o albaricoque sugieren una tonalidad cálida. Si tienden al rosa, es posible que seas de tonalidad fría. Esto depende de tu circulación, así que no es infalible.

Considera que esta técnica es una aproximación. No es una ciencia exacta.

¿Por qué es importante el tono de piel?

Conocer tu tono ayuda a elegir ropa, maquillaje y tintes de cabello que armonicen con tu belleza natural. Es como saber qué tipo de vino marida mejor con cada plato.

Más allá de las venas y las palmas:

  • Reacción al sol: ¿Te quemas fácilmente o te bronceas? Las pieles que se queman suelen ser frías, mientras que las que se broncean tienden a ser cálidas.
  • Color de ojos y cabello: Aunque no son determinantes, complementan la información. Los ojos azules o grises suelen asociarse con tonos fríos, y los marrones o dorados con tonos cálidos.

¿Sabías que la colorimetría se usa también en diseño de interiores? Elegir los colores adecuados puede transformar un espacio.

Mi experiencia personal:

Hace poco intenté definir mi tono y ¡fue más complicado de lo que pensaba! Dependiendo de la luz, mis venas parecían de un color u otro. Al final, me decidí por un tono neutro, ya que mi piel se broncea con facilidad, pero también tiene cierta palidez.