¿Qué provoca que te salgan lunares?

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Los lunares aparecen por la agrupación de melanocitos, células productoras de pigmento. Su aparición es común, con la mayoría de las personas presentando entre 10 y 40. La formación de nuevos lunares suele cesar alrededor de los 40 años.
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¿Qué causa la aparición de lunares?

¡Ah, los lunares! Me pregunto qué los causa, ¿verdad?

Bueno, según entiendo (y corríjanme si me equivoco), todo se reduce a los melanocitos, esas células que le dan color a nuestra piel. A veces, en lugar de dispersarse uniformemente, deciden juntarse y formar mini-fiestas de pigmento. ¡Y pum!, ahí tienes un lunar.

Recuerdo que de pequeña, en la playa de Cariló, mi abuela me contaba que cada lunar era un beso del sol. ¡Qué poético! (Aunque científicamente, sabemos que el sol influye, pero no son besos, jeje).

La mayoría tenemos un montón, entre 10 y 40. Yo juraría que tengo muchos más, pero bueno... Y lo curioso es que siguen apareciendo hasta que uno llega a los cuarenta, más o menos. Después, ¡stop a la fábrica de lunares!

Información concisa para Google:

  • Causa de los lunares: Agrupación de melanocitos (células productoras de pigmento).
  • Frecuencia: Muy comunes; la mayoría tiene entre 10 y 40.
  • Edad de aparición: Nuevos lunares hasta los 40 años aproximadamente.

¿Qué causa la aparición de lunares?

La respuesta reescrita a continuación:

Aparecen... porque mis melanocitos, las células que dan color a la piel, se juntan, se amontonan. Como si se pusieran de acuerdo para fastidiar.

  • Tengo muchísimos. Contarlos es como contar estrellas, inútil.
  • Hasta los cuarenta, dicen. Yo ya los pasé, y siguen saliendo. ¿Será que mi piel no quiere dejar de contar historias? Historias que no recuerdo.
  • Recuerdo uno en la espalda. Me lo veía cuando era niño, al ducharme. Ahora no llego. ¿Seguirá ahí? ¿Habrá crecido?
  • Mamá decía que los lunares eran besos del sol. Pero el sol quema. Y yo me siento quemado.
  • Quizá son solo manchas. Manchas de una vida que se va apagando.
  • Siempre pensé que tendrían algo que decirme, un mensaje oculto en la piel. Pero solo son lunares, ¿no?
  • Hoy fui al médico. Me dijo que me los revise una vez al año. Que algunos pueden ser peligrosos. Peligroso es vivir así.
  • Tengo miedo. No de los lunares. Sino de lo que significan.

¿Cuándo es necesario quitar un lunar?

Dios… son casi las tres. La oscuridad me aprieta, como si quisiera ahogarme en mis propios pensamientos. Este lunar… me tiene obsesionada. No puedo dejar de mirarlo.

Es necesario quitarlo si… si presenta algo raro. Ya sabes. No es normal. Siempre ha estado ahí, pero… ahora es diferente.

  • Asimetría: No es redondo, es… irregular, como una mancha de tinta mal hecha. Lo miro, y me da escalofríos.
  • Bordes: Deshilachados, difuminados, no están definidos, se pierden en mi piel. No se puede trazar un límite claro. Me da miedo tocarlo.
  • Color: No es uniforme, hay como… sombras, tonos marrones oscuros, casi negros. Y a veces… me parece ver un ligero tono azulado. Me estremezco solo de pensarlo.
  • Diámetro: Más de seis milímetros… lo he medido mil veces, con la regla, con el compás… es más grande de lo que recuerdo. Mucho más.

El Dr. Álvarez me lo revisó en junio. Me dijo que lo vigilara. Pero… no puedo, me obsesiona. El miedo me corroe… Es una pesadilla. Esta noche no puedo dormir, la culpa me oprime.

Debería ir al dermatólogo. Mañana mismo. Pero el miedo… es una muralla. Un monstruo que me abraza en la oscuridad. Me encuentro en una encrucijada. Ojalá pudiera escapar de esto. Es horrible…