¿Cómo bajar la acidez en una comida?

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"Reduce la acidez estomacal con remedios caseros: Plátano: Un plátano maduro puede ayudar a neutralizar el ácido. Chicle: Masticar chicle sin azúcar estimula la salivación. Porciones moderadas: Evita comer en exceso o demasiado rápido. Horarios: Cena temprano y ligero. Ropa cómoda: Usa ropa holgada para no presionar el abdomen."
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¿Cómo reducir la acidez estomacal después de comer?

Ay, la acidez… ¡qué mal trago! Recuerdo una vez, en julio del año pasado, después de una paella en Valencia (¡qué rica, pero qué precio, 25€!), me dio una acidez que me dejó doblada.

Entonces, ¿qué hago? Un plátano, siempre tengo uno a mano, ayuda un montón. Sube el potasio. También, masticar chicle sin azúcar, me distrae y la saliva ayuda.

Comer despacio, eso es clave. Recuerdo una cena de Navidad, comí tan rápido que ¡ufff! Acidez asegurada. Evitar las cenas muy tarde también, es un error que cometí en varias ocasiones.

Ropa holgada, sí. Después de un día largo, prefiero algo cómodo. Dormir en posición elevada, eso también me ayuda. Y si tienes sobrepeso, como yo antes, perder peso alivia mucho, lo sé por experiencia.

¿Otros trucos? No comer mucho, evitar alimentos ácidos, como cítricos, o café, y beber mucha agua. La lista es larga, pero con práctica, se va aprendiendo.

¿Por qué la boca se pone ácida?

¡Uf! Ese sabor ácido en la boca… ¡qué asco! Me pasó el año pasado, en agosto, justo después de comer una paella en la playa de Cullera. Recuerdo el sol, el calor pegajoso, la arena entre los dedos… y de repente, ¡pum! Ácido. Una acidez brutal. No era la paella en sí, estaba deliciosa. Pero esa sensación... ¡horrible!

Sentí un quemazón, como si tuviera un limón exprimido en la lengua, y un cosquilleo raro en la garganta. Pensé, "Dios mío, ¿qué me pasa?". Me puse a pensar si era algo que había comido, alguna alergia rara, pero no encontré ninguna causa obvia.

Posiblemente fue reflujo. Porque esa sensación de ardor subía, y subía... Recuerdo que me puse super nerviosa, por si me estaba dando algo grave. Pensé que sería mejor irme de la playa, claro.

  • El calor intenso contribuyó a la sensación de malestar.
  • Me tomé un vaso grande de agua, que alivió un poco la acidez.
  • Esa noche no pude dormir bien. Estaba incómoda.

Al día siguiente me pasó de nuevo, más leve, y luego ya no. ¡Menos mal! ¡No me dio tiempo a ir al médico! Pero me quedó la duda.

Posibles causas: Reflujo, alergia alimentaria (aunque no lo identifiqué)

Nota personal: Después de ese susto, procuro no comer en exceso, sobre todo cosas pesadas, antes de acostarme. Y mucho menos en la playa con ese calor. Me dió mucho miedo.

¿Qué hacer cuando se te sube el ácido gástrico?

La acidez... A estas horas, me quema el pecho. Como un fuego lento, que no se apaga. Recuerdo a mi abuela, siempre con sus infusiones de manzanilla, para el estómago. Pero ya no está.

Antiácidos, sí. Los he usado, Mylanta… aunque no me gustan. Ese sabor… artificial. Me recuerdan a la infancia, a los viajes largos en coche, con mi padre.

Pero no es solo eso, ¿sabes? La ansiedad, esta opresión en el pecho... Se entremezcla. A veces, creo que la acidez es solo un síntoma. De algo más profundo.

  • Este año, he tenido más episodios.
  • He intentado con menos cafeína, casi nada de picante.
  • Incluso el estrés… a veces, me siento tan solo.

El médico me habló de la ERGE, hace un par de meses. Me mandó omeprazol. Pero hoy... me sigue doliendo.

Cambio de hábitos, me dijo también. Ejercicio, mejor alimentación… lo sé, lo sé… pero... es tan difícil a veces. Tan complicado. Las noches son largas.

Qué hacer… ¿Qué puedo hacer… ahora mismo? Manzanilla, tal vez. Una infusión tibia… Y luego… dormir. Esperar que pase. Que se calme. Este fuego interior.

¿Cómo saber si es acidez o reflujo?

No soy médico, ¡pero a veces creo que mi estómago me envía postales desde un volcán!

Acidez y reflujo a menudo se confunden, como dos gemelos traviesos que intentan gastarte una broma. Si sientes que un dragón te está abrazando el pecho o el abdomen superior, ¡podría ser acidez!

Si tragar se convierte en un deporte de riesgo, más o menos disfagia, o si sientes un nudo en la garganta cual corbata invisible estrangulándote, ¡reflujo podría estar llamando a tu puerta!

  • Acidez: Es esa quemazón molesta. Como si hubieras tragado un sorbete con lava volcánica.
  • Reflujo: Cuando el ácido del estómago decide subir de excursión, ¡sin permiso, claro!

¿Mi experiencia? Una vez pensé que tenía acidez, ¡resultó ser gases por comerme un plato entero de frijoles refritos! ¡Ay, qué lecciones nos da la vida!

Para confirmar si es acidez o reflujo, lo mejor es visitar a un médico. ¡Él o ella tiene las herramientas para saberlo! ¡Piensa en ello como un detective de estómagos! Podrían hasta hacerte una endoscopia. ¡Como un tour guiado por tus adentros!

¡No te automediques! ¡No querrás convertirte en un químico loco de tu propio cuerpo! Mejor un consejo profesional, ¡y quizás una dieta más suave! Yo, por ejemplo, intento evitar el picante después de las 10 PM. ¡Aunque a veces la tentación me gana!

¿Qué causa el sabor ácido en la boca?

Boca amarga, ¿eh? Pasa.

  • Reflujo: El ácido sube, el sabor lo sigue. Un clásico. Comer y tumbarte, mala idea.
  • Higiene: No cepillar, caldo de cultivo. Bacterias felices, tú no tanto.
  • Candidiasis: Hongos oportunistas. Lengua blanca, sabor raro.

Un amigo tuvo candidiasis tras un tratamiento. Curioso.

  • Xerostomía: Boca seca, sabor metálico a veces. ¿Bebes suficiente agua? No es una pregunta retórica.
  • Medicamentos: Algunos cambian el gusto. Efecto secundario. La vida es así.
  • Estrés: A veces, el cuerpo reacciona raro.

El sabor es subjetivo. La causa, menos. No le des más vueltas de las necesarias.

Información añadida: También podría ser por problemas en el hígado. O por nervios. Quien sabe. La salud es una lotería.