¿Cómo se toma la sal rosada?

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La sal rosada del Himalaya se usa como condimento, disuelta en agua, o en baños relajantes. Su uso culinario es similar a la sal común. Aunque se comercializan lámparas de sal para purificar el aire, su efectividad carece de evidencia científica.
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¿Cómo se consume la sal rosa del Himalaya?

¡A ver! La sal rosa del Himalaya, esa cosa que parece un caramelo gigante, la verdad es que la uso un montón.

La echo a casi toda la comida, ¡igual que la sal normal! ¿Sabes? Me encanta darle un toque final a mis ensaladas con ella. El sabor es ligeramente diferente, como más suave.

¿Lámparas de sal? Tenía una en mi pieza allá por 2015, la compré en una tienda naturista en Providencia por como 15 lucas, supuestamente limpiaba el aire... La verdad, no sé si era verdad, pero la luz era súper relajante.

Una vez probé eso de disolverla en agua, ¡puaj! Demasiado salado para mi gusto. Pero lo que sí he hecho es usarla en baños de tina, ¡ufff! Relajante a más no poder. Mis músculos lo agradecen.

¿Cómo preparar agua con sal de Himalaya?

¡Agua con sal rosa!, el elixir rosa que promete desintoxicarte como si fueras un influencer después de un festival de música.

Para prepararla, necesitas:

  • Sal del Himalaya: Una cucharadita, que no te emociones como si fueras a salar el Mar Muerto.
  • Agua: Un litro. ¿Del grifo? ¡Tú decides! No seré yo quien te juzgue por tus elecciones hídricas.
  • Un vaso: De vidrio, por favor, que no somos bárbaros. Aunque, bueno, cada uno con sus filias.

El ritual:

  1. Disuelve la sal en el agua como si estuvieras deshaciéndote de tus arrepentimientos del fin de semana.
  2. Remueve. Si crees que remover soluciona tus problemas, adelante. Yo, por mi parte, prefiero terapia.
  3. ¡Bébela! A pequeños sorbos, como si fuera un brebaje mágico. Aunque, seamos sinceros, no esperes transformarte en unicornio.

Bonus track:

  • ¿Baños relajantes? ¡Échale una cucharada sopera! Pero no te duermas en la bañera, que luego me echas la culpa.
  • ¿Gárgaras? ¡Otra cucharada! Para que tu voz suene tan celestial como la de un ángel… o, al menos, para que no raspe tanto.

¡Ojo!, yo no soy médico ni gurú. Si te sientes mal, ve al médico, no le eches la culpa a mi receta. Yo solo te doy ideas, como el que te dice "hazte un flequillo, te verás genial".

¿Cómo preparar el agua con sal del Himalaya?

Claro que sí, aquí está el texto reescrito:

Preparar agua con sal del Himalaya es fácil. Llenas un cuarto del frasco con la sal rosa, esa que compré en la tienda naturista cerca de mi casa en Madrid, justo después de que me diagnosticaran esa alergia rara en mayo. Luego, completas con agua, agua del grifo, sí, ya sé que debería ser filtrada, pero qué le voy a hacer. Cierras el tarro, agitas bien, y lo dejas quieto.

Lo dejo reposar en la encimera, junto a la tostadora que nunca limpio. ¿Cuánto tiempo? Pues yo digo que entre 12 y 24 horas, a temperatura ambiente. No lo meto en la nevera, porque mi abuela decía que las cosas pierden su magia si están frías. Ella creía mucho en esas cosas.

Recuerdo la primera vez que lo hice, pensé que no iba a funcionar. Que era una tontería más de esas que leo en internet. Pero mi sorpresa fue mayúscula. ¡La sal se disolvió y el agua cambió de color! Bueno, no drásticamente, pero ahí estaba.

  • ¡Importante!: Asegúrate de que la sal se disuelva por completo.
  • Si ves que queda sal en el fondo, agita un poco más.
  • Yo uso un frasco de mermelada reciclado, no te compliques.

Luego, la uso para beber por las mañanas. Me dice mi gurú de yoga que ayuda con la hidratación y los minerales. No sé si es verdad, pero el sabor me gusta. Tiene como un toque salado sutil, diferente a la sal de mesa normal. Y bueno, si al menos es placebo, pues bienvenida sea la sugestión.

Información adicional:

  • La calidad del agua es importante.
  • Puedes usar agua filtrada o embotellada si lo prefieres.
  • Hay gente que lo usa para limpiar heridas, pero yo no me atrevo.

Un dato curioso: La sal del Himalaya se extrae de minas de sal en Pakistán. Antes, era de color rosa más intenso. ¡Ahora es más pálida!

¿Cómo hacer agua alcalina con sal del Himalaya?

¡Agua alcalina! ¿Sal del Himalaya? ¿Sirve de verdad? Mi abuela siempre decía que el agua de la fuente era la mejor… ¡qué tiempos! Aunque… a ver, la receta:

  • Medio cucharadita de sal rosa del Himalaya.
  • Un litro de agua, ¡pura! No de grifo, eh. La de mi filtro, la que uso para el café.
  • Remover hasta que desaparezca la sal. ¡Fácil!

Pero, ¿realmente alcaliniza? Eso es lo que me pregunto. He leído que sí, pero… ¿cuánto? Necesito un medidor de pH para estar segura. El de mi hermana? ¡Será que le puedo pedir prestado!

El efecto es pequeño, ojo. No es como beber un batido de verduras verdes. Lo sé, lo he probado. ¡Y la cara que puse! A veces me paso con esas cosas.

Tengo que apuntar cosas para mañana. Cosas importantes:

  • Comprar limones. ¡Necesito limonada!
  • Llamar a mi hermana para lo del medidor.
  • ¡Buscar recetas de aguas detox! Algo más potente que esta cosa de la sal, aunque…

No sé, igual con zumo de limón sí que se nota más el cambio del ph. Debería buscar más info sobre el pH del agua del grifo de mi casa. ¿Tendrá mucho cloro? ¿Qué es eso del método de electrólisis para hacer agua alcalina? ¡Hay mil maneras!

En resumen: sal rosa en agua, remover. ¡Pero no esperes milagros!

Información extra:

  • El pH del agua pura es 7 (neutro).
  • La sal del Himalaya, aunque ligeramente alcalina, no produce un cambio drástico del pH.
  • Hay otros métodos más efectivos para alcalinizar el agua como ionizadores o añadiendo otros elementos como bicarbonato.
  • El consumo de agua alcalina es un tema con diferentes posturas científicas. Algunas personas creen que tiene beneficios para la salud, mientras que otras no encuentran evidencia suficiente.

¿Cómo alcalinizar el agua con sal del Himalaya?

¡Uy, qué desastre! Intento recordar... Fue en mayo, en mi casa, en la cocina, un miércoles cualquiera. Estaba harta del agua del grifo, sabe a cloro, ¡asqueroso! Leí que la sal del Himalaya alcaliniza. ¡Tonta de mí!

Pues nada, cogí una jarra de cristal, de esas grandes, ¿sabes?, las de litro y medio. Llené la jarra con agua filtrada, de la que compro en garrafones de cinco litros. Sí, ¡de esas! Eché un puñado, ¡ojo, que no medí!, de sal del Himalaya rosa, la que venden en Mercadona, y medio limón, cortado a trocitos pequeñitos.

Lo dejé ahí, en la encimera, ¡que se supone que es un lugar visible! Me olvidé. Al día siguiente, ¡zas!, me lo encontré ahí, olía raro, a limón pasado y algo... salobre. Beberlo fue un suplicio, ¡qué asco!

La mezcla era una porquería. ¡Qué mala idea! No la recomendaría a nadie.

Resultado: fracaso total. Agua insípida, un olor raro, sabor horrible. ¡Nunca más!

Detalles adicionales:

  • Tipo de sal: Sal del Himalaya rosa, Mercadona.
  • Cantidad de sal: A ojo, un puñado generoso.
  • Tipo de limón: Limón común, amarillo.
  • Cantidad de limón: Medio limón, cortado en trozos pequeños.
  • Tiempo de reposo: Más de 12 horas, sin medir exactamente.
  • Agua utilizada: Agua filtrada, en garrafón.
  • Fecha: Mayo 2024.

Conclusión: La receta es una pésima idea. No funciona, por lo menos para mí.