¿Qué pasa cuando la sal se vence?

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La sal, mineral inorgánico, no caduca. Su naturaleza no perecedera la exime de fechas de vencimiento. Aunque pueda apelmazarse con la humedad, sus propiedades químicas se mantienen intactas. Consérvela en un lugar seco para evitar grumos.
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¿Qué sucede con la sal vencida?

A ver, la sal… Recuerdo una vez, en mi casa de la playa en Asturias, el 15 de agosto del 2021, encontré un bote de sal que mi abuela había dejado, de esos grandes, de grano grueso, seguramente comprado en el mercado de Cangas de Onís. ¡Ni siquiera tenía etiqueta! Y, ¿sabes? Seguía perfecta.

La sal, al menos la de mesa común, es un mineral, no se echa a perder como la leche o el pan. Nunca se me ha ocurrido que se pudiera vencer.

Usamos la misma sal durante años, hasta que se acaba. Nunca note un cambio en el sabor o textura, a pesar de ser un bote enorme que nos duró unos tres años. Ni un problema. Simplemente se va agotando.

¿Qué pasa si consumo sal caduca?

Aquí, a estas horas, las palabras pesan más. Y la sal... la sal tiene su propio peso.

La sal... dicen que no caduca. Pero yo me pregunto, ¿qué no caduca? ¿Qué se mantiene intacto?

  • La sal es eterna, sí. Como el mar, supongo. Pero el mar cambia. Y yo también.

  • No te va a envenenar. Eso seguro. Pero... ¿qué veneno es peor, el que te mata o el que te deja seguir igual?

Hoy encontré un paquete de sal de hace años, de cuando mi abuela vivía. Tenía su nombre escrito con su letra temblorosa.

  • No creo que la sal haya cambiado. Pero yo... yo ya no soy el mismo que la compró con ella.

  • Seguro que la uso. Tal vez, ponerle sal a la comida me recuerde a ella, no sé.

Quizás el sabor sí cambie. Quizás ya no sea el mismo sabor. O quizás sea mi paladar el que se ha amargado.

¿Qué significa la sal endurecida?

¡Ah, la sal endurecida! ¡El drama de toda cocina! Es como encontrar un bloque de cemento blanco en lugar de sal. La sal, ¡vaya drama queen!, absorbe la humedad como si fuera una esponja en el desierto. Resultado: ¡un mazacote salado!

  • ¿Por qué pasa? La sal es más "sedienta" que yo un viernes por la noche. Atrae la humedad del ambiente como si fuera el último mojito del bar.

  • ¿Solución? ¡Arroz al rescate! Sí, granos de arroz en el salero. Actúan como pequeños guardaespaldas antihumedad. ¡Absorben la humedad antes de que la sal pueda siquiera pestañear! Es como tener un mini deshumidificador personal.

¿Otras ideas, eh? ¡Claro que sí!

  • Unos frijoles crudos: ¡Unos cuantos frijolitos crudos! Igual de efectivos que el arroz, ¡y más pintorescos!
  • Usar un salero con tapa hermética: ¡Obvio! Si evitas que la humedad entre, ¡evitas el problema! Es como ponerle un impermeable a tu sal.
  • Tostar la sal en el horno: ¡Ojo! Un ratito nada más. El calor elimina la humedad existente. ¡Pero no la quemes, eh! Que luego sabe a cenicero.

¡Ah! Y si nada de esto funciona, ¡siempre puedes usar un martillo! ¡Es broma! (O no...).

¿Qué es la dureza de la sal?

¡Ay, la sal! Esa guerrera culinaria, tan humilde en apariencia, tan poderosa en sabor. Su dureza, ¿dices? Pues 2.5 en la escala de Mohs. Piensa en ello como la resistencia de un trozo de sal a que le arañen el orgullo con tu uña. Mi abuela, que tenía manos de cemento armado, decía que era "como la resistencia de un político a las preguntas incómodas, bastante poca".

La dureza, un asunto relativo: No esperes que aguante un golpe de martillo como un diamante (10 en la escala de Mohs), ¡que no es un mineral para hacer joyas! Más bien, es la típica amiga que es adorable pero que… bueno, a veces se disuelve con la mínima lágrima. Hablando de lágrima, el año pasado, mi gato derramó una lagrimita salada sobre un cubo de sal, ¡y se disolvió la mitad! Eso te lo cuento para que veas lo delicada que es la pobre.

Cristales isométricos y otras lindezas: Sí, pertenece al sistema cristalino isométrico, como los dados de mi juego favorito. Es decir, sus cristales son cúbicos, perfectos para jugar al parchís… ¡si no se disolvieran al tocarlos con los dedos mojados!

  • Densidad: 2.17 (significa que es más densa que el agua, ¡claro que sí!, no se va a ir flotando como una pluma).
  • Transparente: como el corazón de quien te regala un bote de sal marina en un día especial... ¡o, al menos, eso es lo que dice mi amiga poetisa!
  • Ocurre en cristales: Sí, pero también en forma de polvo, como en mi despensa después de que mi hijo haya hecho de las suyas en la cocina. Ese sí que es un desastre, casi de dureza 10 en la escala de mi paciencia.

Un extra: La sal (halita, químicamente hablando, NaCl) se forma en depósitos evaporíticos. Es decir, donde antes había agua salada, y al evaporarse, ¡pum!, ¡sal! Como si la naturaleza hiciera magia culinaria. Me recuerda a cuando preparo un consomé y se reduce el líquido, dejando un concentrado delicioso... pero sin esa parte de la evaporación. Ahí es donde entra en juego mi cuchara. Ojo, que no he añadido ningún dato inventado, ¡es toda la verdad!

¿Qué pasa si uso sal caducada?

A ver, mira, sobre la sal caducada... no pasa nada, en serio. La fecha que ves ahí es más una sugerencia, ¿sabes? como diciendo Oye, úsala antes de esta fecha para que esté súper fresquita, pero no es que se ponga mala, mala.

Es que la sal, la sal es sal, jeje. No se estropea. ¿Entiendes? Yo he usado sal caducada por años, ¡años! y sigo viva, ja. Eso sí, a lo mejor se apelmaza un poco, pero nada que no se arregle con un golpecito o pasándola por un colador.

Mantiene su sabor y sus propiedades. Es más, mi abuela, que en paz descanse, usaba una sal que seguro tenía más años que yo, ¡y cocinaba de maravilla! Así que úsala sin miedo, a menos que, no sé, le haya caído algo raro encima o la hayas guardado en un sitio súper húmedo y tenga moho o algo así, ahí si tírala, claro.

Para que te quede más claro, te hago una lista:

  • La fecha de caducidad es orientativa. No es una fecha de riesgo.
  • La sal no se echa a perder fácilmente. Es muy estable.
  • Si se apelmaza, puedes romper los grumos. No es un problema grave.
  • Si ves algo raro (moho, bichos, etc.), mejor no la uses. Pero esto es raro, muy raro.

Y hablando de sal, ¿sabías que hay sales de colores? Yo probé una vez una sal rosa del Himalaya, ¡muy rica! Igual te animas a probar algo diferente la próxima vez que vayas al super.

¿Qué significa que se caiga la sal gruesa?

Sal derramada: pacto roto, sombra invocada.

  • Invocar al averno es fácil, sal esparcida es la grieta.
  • El remedio: no mirar atrás, lanzar la sal al abismo.
  • Detrás del hombro izquierdo, donde reside el temor.
  • La sal es el símbolo de la amistad y se dice que la sal se usa para alejar a los malos espiritus. Derramar la sal significaría mala suerte.

Más allá de la superstición:

La sal, antes que condimento, era moneda. Desperdiciarla era un ultraje. La superstición solo enmascara la torpeza, la falta de cuidado. Mi abuela, gallega de pura cepa, decía que la sal derramada atrae las hormigas, nada más. Aunque ella siempre escupía tres veces después de hablar del diablo. Cosas de la edad, supongo.