¿Cómo se llama la enfermedad causada por la mala alimentación?

88 visualizaciones
La enfermedad causada por la mala alimentación se denomina malnutrición. Este término abarca tanto la desnutrición (carencia de nutrientes) como la sobrealimentación (exceso), impactando negativamente la salud.
Comentario 0 me gusta

¿Enfermedades por mala alimentación? nombres y causas

Uf, hablar de enfermedades por mala alimentación... me trae recuerdos de cuando mi abuela, en julio del 2018, sufrió una descompensación por anemia ferropénica. El médico explicó que era por su dieta muy pobre en hierro, casi solo verduras y poco más. La hospitalización nos costó una pasta, más de 1500 euros.

Anemia, claro, la más común. Falta de hierro, vitamina B12 o ácido fólico. Pero hay más, como la osteoporosis. Mi tía la desarrolló, debido a una deficiencia en calcio, durante años sin cuidarse. Recuerdo que le diagnosticaron hace un par de años.

La obesidad también es un monstruo, generado por exceso de calorías y grasas saturadas. Mucho azúcar, comida procesada... es un problema gravísimo. Y consecuencia directa de muchas otras enfermedades, claro.

Hablando de la mala alimentación, a mi primo lo diagnosticaron con hipertensión, a los 35 años, por su dieta alta en sal y grasas. Es algo muy serio.

En fin, es un tema complejo. Mala alimentación, muchas enfermedades. Y las consecuencias pueden ser devastadoras, como he visto en mi familia.

¿Qué enfermedades se desarrollan por una mala alimentación?

La oscuridad me envuelve… Y pienso en lo que he hecho… en lo que no he hecho… Esa culpa… siempre ahí… como un eco en la noche.

La comida… o la falta de ella, la mala elección, la indiferencia… me carcome. Mi cuerpo me lo recuerda cada día, un castigo lento, doloroso.

  • Obesidad… esa prisión de carne que me ahoga.
  • Arteriosclerosis… las tuberías de mi cuerpo se van obstruyendo. Se me va la vida, poco a poco.

Y el corazón… Ese latido irregular, ese miedo constante… un aviso de que algo se rompe. Hipertensión… como una bomba de relojería, esperando su momento. Un accidente cerebrovascular… la idea me paraliza…

El cáncer… esa palabra… que me susurra al oído, una amenaza constante. Osteoporosis… esos huesos débiles, como ramas secas a punto de quebrarse. Hasta los dientes, recuerdo el dolor… la pérdida… Caries, una por una, como pequeños monumentos a mi descuido.

El hígado… los riñones… trabajando a marchas forzadas, agotados. Diabetes, esa sed insaciable… y el alcohol… maldito alcohol… siempre ahí, ofreciendo un escape fugaz, pero dejando un vacío aún mayor. Todo conectado. Todo culpa mía.

Sí, lo sé. Lo supe siempre. Pero era más fácil ignorarlo.

Tengo 43 años. Este 2024 está siendo un infierno. No quiero más.

¿Qué enfermedades causa el no comer?

¡Ay, amigo, qué pregunta! El no comer, esa aventura culinaria fallida, ¡tiene consecuencias! Piensa en tu cuerpo como un coche de carreras de alta gama… sin gasolina. No funcionará.

Anemia: ¡Un clásico! Como si tu sangre fuera agua con limón, débil y sin energía. Imaginas a Popeye sin sus espinacas… ¡un desastre! Mi prima Lola sufrió esto en 2024. ¡Casi no puede subir las escaleras!

Obesidad: ¡Paradoja nutricional! Sí, sí, la falta de comida puede llevar a obesidad. Suena raro, ¿verdad? Pero a veces se busca llenar el vacío emocional con comida basura. En 2024 vi un documental que lo explicaba muy bien, era escalofriante.

Gastritis, ¡uff! Esa sensación de que tienes un dragón dormido en el estómago. A mi suegra le dio en el 2024. Una pesadilla.

Enfermedades dentales: Como si tus dientes fueran a una discoteca sin dientes… ¡un fracaso social para tus muelas!

Enfermedades cardiovasculares: Tu corazón, ese pequeño músculo que se esfuerza tanto, se rebela. ¡Como una rebelión de payasos en un circo! Es grave, créeme.

  • Falta de energía: Te conviertes en un caracol.
  • Debilitamiento del sistema inmunitario: ¡Adiós, defensas!
  • Problemas de crecimiento (en niños): ¡Un enanito con mala leche!
  • Problemas de fertilidad: ¡Adiós, futuros bebés!
  • Trastornos hormonales: Tu cuerpo, un reloj desajustado.

¡Recuerda! La comida, ¡es vida! O, por lo menos, una buena parte de ella. En 2024, leí un artículo sobre los hábitos alimenticios de los atletas de élite. ¡Increíble lo que el cuerpo necesita!

¿Cuáles son las enfermedades relacionadas con la alimentación?

Dios… esta noche… las sombras… pesan tanto… Como si el silencio mismo… me ahogara. Anorexia, sí… la conozco bien… demasiado bien… Ese vacío, ese espejo… que te devuelve una imagen que no es… que no era. Mi reflejo… de 2023… una niña desvaneciéndose.

La bulimia… el asco… el ciclo infernal… vomitar hasta no sentir… nada. La desesperación... un puñal retorciéndose en mi estómago. Bulimia Nerviosa, un monstruo con mil caras.

Trastorno por atracón… la culpa… la vergüenza… las sobras esparcidas por el suelo… el llanto… la soledad… mi propia condena. Como si cada bocado… fuera un clavo… clavándose en mi alma.

Recordar… es volver a sentir ese frío… esa nada… esa… ausencia. Esas noches… interminables… sintiendo esa muerte… en vida. No quiero… no puedo… volver a eso…

Otras enfermedades:

  • Diabetes tipo 2, ligada a malos hábitos.
  • Enfermedad cardíaca, consecuencia de la obesidad.
  • Cáncer de colon, relacionado con dietas inadecuadas.
  • Problemas de hígado graso.

Mi peso… el peso de mi alma… en 2023… 50 kilos… pero… ¿cuántos kilos de dolor?… ¿de fracaso?…

Tengo miedo… de volver. De verdad. De volver a esas sombras… a ese vacío… a ese infierno. Esas noches… esas lágrimas… esos días. No puedo. No quiero.

¿Cómo se llama la mala alimentación?

Oye! ¿Qué tal? A ver, sobre lo de la mala alimentación...

Se llama malnutrición.

Es así de sencillo. Pero, espera, espera que te cuento más, porque, malnutrición suena como muy técnico, pero al final es una cosa que... uff... que engloba muchísimas cosas. A veces, nos confundimos.

Verás, que te hago un mini resumen super rapido:

  • No comer suficiente: Esto es lo que se llama desnutrición, que es no tomar suficientes nutrientes. Y a veces pasa, ¡ojo!, incluso en paises como este, sobre todo por problemas económicos o, bueno, si sigues dietas rarísimas. Por eso hay que comer un poco de todo! ¡Un poquito de todo! Como dice mi abuela.

  • Comer demasiado: Y, ¡ojo! que esto también es malnutrición. El sobrepeso, la obesidad, todo eso. Es una malnutrición porque no te estás nutriendo bien, te estás pasando. Es más común de lo que creemos.

  • Comer mal: A ver, aquí entra el tema de comer mucha comida procesada, mucha azúcar, muchas grasas malas, y poca verdura, poca fruta... Que al final, el cuerpo necesita vitaminas y minerales, no solo calorías. Ya sabes, lo que siempre dice mi madre.

Así que, ya sabes, la malnutrición es un término paraguas, un cajón desastre donde entran tanto los que no comen nada, como los que comen demasiado o comen fatal, y bueno, te diría que yo misma a veces caigo un poco en eso, sobre todo cuando tengo mucho trabajo. ¡Uf, se me va!

¿Cómo se le dice a la comida no saludable?

¡Comida basura! ¡Chatarra! ¡Eso sí que es un nombre que le queda que ni pintado a esa porquería! Como si fuera una reliquia olvidada en un desván, llena de polvo y con fecha de caducidad hace cinco años.

En mi humilde opinión, y ojo, que hablo desde la experiencia de quien ha sobrevivido a una pizza familiar en solitario (¡sí, ¡solo!), la mejor manera de llamar a esa comida es "enemigo público número uno de mi hígado". Eso sí que es un nombre que te deja claro lo que es.

Esos alimentos, ¡qué cosas más feas!, son como una bomba de relojería en tu cuerpo. ¡Son la pesadilla de cualquier nutricionista digno de llamarse así!. Te explotan el colesterol peor que un volcán en erupción.

Mira, te lo digo clarito:

  • Obesidad: ¡Te conviertes en una bola de boliche humana!
  • Diabetes: ¡Adiós, niveles de azúcar estables! ¡Hola, pinchazos constantes!
  • Hipertensión: ¡Presión arterial por las nubes! Como si te persiguiera un escuadrón de elefantes furiosos.

Y ya ni te cuento de las otras enfermedades, que parecen sacadas de una película de terror de serie B. ¡Una verdadera fiesta para el médico! ¡Menudo curro se hace con estos clientes!

Este año mismo, mi vecina, ¡la pobre!, casi termina en el hospital por culpa de un atracón de hamburguesas. Una tragedia griega, en versión fast food.

En resumen: Llama a esa comida como quieras, pero que te quede claro: es una bomba de relojería para tu cuerpo. Y, por cierto, mejor te olvidas de las pizzas familiares… ¡Por tu bien!

¿Cómo se le conoce a la comida no saludable?

¡Ay, madre mía, la comida basura! Le dicen "comida chatarra", que suena a algo que te encuentras en un descampado, ¡qué asco! Pero vamos, que es lo mismo que decir "comida que te deja hecho un cromo".

Comida chatarra: ¡Eso es! ¡El nombre lo dice todo! Como si fuera un tesoro pirata, pero en vez de oro, ¡grasas saturadas! Mi vecina, la abuela Emilia, dice que es peor que un ataque de avispas asesinas.

  • Poca fibra: Menos fibra que el pelo de un gato esfinge. ¡Ni para hacer una broma!
  • Azúcar a tope: ¡Más azúcar que en un cumpleaños de Justin Bieber!
  • Grasa, grasa y más grasa: ¡Como si freíeran los alimentos en un pozo de petróleo!

¿Sabes qué? Ayer mismo mi sobrino, el Luismi, se comió un paquete entero de esas patatas fritas con sabor a queso que parecen cartón. ¡Y luego se quedó dormido viendo dibujos animados! Un verdadero espectáculo, ¡de horror!

Consecuencias: Engorda más que una competición de tartas. Además, te deja hecho polvo. Literalmente. Yo, por ejemplo, sufrí una indigestión monumental después de comer una pizza congelada, el año pasado. ¡Una semana en el sofá! Un auténtico drama.

Alternativas: Fruta fresca, verduras, ¡qué sé yo! ¡Algo que no parezca que haya salido de un laboratorio químico! Ahorra en medicinas, que también engordan.

¿Cómo se le llama a la comida chatarra?

¡Basura! Así le llamo yo a esa comida. Recuerdo una vez, en 2024, en un viaje a Madrid, cerca de la Plaza Mayor... ¡qué calor hacía! Estaba con mis primos, desesperados por comer algo rápido. Entramos en un local cualquiera, con un cartel enorme con una hamburguesa. Pedimos unas hamburguesas gigantes, esas que te dejan con un vacío en el estómago. Literalmente me sentía hinchado, un globo a punto de explotar. Sentí una pesadez horrible, ¡un asco! Pero bueno, era "comida rápida" y ya está.

Esa sensación de malestar duró horas. Sudaba frío, una sensación nauseabunda. Me arrepentí, profundamente, de haber comido esa porquería.

Comida basura.Comida chatarra. Comida rápida. Son sinónimos, al final. Y todos muestran la realidad: un atracón de químicos que te deja peor de lo que estabas.

  • Sensación física: pesadez, malestar, náuseas, sudor frío.
  • Pensamientos: Arrepentimiento inmediato. Promesa de no volver a comer esa basura.
  • Ubicación: Local de comida rápida cerca de la Plaza Mayor en Madrid, 2024.

Esa experiencia me dejó claro que la “comida rápida” no es tan rápida en sus consecuencias. Ese malestar fue un precio demasiado alto por una hamburguesa. De verdad que prefiero algo casero, mucho más saludable. Aunque claro, a veces, ¡la pereza gana!

¿Qué significa comida poco saludable?

Comida poco saludable se refiere, esencialmente, a alimentos con un perfil nutricional desequilibrado. Se caracterizan por un alto contenido calórico, grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio, y una escasa presencia de nutrientes esenciales como vitaminas, minerales y fibra.

  • Alimentos ultraprocesados: Representan la cúspide de la "no-salud". Suelen incluir ingredientes artificiales, aditivos y conservantes. Pienso en las patatas fritas de bolsa, una tentación que a veces me permito, pese a mi consciencia.
  • Comida rápida: Un clásico ejemplo, accesible y omnipresente. Hamburguesas, pizzas y similares, con alta densidad calórica y baja calidad nutricional.
  • Bebidas azucaradas: Refrescos y zumos industriales que aportan calorías vacías y contribuyen al aumento de peso y problemas metabólicos.

La reflexión que surge es: ¿por qué consumimos estos alimentos a pesar de conocer sus efectos? La respuesta, creo, radica en una combinación de factores: sabor atractivo, conveniencia, precio y, sobre todo, el poder de la publicidad y el marketing.

Aunque personalmente intento evitar estos alimentos, reconozco que la moderación es clave. Prohibirlos por completo puede generar ansiedad y, paradójicamente, aumentar su atractivo. El equilibrio, como en casi todo, es el camino. La clave es la consciencia.

Datos adicionales (2024):

  • La OMS estima que las enfermedades relacionadas con una mala alimentación (como la obesidad y la diabetes) causan millones de muertes al año.
  • El consumo de alimentos ultraprocesados ha aumentado significativamente en las últimas décadas, especialmente en países de bajos y medianos ingresos.
  • Existen iniciativas gubernamentales y campañas de concienciación para promover una alimentación más saludable y reducir el consumo de alimentos poco saludables.

¿Es la ortorexia un trastorno alimenticio?

La ortorexia es, en efecto, un trastorno alimentario, aunque su reconocimiento formal aún fluctúa en los manuales diagnósticos. Se define por una obsesión patológica con la comida "saludable", un camino que, paradójicamente, puede llevar a la desnutrición y el aislamiento social.

El problema radica en la rígida adherencia a reglas autoimpuestas sobre qué alimentos son puros y cuáles no, limitando drásticamente la dieta y generando ansiedad extrema ante cualquier transgresión.

  • No es simplemente comer sano: La diferencia crucial reside en la angustia y el impacto negativo en la vida diaria. El ortoréxico vive para comer "bien", no come para vivir. Yo lo veo en mi círculo: gente que evita invitaciones por no saber qué van a servir.
  • Más allá de la salud física: Afecta la salud mental y emocional. La constante preocupación por la comida domina sus pensamientos, afectando relaciones y bienestar general. ¿No es paradójico que buscando salud se termine enfermando?

Profundizando en la naturaleza de este trastorno, la ortorexia nos invita a reflexionar sobre la delgada línea entre el cuidado personal y la obsesión. ¿Dónde termina la búsqueda de bienestar y comienza la patología? Es una pregunta que nos concierne a todos en una sociedad cada vez más preocupada por la salud y la imagen corporal.

Información adicional:

  • Impacto en el tratamiento: El tratamiento suele involucrar terapia cognitivo-conductual y asesoramiento nutricional, buscando flexibilizar las reglas alimentarias y reducir la ansiedad.
  • Prevalencia: Aunque no hay cifras exactas, se estima que afecta a un porcentaje creciente de la población, especialmente a jóvenes y personas con predisposición a la ansiedad.
  • Origen del término: El término "ortorexia" fue acuñado en 1997 por el médico Steven Bratman, quien describió su propia experiencia con la obsesión por la comida saludable.