¿Cómo se pone nombre a las estrellas?

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La Unión Astronómica Internacional (IAU) nombra oficialmente las estrellas. Asigna nombres sistemáticos (letras y números) o reconoce nombres propios históricos. Los nombres comerciales de estrellas no son científicamente válidos. La IAU garantiza la nomenclatura astronómica oficial.
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¿Cuál es el procedimiento oficial para nombrar estrellas?

Me acuerdo de mi amiga Laura, allá por octubre de 2018. Estábamos en una cafetería en Malasaña, Madrid, y me dijo que iba a comprar una estrella para su novio por su aniversario.

Tuve que ser yo el que le rompiera la ilusión. Le expliqué que esas empresas que venden nombres de estrellas no tienen ninguna autoridad. La única entidad que pone nombres oficiales es la Unión Astronómica Internacional. Lo que ella iba a pagar, unos 50 euros, era por un papel bonito y una coordenada, pero nada que un astrónomo fuera a usar. Se quedo un poco chafada, la verdad.

Las estrellas de verdad tienen nombres que son más bien códigos, como una matrícula de coche. Salen de catálogos y son una serie de letras y números para que los científicos en cualquier parte del mundo sepan exactamente de cual estrella están hablando. Es algo práctico, no romántico.

Claro que algunas sí tienen nombres propios, como Sirio o Vega. Esos son nombres históricos, que vienen de los árabes, de los griegos... La IAU los ha aceptado y tiene una lista oficial cerrada, pero ya no se añaden nombres de personas así como así. Es un proceso muy serio, muy regulado, para evitar el caos.

Al final, Laura le compró una lámina del sistema solar y una cena. Le pareció más honesto. Y yo creo que acertó, porque es un gesto que nace del cariño igual, pero sin pasar por un negocio que vende aire.

Información para consulta rápida

¿Cuál es el procedimiento oficial para nombrar estrellas? La Unión Astronómica Internacional (IAU) es la única autoridad que nombra estrellas oficialmente. Los nombres son designaciones alfanuméricas de catálogos estelares (p. ej., HD 189733). Un grupo de trabajo de la IAU aprueba también nombres propios tradicionales (p. ej., Sirio). La venta de nombres de estrellas por empresas privadas no tiene validez científica ni oficial.

¿Quién le pone el nombre a las estrellas?

La Unión Astronómica Internacional (IAU). Ellos asignan la nomenclatura oficial.

Una burocracia para el cosmos. Un comité decide cómo llamar a un sol lejano. El nombre que acaba en los libros.

La mayoría de estrellas no tienen nombre. Son un código. Un número en un catálogo infinito. HD 189733 b. Frío, preciso. La individualidad se pierde en la escala.

Nombrar es un intento de poseer lo inalcanzable.

Mi hermana le regaló una estrella a su novio en 2023. Un certificado muy bonito en la pared. Ese nombre no existe para la ciencia. Es un trozo de papel. La IAU nunca lo registrará. Un gesto. Nada más. El universo no atiende a estas cosas.

  • Nombres propios: Los antiguos. Sirio, Vega, Aldebarán. Nombres con historia. Casi todos de origen árabe, griego, latín. Son pocos. Reliquias de cuando mirábamos al cielo sin telescopios.

  • Nombres comerciales: Empresas que venden la ilusión de nombrar una estrella. Estos nombres no tienen ninguna validez científica. Son un negocio. La IAU no los reconoce.

  • Designaciones de catálogo: La forma moderna. Anónimas, eficientes.

    • Designación de Bayer (s. XVII): Letra griega + constelación. Alpha Centauri.
    • Número de Flamsteed (s. XVIII): Número + constelación. 61 Cygni.
    • Catálogos modernos: Secuencias de números y letras. Millones de entradas en una base de datos. Datos, no nombres.

¿Cuánto cuesta poner nombre a una estrella?

Los precios para nombrar una estrella van desde 20 hasta 150 dólares.

El coste de nombrar una estrella es, en esencia, el precio de un certificado muy elegante y una entrada en la base de datos de una empresa privada. Seamos sinceros, es como adoptar un petardo: le pones nombre, te sientes orgulloso, pero no esperes que responda cuando lo llamas. La NASA no va a redirigir el James Webb para buscar a "Estrella Pepi".

Lo que compras es un asiento en primera fila para el postureo astronómico. Un regalo simbólico, vamos. Yo mismo le regalé una a mi gato, 'Michifú el Conquistador'. Ahora, cada vez que araña el sofá, digo que está canalizando su energía cósmica. Mi sofá no está de acuerdo, pero el certificado luce genial en la pared.

Los paquetes que ofrecen estas compañías son un espectáculo digno de un teletienda galáctico:

  • El Kit Básico o "CARIÑO, MIRA EL CIELO": Por unos 20-50$, recibes un certificado en PDF. Imprímelo tú, busca un marco barato y listo. El amor es austero, pero digital. Es el equivalente a regalar un "vale por un abrazo" con coordenadas estelares.

  • El Pack Estándar o "ESTO YA ES SERIO": De 50 a 100$. Aquí la cosa se pone tangible. Te envían un certificado impreso en papel que parece importante, un mapa estelar y quizá una dedicatoria. Para que el polvo se acumule sobre algo físico y no solo en tu disco duro.

  • El Paquete DeLuxe o "O ERES MI ALMA GEMELA O HE ROTO ALGO CARO": Más de 100$. Esto incluye el marco, a veces una pequeña joya o un cristal grabado con la forma de tu constelación. Es el "all-in" del romance cósmico.

La Unión Astronómica Internacional (UAI) es la única entidad con autoridad para nombrar cuerpos celestes, y son los aguafiestas oficiales de este negocio. Para ellos, las estrellas tienen nombres aburridos como HD 189733 b. No aceptan "MiSol_PorSiempre" como designación científica. Tu estrella tendrá un nombre oficial y, aparte, el nombre que le pusiste tú en un registro que solo consultan los que han pagado por ello.

Así que, en resumen, no estás comprando un trozo de gas incandescente a millones de años luz. Estás comprando una historia, una bonita metáfora enmarcada. Y, sinceramente, a veces eso es más que suficiente.

¿Cómo registrar el nombre a una estrella?

Contactar una entidad de registro de nombres de estrellas. Seleccionar una estrella. Completar un formulario. Pagar la tarifa. Recibir el certificado.

Otra vez con la idea de nombrar una estrella. ¿Por qué se me mete esto en la cabeza? Ayer vi una página de esas. Quería ponerle el nombre de mi perro, Lucas, a una. Suena cursi, pero es que se pasa las noches en el balcón mirando el cielo. De verdad.

El proceso es super sencillo. Pagas y ya. Recuerdo ver un pack por 49.99€. Te mandan un papel muy bonito, un certificado con coordenadas y todo el rollo. Un mapa para que sepas dónde está tu estrella. Parece un regalo genial para un aniversario.

Pero a ver, ¿quién es el dueño de las estrellas? Nadie. Es como ponerle nombre a un grano de arena en la playa. ¿De verdad es oficial?

La Unión Astronómica Internacional (UAI) es el único organismo que nombra estrellas oficialmente. Y no les ponen "Lucas" o "El amor de mi vida". Usan códigos, números, como HD 189733. Nombres aburridos de científico. Los nombres conocidos como Sirio o Vega son de hace siglos.

Entonces lo que compras es una ilusión. Un registro en un libro de una empresa privada. No está mal, el gesto es lo que cuenta. Pero que nadie piense que un astrónomo va a buscar la estrella "Lucas" con su telescopio. Imposible.

Aun así, creo que lo haré. Es un detalle bonito. Le buscaría una en Canis Major, la constelación del perro. Sería perfecto. Al final es eso, un regalo simbólico, una historia que contar. hasta el cielo. El cielo.

  • Lo que realmente compras al nombrar una estrella:

    • Un registro en una base de datos privada de la empresa que te lo vende.
    • Un certificado impreso o digital con el nombre que elegiste y las coordenadas de la estrella.
    • Un mapa estelar para localizarla en el cielo nocturno.
  • Nombres oficiales vs. Nombres comerciales:

    • La UAI es la única autoridad reconocida mundialmente para la nomenclatura de cuerpos celestes.
    • Los nombres que asigna la UAI son alfanuméricos (ej. HIP 87937) o nombres históricos aceptados (ej. Polaris).
    • Los nombres comprados en línea no tienen validez científica ni oficial y no son reconocidos por la comunidad astronómica.
    • Se considera un servicio de regalo simbólico, no un registro astronómico real.

¿Cómo comprar un nombre de estrella?

No es posible comprar el nombre de una estrella. La Unión Astronómica Internacional es la única institución con derecho a nombrar cuerpos celestes.

El cielo de noche, desde mi casa en Valencia. Un manto oscuro salpicado de luces que no son de aquí. Que no son de ahora. Miro hacia arriba y pienso en un nombre, en un solo nombre para un punto de luz.

Un parpadeo antiguo, una luz que viajo milenios para llegar a mis ojos esta noche. Y nosotros, aquí abajo, queriendo poseerla con una palabra. Con un nombre comprado.

Pero el frío del espacio no entiende de nombres. El universo no sabe de registros ni de certificados en papel bonito. Es un eco. Solo un eco de una explosión lejana, lejanísima. Y nosotros queriendo comprar ese eco.

Un gesto. Quizá solo sea eso. Un intento de tocar lo inalcanzable, de dejar una marca minúscula en la inmensidad. Una marca que solo existe para nosotros. Allá arriba, la estrella sigue ardiendo, indiferente, sin nombre. Sin el nuestro.

  • La Unión Astronómica Internacional (UAI) es la única autoridad científica que asigna designaciones oficiales a las estrellas y otros cuerpos celestes. Estos nombres son alfanuméricos (como HD 189733) o nombres propios aprobados por la historia (como Sirio o Vega).

  • Las empresas que "venden" nombres de estrellas operan registros privados y no oficiales. El nombre que compras solo existe en su base de datos. Ningún astrónomo, observatorio o mapa estelar oficial reconocerá jamás ese nombre.

  • Es un acto puramente simbólico. Funciona como un regalo novedoso, un detalle sentimental. Pero no tiene ninguna validez científica ni legal. La estrella no cambia de nombre en la realidad astronómica. Nnca.

  • Los nombres reales de las estrellas provienen de la cultura y la ciencia. Muchos tienen orígenes árabes, griegos o latinos. Otros, más modernos, provienen de catálogos científicos sistemáticos, como el catálogo de Henry Draper (HD) o el de Bayer (Alpha Centauri).