¿Cómo afecta el uso del Internet a los niños?

142 visualizaciones
El uso excesivo de Internet en niños puede derivar en un comportamiento adictivo conocido como uso problemático de Internet. Los videojuegos, en particular, presentan un riesgo para el desarrollo de trastornos relacionados con el uso excesivo.
Comentario 0 me gusta

¿Cuál es el impacto del internet en el desarrollo infantil?

A mí esto del internet con los niños me tiene un poco perdido, la verdad. No es como antes.

El otro día, fue el 15 de abril, estabamos en casa de mi hermana en Valladolid. Mi sobrino de 7 años no levantó la cabeza de la tablet en toda la cena. Ni nos miraba. Cuando mi hermana le dijo que ya era suficiente, el berrinche fue tremendo. Era como si le quitaran una parte de él, no un juguete.

Me pregunto qué pasa en su cabeza. Esa necesidad, esa dependencia. Es algo que mi generación no vivió y no sé bien como manejarlo.

Y no es solo él. Veo a sus amigos con los videojuegos y esa obsesión por conseguir cosas virtuales. Se enfadan de verdad, gritan, se aislan en su cuarto por horas. Aveces me da la sensación de que su mundo real es el que está dentro de la pantalla, y el nuestro es solo una interrupción.

No digo que todo sea malo, aprende cosas, seguro. Pero el equilibrio se ha perdido por completo.

¿Cuál es el impacto del internet en el desarrollo infantil? El uso excesivo de internet y pantallas puede derivar en comportamientos adictivos, conocidos como uso problemático de Internet. Afecta la capacidad de atención, las habilidades sociales y el control de impulsos en los niños.

¿Qué riesgo presentan los videojuegos en exceso? El abuso de videojuegos puede llevar a un trastorno específico, caracterizado por la falta de control sobre el juego, priorizándolo sobre otras actividades vitales. Genera aislamiento social y afecta el rendimiento académico.

¿Qué desventajas tiene Internet para los niños?

El uso de internet y pantallas en niños y adolescentes puede provocar:

  • Alteraciones del sueño.
  • Obesidad.
  • Retrasos en el aprendizaje y en las habilidades sociales.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Problemas de conducta.
  • Uso problemático y adictivo de internet.
  • Exposición a conductas de riesgo.

Es tarde. Otra vez. Miro la puerta de su cuarto y sé que no duerme. Veo esa luz azul, fría, por debajo de la puerta. Una luz que me roba a mi hijo poco a poco.

Ya no sale a la calle. Me acuerdo de Mateo, mi hijo, con su bici, siempre lleno de tierra y con las rodillas peladas. Ahora su mundo es esa pantalla. No se mueve. Y se nota en su cuerpo, en su forma de caminar... pesada. El sedentarismo lo está consumiendo.

Está irritable. Todo le molesta. Si le pides que deje el móvil para cenar, es como si le arrancaras un brazo. Una rabia que no le conocía. Y luego en la mesa, silencio. La mirada perdida. Le cuesta mantener una conversación sin distraerse, como si estuviera esperando una notificación que nunca llega.

Las notas... las notas este trimestre han sido un desastre. La profesora me lo dijo, que está ausente, en otro mundo. Y es verdad. Vive en otro mundo, uno en el que yo no puedo entrar. Sus amigos son avatares, voces que salen de unos cascos. No sé quiénes son. Y me da pánico. La exposición a desconocidos y sus intenciones me quita el sueño. Literalmente.

No sé. A veces no se que hacer. Se supone que esto es el futuro, pero a mí me parece que nos está quitando el presente.

  • Acoso digital por parte de compañeros. El patio del colegio se ha mudado a la pantalla, y ahí los golpes son invisibles pero duelen igual, o más.
  • Problemas de autoestima y de imagen corporal. Ve vidas perfectas, cuerpos perfectos que no son reales. Y se compara. Siempre se compara y siempre sale perdiendo.
  • Exposición a contenido violento o para adultos. Un clic. Solo hace falta un clic para ver cosas que su mente no está preparada para procesar.
  • Pérdida de la privacidad. Publica su vida. Dónde está, con quién, qué hace. No entiende el peligro de regalar esa información. No lo ve.

¿Qué provoca el mal uso de Internet?

¡El mal uso de internet! Es como darle las llaves de un Ferrari a un mono con un plátano.

  • Información inventada: Te tragas bulos más rápido que churros en feria. Es un festival de la mentira, vamos. Pareces un pato picoteando migas falsas.

  • Pérdida de tiempo: Te metes a mirar la hora y acabas en un maratón de gatos tocando el piano a las tres de la mañana. Tu vida se evapora como un helado al sol. Es como tirar dinero por la ventana, pero en vez de billetes, son tus horas.

  • Niños expuestos: Los peques ven cosas que ni tu abuela imaginaba en sus peores sueños. Es como dejarles un tutorial de cómo hacer detonar una bomba con dibujitos de unicornios. ¡Alarmante!

  • Contenido chungo: Desde lo más turbio hasta lo que te pone los pelos de punta. Pornografía infantil, violencia que revuelve el estómago, racismo asqueroso, terrorismo... Es el basurero digital más peligroso del universo.

¡Y esto no es todo, eh! Piensa en los ciberataques, el robo de identidad, el ciberacoso que te deja hecho polvo... Es un campo de minas para tu bienestar, ¡cuidado donde pisas!

Mi móvil se ha vuelto loco con tanta distracción, ¡necesito una desconexión como quien necesita agua en el desierto!

¿Cómo afecta la tecnología la educación de los niños y su desarrollo cognitivo?

La tecnología moldea la educación infantil y su desarrollo cognitivo. El uso excesivo de pantallas reduce el tiempo para la lectura, el juego simbólico y la creatividad artística. Estas actividades son fundamentales. Estimulan el pensamiento crítico, el lenguaje y la imaginación.

La mente, un músculo. ¿Se atrofia o se redefine? La atención, eso es. Corta. Fragmentada. Saltamos. De una cosa a otra. Sin pausa. El desarrollo cognitivo se adapta a la velocidad digital. No hay elección. La capacidad de concentración se diluye. Es lo que hay.

Mi sobrina, este año, la veo absorta. Más de lo que debería. Es un escape. O una condena. El juego real, con la tierra. Con otros niños. Eso mengua. Menos interacción social directa. Menos aprender a leer las caras. La empatía se aprende en persona. No en píxeles. Hay un coste.

Las consecuencias son sutiles, pero presentes. Observa:

  • Reducción del pensamiento abstracto. Las pantallas son muy literales.
  • Freno a la resolución de problemas. Todo se busca. No se deduce.
  • Disminución de la motricidad fina. El dedo, solo desliza. No construye.
  • Problemas de sueño. La luz azul. Siempre la luz azul.

Es una paradoja. Mucha información. Poca asimilación. Me lo dijo alguien. Hace tiempo. O fue en un documental. Ya no recuerdo bien. Pero sí, la información. Es tanta. Y luego, ¿qué?

No es solo sombra. La tecnología abre puertas. Acceso a conocimiento. A herramientas. A veces. Pero exige disciplina. Un control que el niño no tiene. Eso es lo difícil. ¿Quién gestiona el tiempo? Nosotros. Los adultos. A veces.

El equilibrio, una palabra vacía. O casi. Mi padre, él usaba una enciclopedia. Ahora es distinto. El silencio de la pantalla es ruidoso. La realidad virtual y la realidad real. El límite se difumina. Da igual. El futuro ya está aquí.