¿Cómo se llama la luz que da el Sol?

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La luz solar contiene radiación ultravioleta (UV). La exposición excesiva a estos rayos invisibles causa quemaduras solares, ya que penetran las capas profundas de la piel y pueden dañar o destruir las células cutáneas.
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¿Cómo se llama la luz solar?

Mira, a la luz del sol le decimos... pues, luz solar, ¿no? Pero es esa radiación ultravioleta, esa que nos da el sol, la que puede ser un problemilla.

Me acuerdo una vez, allá por agosto de 2019, en una playa de Cádiz, que me confié un poco. ¡Vaya quemazón!

Los rayos UV, como que se meten muy adentro de la piel, ¿sabes?

Y ahí es donde hacen de las suyas, fastidiando las células. Es como si las dejaran ko, sin vida.

La verdad, a veces no somos conscientes de lo potente que es ese sol, y nos quedamos hasta tarde, sin pensar.

Por eso, ahora soy más de crema, de buscar la sombra. Esas quemaduras son un aviso, creo yo.

¿Por qué el Sol ilumina una parte de la Tierra?

El Sol, ese gran foco del universo (y de nuestra factura de luz, si viviéramos en su órbita), bombardea la Tierra con su luz. Es como un papá con una linterna gigante, pero en lugar de buscar calcetines perdidos, ilumina… bueno, mitad.

La luz solar es energía viajando. Al llegar a nuestro planeta, el aire (la atmósfera) se pone en plan portero de discoteca, filtrando bastante. Solo un tercio de lo que manda el Sol llega a nuestros pies (o a la cara, si salimos a tomar el sol, cosa que deberíamos hacer con sentido).

Imaginen la Tierra como una naranja. El Sol es la bombilla. Cuando la bombilla apunta a un lado, ese lado se ilumina. El otro, en modo noche eterna, se queda esperando su turno, como yo esperando a que el camarero me traiga la cuenta.

Es simple física, pero la Tierra, con su giro constante, hace que ese lado "iluminado" vaya cambiando. Así, todos tenemos un ratito de sol, ¡incluso las zonas más recónditas! Es como un reparto equitativo de vitamina D, cortesía de nuestro astro rey.

El eje de rotación terrestre es la clave, ese "palo" imaginario. Al girar, la Tierra va mostrando diferentes caras a la luz solar, creando el ciclo día-noche. Y la atmósfera, como un buen chisme, disipa y refleja parte de esa luz, haciendo que la intensidad varíe.

  • La fotosíntesis, un milagro solar: Sin esta luz, las plantas no tendrían su "desayuno" diario y nosotros, bueno, nos quedaríamos sin oxígeno y sin ensaladas. ¡Todo gracias a ese rayo de sol!
  • La órbita terrestre y las estaciones: El ángulo con el que la luz solar incide (debido a la inclinación del eje, no a que el Sol se esté inclinando a saludar) determina si hace calorcito o frío. ¡Un baile cósmico con consecuencias muy terrenales!
  • Energía solar, un tesoro: Cada vez más, aprovechamos esta luz para generar electricidad. Es como tener una central nuclear en casa, pero sin el drama y con un solsticio mucho más agradable.

¿Cuando una parte del planeta Tierra se queda a oscuras es de?

La umbra de la Tierra. La sombra oscura, interna del planeta se llama la umbra, mientras que la sombra parcial se le llama la penumbra.

El sol brillaba con una fuerza bestial ese día, un calor pegajoso que te envolvía por completo aquí en Villahermosa. Era abril, si mal no recuerdo, de este mismo año. La gente ya estaba hablando del eclipse desde hacía semanas, la expectativa flotaba en el aire, como el olor a guayaba madura que sale del patio de mi vecino. Mi abuela, con su sabiduría de siempre, nos tenía a todos con los ojos bien abiertos.

Ella sacó un plato hondo con agua, decía que así veíamos el sol. Era otra forma, más tradicional, que ella usaba. Yo, con mis lentes especiales, claro, que me compró mi papá. Recuerdo el patio, las plantas se veían raras, la luz se iba volviendo un color anaranjado deslavado, como si el cielo estuviera dudando qué tono usar.

Luego, de repente, un frescor en el aire. Mis brazos, que estaban sudados, sintieron la brisa. Las gallinas de la señora de al lado empezaron a hacer ruidos raros, a buscar sus nidos, confundidas, pobres. Pensaban que ya era de noche. Esa oscuridad, esa sensación de la noche que llega de golpe en pleno día, es tan extraño.

Ahí, en ese momento, cuando casi no se veía el sol, es donde estás en la umbra, la sombra más densa y oscura. Es cuando la luna bloquea por completo la luz. Es una oscuridad tan profunda, casi te absorbe. Una sombra total. Un silencio casi reverencial. No sé, me sentí pequeño, como un insecto.

Antes de llegar a esa oscuridad completa, y cuando empezaba a irse, la luz era distinta, fantasmal. Como si un velo fino cubriera todo, pero aún había luz, solo que atenuada, rara. Esa era la penumbra, la sombra parcial. Cuando la luna solo tapa una parte del sol.

Es como un degradado de oscuridad, sabes? De la penumbra a la umbra, y luego de vuelta a la penumbra. Es un juego de luces y sombras que te hace pensar en lo brutalmente grande que es el universo y lo pequeños que somos nosotros aquí. Mi abuela solo decía Mira, mijo, el gran show del cielo.

Y luego, pum, el sol regresó, primero tímidamente, con esa luz rara, la penumbra otra vez, y luego, con toda su fuerza, como si nada hubiera pasado. Las gallinas, medio atontadas, se levantaron. Pero yo, bueno, yo me quedé pensando en esa oscuridad perfecta, esa umbra. Fue algo.

Para entender mejor las sombras cósmicas:

  • Umbra: Es la parte central y más oscura de una sombra. Dentro de la umbra, la fuente de luz es completamente bloqueada. Es la razón de la oscuridad total en un eclipse solar. Si estás en la umbra, ves un eclipse total.
  • Penumbra: Es la zona más tenue y exterior de una sombra. Aquí, la fuente de luz es solo parcialmente bloqueada. La luz ambiental sigue llegando, aunque atenuada. Si estás en la penumbra durante un eclipse, ves un eclipse parcial.
  • Antumbra: Una tercera zona de sombra que ocurre solo cuando el objeto que proyecta la sombra (como la Luna) parece más pequeño que la fuente de luz (el Sol). Es la región más allá de la umbra donde el objeto cercano aparece dentro de la fuente de luz, creando un anillo de luz. Aquí es donde se observan los eclipses anulares.
  • La Tierra y sus sombras: Nuestro propio planeta también proyecta estas sombras en el espacio. Cuando la Luna pasa por la umbra terrestre, experimentamos un eclipse lunar total. Si solo pasa por la penumbra, es un eclipse lunar penumbral, mucho más sutil.
  • Protección ocular: Durante los eclipses solares, nunca se debe mirar directamente al Sol sin protección adecuada, incluso si se está en la penumbra. Los daños a la vista pueden ser permanentes. Hay que usar lentes certificados o métodos de proyección indirecta.