¿Qué se debe tener en cuenta antes de una entrevista?

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Antes de una entrevista, investiga la empresa, repasa tus habilidades y experiencia. Domina tu currículum, ya que será la base. Anticipa tus puntos débiles y prepara argumentos sólidos.
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Uf, entrevistas… ¿a quién le gustan? A mí, la verdad, me ponen los pelos de punta. Recuerdo una vez, iba para una entrevista en una empresa… ¿cómo se llamaba? Bueno, da igual, era de marketing. Había investigado todo, hasta el nombre del perro del CEO, ¡lo juro! Pero llegué y… me quedé en blanco. Totalmente. Como si me hubieran borrado la memoria. Horrible. Por eso sé lo importante que es prepararse bien.

No es solo cuestión de investigar a la empresa, que sí, obviamente es fundamental. ¿Te imaginas llegar y no tener ni idea de a qué se dedican? Sería un desastre. Hay que ir más allá. Piensa en tus habilidades, en lo que realmente sabes hacer. ¿En qué eres bueno? ¿Qué te apasiona? A mí, por ejemplo, me encanta escribir, contar historias. Intento siempre destacar eso en las entrevistas. Y repasar, repasar y repasar la experiencia. Es como un actor estudiando su guión. Tu currículum es tu biblia, tu mapa del tesoro. ¡Domínalo!

Y lo más difícil, lo que a todos nos cuesta: los puntos débiles. ¿Quién quiere hablar de sus defectos? Nadie. Pero es inevitable que salga el tema. Recuerdo que en otra entrevista (¡sí, tengo un historial de entrevistas un poco desastroso!), me preguntaron por mi mayor debilidad. Dije que era perfeccionista. ¡Típico! Y el entrevistador, con una sonrisa de medio lado, me dijo: "¿En serio? Porque veo algunas faltas de ortografía en su currículum." Tierra, trágame. Aprendí la lección. Hay que ser honesto, sí, pero también inteligente. Prepara argumentos sólidos, piensa en ejemplos concretos. Si dices que eres despistado, explica qué haces para evitar que eso te afecte en el trabajo. Algo así.

He leído por ahí que un 60% de los candidatos no investigan a fondo la empresa. ¡Una locura! No seas uno de ellos. Prepárate a conciencia, visualiza la entrevista, practica las respuestas. Y respira. Todo irá bien. (Ojalá me lo hubiera dicho a mí misma en aquella entrevista de marketing…)