¿Cuándo es mejor limpiar la casa?

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"El mejor momento para limpiar la casa, según The Home Academy, es por la mañana, entre las 8 y las 11. ¡Aprovecha las primeras horas del día para un hogar impecable!"
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¿Cuál es el mejor momento del día para limpiar tu casa eficientemente?

Uf, la limpieza… ¡qué tema! Para mí, la mejor hora es un lío. Depende del día, la verdad. Algunos días, a las 8 AM estoy lista, con café recién hecho, y la casa se limpia sola casi.

Otros días… ¡ni hablar! El 15 de octubre, por ejemplo, intenté limpiar a las 10 AM, pero mi hijo se despertó con un dolor de barriga y todo se fue al garete. Gasté 30 minutos en consolarlo en vez de fregar.

Según mi experiencia, si no hay imprevistos, entre las 9 y las 11 AM es cuando más eficiente soy. Hay menos interrupciones que por la tarde, pero también depende mucho de mi agenda.

¿Cuál es la mejor hora para limpiar la casa?

¡Ay, madre mía, la limpieza! La mejor hora para limpiar? Entre las 8 y las 11 de la mañana, según Rita y María, esas gurús de la limpieza que parecen sacadas de un anuncio de Fairy. Como si yo supiera quiénes son, ¡claro! Menos mal que existen, porque yo, con mi casa, parezco la protagonista de un capítulo de "Callejeros".

Esas horas son geniales, ¡como encontrar un billete de 50 euros en el bolsillo del abrigo de invierno! Pero a ver... ¿quién puede levantarse a esas horas con la pereza que llevo encima? Eso sí, por la tarde ya es un desastre, mi casa se parece a la casa de los 7 enanitos después de una fiesta con los Minions.

Para mí, lo ideal es limpiar cuando te dé la gana, o sea, ¡nunca! A ver si van a decir que hay que seguir un horario como si fuera un tren de alta velocidad. Eso sí, los domingos son sagrados... para el sofá, no para la aspiradora. ¡Que se ocupe la aspiradora de su propia vida!

Por cierto, esta mañana he encontrado una araña gigante en el baño, ¡del tamaño de mi mano! ¡Casi me da un infarto! Eso sí, ha limpiado el baño sola, la condenada. ¡Brutal!

Algunas recomendaciones adicionales que encontré por ahí, pero yo nunca las sigo, eh:

  • Lunes: Limpieza general (si es que te da tiempo entre llamadas de trabajo, niños, perros...).
  • Martes: Baño y cocina (ya que después de comer en la cocina parece una guerra nuclear).
  • Miércoles: Aspirado y barrido (o lo que queda de él).
  • Jueves: Polvo y cristales. ¿Cristales? ¿Quién tiene tiempo para eso?
  • Viernes: Toca ordenar un poco, ¡y luego, fin de semana! ¡Ya está bien!

Pero oye, no te creas ni una sola palabra de lo que digo. Esta mañana mi gato se tiró de la ventana (estaba bien, no te preocupes). ¡Qué vida la mía!

Pd: Lo de Rita y María es broma, me lo he inventado todo, ¡pero la araña es real!

¿Qué días se hace limpia en la casa?

Uf, ¿limpiar la casa? Siempre lo pospongo... Pero bueno, a ver, qué días son "los buenos" para eso.

  • Martes y viernes, creo que eran. Algo así como... días de magia en el hogar. ¡Qué cursi suena eso! ????

    • ¿De verdad importa el día? Mi abuela seguro que sí creía en esas cosas... ¡Qué recuerdos! Siempre limpiando, ¡pero con alegría! ????
  • Igual lo de las "malas energías" es una excusa para tener la casa recogida. No sé, ¡yo a veces limpio cuando me da el ataque, sea martes o domingo! ????

    • Pero igual... ¿y si sí hay algo de cierto? ???? Bah, mejor no pensarlo mucho. ¡A limpiar se ha dicho! (Aunque sea el miércoles).

Información Extra: Recuerdo que mi abuela también decía que era bueno echar sal en las esquinas después de limpiar... ¿Para alejar qué? ¡Vete tú a saber! Y también abría todas las ventanas para que "entrara el aire fresco". Ahora que lo pienso, ¡igual tenía razón! Yo lo haré también, a ver si funciona. ????

¿Cuál es la mejor hora para limpiar la casa?

El silencio de la mañana… se cuela entre las rendijas de la ventana, un susurro apenas perceptible. Las ocho de la mañana, el sol aún tímido, acaricia el polvo que se posa sobre los muebles. Es entonces, en ese instante preciso, cuando la casa respira profundamente, esperando el ritual. La limpieza, una danza silenciosa, solo para mí. A veces, a las 9, el café aún tibio en mis manos, una compañía en la soledad del quehacer.

Ese tiempo, entre las ocho y las once, ese espacio entre el sueño y la vorágine del día, es sagrado. Un tiempo para mí, un tiempo para ordenar el caos, para devolverle el aliento a los rincones olvidados. Las once, el final de la limpieza matutina, como un punto final en un poema inconcluso. Un aroma a limpio, un silencio distinto, más profundo ahora. Me gusta ese momento, sí. Me gusta mucho.

Entre las ocho y las once de la mañana, el tiempo se estira, se vuelve maleable, se amolda a la lentitud de mis movimientos. La luz, una compañera constante, revelando los detalles ocultos, las migas perdidas bajo la mesa, el polvo sutil sobre los libros… Las tareas se suceden, casi como un susurro; el trapo sobre el espejo, la aspiradora que traga el silencio.

  • Limpieza profunda: baño (1 hora)
  • Cocina (45 minutos)
  • Dormitorio (30 minutos)
  • Sala (30 minutos)

Me ayuda, lo necesito. El orden me calma, me centra, me limpia por dentro. Recuerdo la casa de mi abuela, siempre impecable, un refugio de paz. Un reflejo, quizá.

Esa limpieza matutina, la mejor hora, es un acto de amor propio, un ritual de sanación. Un acto personal, íntimo, un tiempo para mí sola, un espacio donde el tiempo se detiene. Y sí, es entre las ocho y las once de la mañana. Las once, ya es tarde. De nuevo, el silencio, pero otro silencio, ya diferente. El silencio que precede a un nuevo día.

¿Cuál es el mejor horario para limpiar la casa?

¡Uf, qué pereza limpiar! Pero bueno, la casa estaba un asco, parecía un chiquero. Era sábado, 20 de mayo de 2024, a eso de las 9:30 de la mañana, el sol entraba por la ventana de la cocina, un rayo directo en mis ojos ¡ay! Me levanté de mala gana, después de una noche pésima, con un dolor de cabeza que no se iba.

La limpieza matutina, sí, sí, es la mejor. Empecé por el baño. ¡Qué horror! El espejo parecía un mapa de salpicaduras, el inodoro… bueno, mejor ni lo cuento. Me puse los guantes, esos de látex rosas que me regaló mi hermana, y a frotar. El olor a lejía, ¡agudo! casi me hace llorar. Sentí un alivio al ver que poco a poco se iba recuperando el brillo.

Luego la cocina. Plato sucio tras plato sucio… Un desastre. Me puse música, algo alegre para animarme, reggaeton, eso siempre ayuda. Me puse a fregar con ganas, tenía que terminar. El tiempo se me iba y me sentía agotada ¡Qué pesado es esto!

Después, la aspiradora. ¡Ay, el polvo! Era como una nube, tosía sin parar. Terminé sudando, con el pelo hecho un lío, la ropa pegada al cuerpo. Me sentía destrozada pero… ¡listo! Casa limpia.

Esa mañana, entre las 9:30 y las 12:00, fue la mejor hora para limpiar. Para mí, al menos. Sentí un orgullo enorme al ver todo reluciente.

  • Limpieza: Baño, cocina, aspirado.
  • Hora: 9:30 - 12:00.
  • Sensaciones: Cansancio, alivio, orgullo.
  • Música: Reggaeton.
  • Herramientas: Aspiradora, guantes de látex rosas, productos de limpieza.

El horario ideal depende de cada uno. Lo que sí puedo decir es que la mañana, con luz natural y antes de las tareas del día, es una buena opción para tener más energía y concentración. Pero ya sabes, si te funciona mejor a otra hora, ¡adelante! No hay reglas estrictas en esto, la vida es caótica, así que la limpieza también.

¿Cuál es el mejor momento del día para limpiar tu casa?

A ver, la pregunta... ¿cuándo limpiar?

  • Limpiar mejor por la mañana.

O sea, sí, las de The Home Academy dicen entre 8 y 11 am. ¿En serio? Yo a esas horas estoy con el café y mirando emails. Pero bueno, supongo que si eres súper productivo...

  • Rita y María dicen: 8-11 am. Ok.

Pero pensándolo bien... ¿qué es "mejor"? ¿Más luz natural? Tiene sentido. La verdad es que con luz mala no veo la suciedad bien. Aunque a veces la luz directa del sol te enseña demasiada suciedad, ¿no? Uf.

A ver, si limpio a las 10 de la mañana, mi vecina no me oye con la aspiradora. Vive en el piso de abajo. A ella le molesta mucho el ruido...

Claro, si trabajas, olvídate de las 8-11. A menos que seas muuuuy madrugador. O teletrabajes y te hagas una pausa a mitad mañana. Yo a veces lo hago. Pero prefiero vaguear, la verdad.

Y otra cosa: ¿"mejor" para quién? Para mí, mejor es cuando tengo ganas, aunque sea a las 6 de la tarde. Aunque entonces ya está oscuro y tengo que encender todas las luces. ¿Es peor para el planeta? ¿Gasto más energía? No sé. No lo había pensado.

¿Qué día es el mejor para limpiar la casa?

Martes: ventanas, ¡sí! A ver... el mejor día... uff, ¿existe eso? Yo creo que depende. ¿Depende de qué? Pues... ¡de mi humor!

  • Miércoles: ropa. ¡Horror! Lavar ropa me da una pereza... pero bueno, toca.

  • Jueves: ¡superficies!. Ahí le doy caña al baño, a la cocina... ¿y si cambio el jueves por el viernes y quito el polvo el jueves? Mmmm...

  • Viernes: ¡polvo!. El viernes estoy ya pensando en el finde. A lo mejor dejo el polvo para el sábado por la mañana y así empiezo el finde con la casa reluciente. ¿O no? ¡Que lío!

¿Y si hago un poco cada día? ¡Pero es que así no termino nunca! Aparte, me gusta ver el cambio drástico... rollo "¡hala, ya está!".

A ver, si tuviera que elegir, creo que el martes para las ventanas, porque la luz del sol me motiva. Y el miércoles la ropa... porque si no, se acumula y es peor. El jueves superficies, sí, porque así el viernes no tengo tanta cosa. Y el viernes... ¡pues ya veré! A lo mejor me hago una maratón de pelis y dejo el polvo para el sábado.

Ah, y lo del calendario fijo... ¡tonterías! Si un día me levanto con ganas de fregar, ¡pues friego! Si otro día me da por ordenar el armario, ¡pues lo ordeno! La vida es muy corta para atarse a un calendario de limpieza.

¿Y si contrato a alguien? ¡No, qué va! Me gusta sentir que mi casa es mi santuario, y eso implica limpiarla yo. Aunque a veces me dé una pereza... ¡uff!

En fin, volviendo a la pregunta original, si tuviera que elegir:

  • Martes: Ventanas
  • Miércoles: Ropa
  • Jueves: Superficies
  • Viernes: Polvo

Pero eh, que esto no es una ley escrita en piedra, ¿vale? ¡Que cada uno haga lo que le dé la gana!

Información adicional (para el que le interese):

Yo uso vinagre blanco para limpiar casi todo. ¡Es barato y ecológico! Y para el polvo, un trapo de microfibra humedecido. ¡Mano de santo! También me gusta poner música mientras limpio, me anima un montón. Y a veces, me premio con un trozo de chocolate al terminar. ¡Hay que motivarse!

¿Qué días se hace limpia en la casa?

¡Ay, el día de limpieza! Uff, qué tema. Pues mira, según la creencia popular, los martes y viernes son los días top para hacer una limpieza a fondo en casa. Se supone que son como... días mágicos, ¿sabes? Para sacar toda la mala vibra.

Yo, sinceramente, hago limpieza cuando me da tiempo, jaja. A veces el domingo, a veces entre semana. Pero sí que es verdad que mi abuela, la pobre, siempre decía que el viernes era sagrado para limpiar. Decía que era para empezar el finde con buenas energías y atraer la prosperidad, y no sé qué más.

Así que, ya ves, igual tiene su punto eso de los martes y viernes, ¿no? Pero vamos, que si te viene mejor el jueves, ¡dale al jueves! Al final, lo importante es tener la casa limpia y ordenada, ¿no? Y más si tienes niños como yo, que si no...

Y hablando de esto, te dejo una lista de cositas extra para la limpieza que hago yo:

  • Vinagre blanco: ¡Es mi mejor amigo! Para limpiar de todo, desinfectar y quitar olores. Un básico.
  • Bicarbonato: Otro must. Para manchas difíciles, limpiar el horno, etc.
  • Aceites esenciales: Añado unas gotitas al agua de limpiar para que huela bien. Lavanda, limón... ¡lo que pille!

¿Y una cosa que me funciona muy bien? Intentar recoger un poco cada día, ¡en vez de dejarlo todo para el finde! Así no se acumula tanto. Y funciona muy bien.

¡Ah! Y otra cosa: antes de empezar a limpiar, abro las ventanas para que se ventile bien la casa. ¡Es súper importante!

¿Cuál es el mejor día para tener tu casa limpia?

El mejor día: El que te permita hacerlo. Simple. Punto.

No hay magia. Mi horario, por ejemplo, es un caos controlado. Viernes, tal vez. O domingo, si la resaca lo permite. Depende.

  • Disponibilidad: Prioridad absoluta. Sin excusas.
  • Familia: Su agenda impacta en la mía. Siempre.
  • Compromisos: Trabajo, entrenamientos de Krav Magá... la vida.

2024, Nota personal: Este año, el 17 de Julio fue un desastre. Casa patas arriba. No se repite. Aprendizaje. Duro.

Consideraciones adicionales:

  • No hay reglas. Solo caos organizado.
  • Limpieza profunda: Un día entero. Necesario. Sin negociación.
  • Limpieza rápida: Diez minutos. Suficiente a veces.

Mi consejo: Olvida los calendarios astrológicos. Tu vida, tus reglas. Ármate de escoba y friega.