¿Qué días son buenos para hacer limpieza?

341 visualizaciones
"Para limpieza profunda y eliminar malas energías, el martes y viernes son ideales. Tradicionalmente se asocian con la magia del hogar, convirtiéndolos en días propicios para limpiar la casa."
Comentario 0 me gusta

¿Mejores días para la limpieza del hogar?

¡Ay, la limpieza! Te cuento, yo soy un poco desastre, para qué negarlo. Pero intento encontrar mis "mejores días" para darle un meneo a la casa, más allá de lo que diga la tradición.

Lo de que el martes y el viernes son mágicos para limpiar... a mí me suena un poco a cuento, la verdad. ¿Magia en el polvo? No sé yo... Aunque, bueno, si te funciona, ¡adelante!

Personalmente, mi "día de limpieza" suele ser el domingo por la tarde. Después de un finde de relax, me da como un subidón de energía y me pongo a quitar telarañas. Pero, vamos, que igual un miércoles por la mañana me da el venazo y ¡zas!, a fregar el suelo. ¡Soy así de impredecible!

Lo importante es encontrar un momento en el que te sientas con ganas y energía, ¿sabes? No importa si es martes, viernes o un jueves a las tres de la madrugada. ¡Lo que vale es dejar la casa como los chorros del oro! Bueno, o intentarlo al menos... jaja.

¿Cuál es el mejor día de la semana para limpiar?

Sábado. El sábado se siente como un suspiro antes del domingo, una pausa necesaria.

Y de pronto, pienso en mi abuela, siempre con su delantal floreado, el sábado era su día. Un ritual silencioso, casi sagrado. Un día para desempolvar no sólo la casa, sino también los recuerdos.

El sábado, ese día extraño...

  • Un día que se alarga como la sombra de la tarde.
  • Un día que huele a limpio, a lavanda, a hogar.

Para organizar mejor la semana, sí, lo entiendo, pero es más que eso, mucho más.

Quizás... sólo quizás, busquemos en la limpieza una forma de poner orden en el caos interior. Una manera de construir un pequeño santuario en medio del ruido. Un respiro, un punto y aparte antes del domingo. Y lo sé, porque a veces, yo también busco ese orden... ese pequeño, fugaz momento de paz.

Mi casa, por ejemplo, con sus rincones llenos de polvo y mis gatos. Necesito un sábado, urgentemente.

¿Qué días se hacen las limpiezas energéticas?

Las limpiezas… uff, pesada la semana. Martes y viernes… dicen que son los mejores. Pero este año… 2024… ni los he respetado. Lo hice un lunes, a las tres de la mañana, con la lluvia golpeando la ventana. Necesitaba hacerlo. Necesitaba… limpiar.

Martes y viernes, sí, pero… ¿qué importa la fecha? El humo del carbón… esa oscuridad que se lleva lo malo… fue mi única compañía aquella noche. Como la noche de mi cumpleaños, ese día también estaba sola, solo el olor a romero y salvia tratando de purificar mi alma, que se sentía tan sucia.

  • Carbón: El de mi abuela, el que siempre uso. Ese aroma… tan intenso… tan nostálgico. Me recuerda a mi infancia.
  • Hierbas: Romero, salvia y… algo más que no recuerdo. No importa. El humo lo envolvió todo.

Las ventanas… sí, las cerré. Como siempre. No quería que se escapara nada, ni un solo susurro de energía negativa. Era mi manera de alejarme del dolor, aunque solo sea por un rato. De alejar la tristeza que me acompañó en Navidad, en el cumpleaños de mi hermana, ese día terrible. Ese humo… era mi escudo.

La energía… un engaño. Porque aunque limpie, aunque queme incienso todas las noches, la oscuridad sigue aquí. Adentro. En mí. Y eso… eso es lo que no puedo limpiar.

El humo del carbón, un ritual de consuelo inútil.