¿Cómo hacer una limpieza de colon naturalmente?

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"Limpia tu colon naturalmente incorporando a tu dieta frutas como kiwis, manzanas con piel, peras, plátanos, ciruelas pasas y limones. Además, potencia tu flora intestinal con probióticos presentes en alimentos fermentados para estimular bacterias beneficiosas."
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¿Cómo limpiar el colon de forma natural?

Uf, limpiar el colon… Recuerdo que en verano del 2021, después de un viaje a Asturias, me sentía fatal. Hinchazón, pesadez… un desastre. Busqué remedios naturales.

Kiwis, ¡me encantan! Comí un montón, sobre todo en desayunos, de esos grandes y dulces que compro en el mercado de mi barrio por 2€ el kilo. Plátanos también, aunque menos porque me producen un poco de pesadez.

Los probióticos, otra cosa. Recuerdo que tomé un yogur griego natural, de esos que venden en el Mercadona, con mucha fibra, todos los días durante una semana. Noté mejoría, sí, pero tampoco un cambio radical.

La verdad, creo que lo que más me ayudó fue beber mucha agua y aumentar la fibra en mi dieta. Añadir más verduras a las comidas, en plan, lentejas un par de veces por semana y ensaladas diarias. Simple y efectivo, creo.

Preguntas y respuestas breves:

  • ¿Frutas para limpiar el colon? Kiwis, plátanos, manzanas, peras, limones, ciruelas pasas.
  • ¿Probióticos ayudan? Sí, estimulan bacterias intestinales beneficiosas.
  • ¿Otro consejo? Aumentar el consumo de fibra y agua.

¿Cómo hacer una limpieza de colon en la casa?

¡Uy, qué asco! Pero sí, necesité una limpieza de colon hace un par de meses, después de ese viaje a Cancún en julio, me sentía fatal. Estómago revuelto, ¡un desastre!

Lo del agua salada, sí, lo probé. Dos cucharaditas de sal marina en agua tibia, ay Dios… el primer vaso lo tomé a las 7 am, en mi cocina, con la luz del sol entrando por la ventana. Sabía horrible, ¡un asco increíble! Pero bueno, aguanté. La segunda toma fue a las 7 pm, antes de la cena. El efecto, pues... rápido, ¡mucho! Pasé un rato en el baño, ¡qué alivio después!

Sentí, sinceramente, una mejoría bastante notable. Me sentía más ligera, menos hinchada. Pero ojo, ¡no es una fiesta!

  • Importante: solo lo hice dos días seguidos, no más. No me atreví a más.
  • Recordatorio: si tienes alguna condición médica previa, ¡consulta a un doctor antes de hacer cualquier cosa!

El sabor es el problema, ¡qué sabor tan terrible! Pero la sensación de limpieza después, compensó mucho. Era como un reset para mi sistema digestivo. Ahora, procuro comer más fibra y beber mucha agua, ¡para evitar otra situación similar!

¡Ah! Y casi se me olvida. El agua tibia con sal, ¡ay! Recuerdo que también noté cierta sequedad en la boca… pero bueno, todo sea por la salud.