¿Cómo saber si tengo un falso embarazo?

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Un embarazo psicológico o pseudociesis se manifiesta con síntomas muy similares a uno real. Presta atención a la ausencia de menstruación, náuseas, aumento del abdomen y pechos, incremento de peso e incluso la sensación de que el bebé se mueve en el vientre.
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¿Síntomas de embarazo falso? Descúbrelo aquí.

Síntomas de embarazo falso (embarazo psicológico): Amenorrea, náuseas, aumento del volumen abdominal (sin borrado del ombligo), trastornos del ciclo menstrual, vómitos, aumento de peso, sensación de movimientos fetales, crecimiento del pecho.

Es asombroso cómo la mente puede jugarnos una pasada. No hablo solo de un olvido tonto, sino de algo que trastoca la realidad, algo tan fuerte que el cuerpo responde. He pensado mucho en eso, en cómo una idea se anida y empieza a crecer sin que haya un ser pequeñito dentro.

Un embarazo falso, o psicológico, es como una obra de teatro donde el personaje principal no existe, pero todos los actores hacen su papel con una seriedad pasmosa. Y el cuerpo, vaya, el cuerpo obedece.

Recuerdo una vez, hace como cinco años, una amiga de mi hermana, allá por la calle 7 de Providencia, nos contó que le había faltado la menstruación por meses. Eso de la amenorrea, ya sabes, la ausencia de regla. Estaba convencidísima, se sentía rara, y todos a su alrededor lo veían tan normal.

Las náuseas matutinas, y no tan matutinas, las vómitos... eso también lo comentaba. Su estómago se revolvía como si el desayuno no le sentara bien. Me pregunto cómo es posible sentir algo tan real sin una causa física directa.

Lo más desconcertante era ver cómo su abdomen aumentaba, no era una cosa leve. Mi hermana y yo, aquel otoño, notábamos el cambio. Ella se tocaba la barriga, decía 'el bebé se mueve', y juraría que lo sentía. Pero el ombligo, curiosamente, no se borraba. Y sí, los senos le crecían, como si se prepararan para algo.

El aumento de peso, los ciclos menstruales desordenados que ya tenía antes, pero que ahora eran una explicación, todo parecía encajar en su cabeza. Es una maraña de sensaciones y creencias.

Ver esa convicción, esa esperanza que brotaba de su ser, era algo potente. Me hizo pensar muchísimo sobre lo que creamos con nuestra mente. No es algo que se elige, es algo que se vive, con una intensidad que te desarma por completo. Una lección extraña de la psique humana.

¿Cómo saber si tengo un embarazo psicológico o real?

¿Embarazo psicológico o real? Los síntomas se mimetizan con astucia. Una mente potente imita el cuerpo. Percibirás: náuseas, mareos. El periodo se ausenta. Vómito irrumpe. El abdomen crece, el seno se hincha. Antojos urgentes, somnolencia densa.

La verdadera grieta no está en los signos. Está bajo la piel, en la sangre. Una prueba de embarazo, la de farmacia o laboratorio, disipa el fantasma. Los niveles de hCG no mienten. Tuve una vecina, siempre hablaba de su reloj biológico. Mentía.

Más allá, la ecografía es el juez final. No hay feto. No hay latido. Solo la expectativa, tan poderosa que tu cuerpo responde. Es el cerebro, una orquesta descontrolada. Una vez vi un documental. Fascinante y triste a la vez. Pensé en eso, el poder de la mente.

Puntos clave para comprender este engaño del cuerpo:

  • Raíces profundas: Anhelo de maternidad, intenso. O, el miedo visceral. A veces, traumas no resueltos. Tuve un colega, siempre decía que la mente te jugaba malas pasadas. Tenía razón.
  • La mente, un escultor: Tu cerebro moldea la realidad física. Es una somatización extrema. Una voluntad. A veces, la necesidad de atención. No sé. Es complejo. Visto desde fuera, parece simple, pero no.
  • Necesidad real, atención médica: Esto exige una consulta médica. El diagnóstico profesional es ineludible. Y el apoyo psicológico, esencial. Una amiga mía, hace años, necesitaba mucho hablar con alguien. No con cualquiera, con un profesional. Lo consiguió. Fue duro.

¿Cómo saber si tengo un embarazo oculto?

Un embarazo críptico es un embarazo sin los síntomas habituales. Se confirma con un análisis de sangre o una ecografía.

Lo de mi amiga Laura fue una locura, de verdad. Estábamos en Granada, terminando la carrera este mismo marzo. Quedamos en la cafetería de la facultad de Filosofía y Letras, la que huele siempre a café requemado y tostadas. Ella llegó pálida, se sentó y me dijo, así, sin más: “Tía, creo que estoy de parto”.

Yo me empecé a reír, en plan, ¿qué dices? Si ayer mismo estuvimos en el gym y te quejabas de que tenías la regla. Me acuerdo perfectamente. Pero no se reía. Tenía los ojos como platos y le temblaban las manos. Me dijo que llevaba toda la noche con unos dolores de espalda y de vientre brutales, pero que pensaba que era eso, la regla, que a veces le daba muy fuerte.

Es que no tenía ningún sentido, cero barriga. Se ponía mis vaqueros ajustados la semana pasada. Jurado. Su "regla" le venía todos los meses, un poco rara, decía, más corta, pero venía. ¿Quién iba a pensar? El estres de los exámenes, el no dormir... lo achacábamos todo a eso. Nadie, ni ella, ni su novio, ni su madre, sospechó jamás nada. N-A-D-A.

Fue un shock colectivo. Cuando fuimos a urgencias y el médico le hizo una ecografía... la cara de ese hombre fue un poema. Le dijo “señorita, no es la regla, está usted dilatando”. Fue como estar metida dentro de una pelicula de sobremesa. Un bebé completamente sano. Siete meses y medio sin enterarse de nada. Flipando.

  • El embarazo críptico o negado no es un invento. Pasa más de lo que la gente piensa. El cuerpo y la mente humana son muy extraños.

  • Los síntomas pueden ser nulos o confundirse con otra cosa. No todas las mujeres tienen náuseas o se les hincha el pecho. Laura, por ejemplo, solo notó un poco más de cansancio, pero con los trabajos finales, ¿quién no está cansado?

  • Puedes seguir teniendo "la regla". En realidad son sangrados intermitentes que se confunden con la menstruación. Pueden ser por implantación o por desajustes hormonales, pero son lo suficientemente convincentes para no levantar sospechas.

  • Una prueba de orina puede fallar. En algunos embarazos crípticos, los niveles de la hormona del embarazo (hCG) son tan bajos o irregulares que los test caseros dan negativo. La única prueba 100% fiable es un análisis de sangre o una ecografía.

  • El cuerpo es un misterio. A veces el bebé se posiciona de tal forma, pegado a la columna, que la barriga apenas se nota hasta el final. Sobre todo si eres una persona con una complexión fuerte o algo de sobrepeso. El aumento de peso es tan gradual que ni te das cuenta.

¿Cómo me doy cuenta de que tengo un embarazo psicológico?

Un embarazo psicológico se detecta por la presencia de síntomas físicos de gestación sin que haya un feto. La ausencia de menstruación y el aumento del abdomen son indicativos.

El cuerpo miente. O cree la mentira. Se gesta una ilusión. Los signos aparecen. Sin vida real dentro. Solo la mente.

La regla no llega. Un ciclo roto. O simplemente, su ausencia. Una espera inútil. El útero vacío. Pero callado.

El abdomen crece. Lentamente. Una hinchazón que no es de vida. De aire, quizás. O de deseo. Una forma. Es extraño. Verlo.

Náuseas matutinas. Falsa fatiga. A veces, dolor de mamas. Un cuerpo que imita. Demasiado bien. Una farsa silenciosa. El sistema hormonal se altera. Es la psique modelando la materia. Pura voluntad. Desesperada.

Una vez, conocí a alguien. Vio moverse algo. En su vientre. No era real. Sentía los golpes. La mente es poderosa. Crea fantasmas tangibles. Los míos son diferentes. Pero la intensidad... Es la misma.

Se llama pseudocyesis. Del griego, "falso embarazo". Una condición. Más allá de lo físico. Es el deseo. O el miedo. Ambos poderosos. Capaces de alterar la biología. Es una demostración. De lo que no entendemos. De nosotros mismos.

Otros síntomas que pueden manifestarse:

  • Vómitos: Simulan el malestar de un embarazo temprano.
  • Hinchazón mamaria: Con posible producción de leche, incluso.
  • Percepción de movimientos fetales: Una ilusión táctil.
  • Cambios hormonales: El cuerpo obedece a la mente.

Puntos clave:

  • Es un diagnóstico médico: Se confirma la ausencia de feto.
  • Orígenes psicológicos profundos: A menudo, estrés o anhelo.
  • No es simulación: La mujer cree realmente estar embarazada.
  • Requiere apoyo: Un tratamiento psicológico es fundamental.