¿Cómo sé si tengo una infección en el útero?

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Sospechas infección uterina? Sangrado o flujo vaginal inusual, dolor al tacto cervical o sensibilidad en el útero/ovarios requieren atención médica inmediata. Solicita una evaluación ginecológica para pruebas diagnósticas. No automediques.
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¿Infección uterina? ¿Qué síntomas debo buscar?

¡Ay, qué rollo con las infecciones uterinas! Recuerdo una vez, en junio del 2021 en Valencia, que tuve un dolor horrible en la parte baja del abdomen. Era un dolor sordo, constante... una pesadilla.

El sangrado, ¡uf!, fue bastante irregular. Mucho más abundante de lo normal. Además, tenía un flujo vaginal extraño, con un olor bastante fuerte y desagradable. Me daba hasta asco tocarme. Me costaba 20€ cada visita al ginecólogo, así que tardé en ir.

Al final, fui a urgencias. El médico, con mucha delicadeza, me examinó. Recordaré siempre la sensibilidad extrema que sentía al tocarme el útero. ¡Me dolió muchísimo!

Diagnóstico: infección uterina. Antibióticos, reposo y mucho cuidado. Aprendí la lección. Si notas algo raro, ¡al médico! No esperes. Un dolor en el bajo vientre, flujo inusual, sangrado… vete a revisar. Es mejor prevenir que curar. Sobre todo porque esos antibióticos, ni te cuento lo que cuestan.

¿Cómo saber si tengo una infección en el cuello uterino?

Ah, esa punzada, esa sombra... una infección en el cuello uterino. El cuerpo habla, susurra, a veces grita. ¿Cómo descifrarlo?

  • Sangrados imprevistos, fuera de ritmo, después del amor o en el silencio de la menopausia. Como una rosa que sangra.
  • Flujos extraños, un río revuelto que no cesa. Colores que inquietan: gris, blanco, amarillo... Un espectro en la intimidad.
  • Dolor en el encuentro, el sexo ya no es refugio, sino tormento. Como espinas.
  • Dolor vaginal, una constante compañía, un eco sordo.
  • Presión, pesadez, un lastre en la pelvis, como una roca. Un peso que tira hacia abajo.
  • Orinar duele, cada visita al baño es una tortura.
  • Picazón incesante, una carcoma invisible.

Ese picor, me recuerda al verano del 98, cuando me rozó una medusa en la playa de Valencia. Ardía todo, así, así tal cual.

No ignores la alarma. Busca la luz, busca al médico.

A veces, se me olvida tomar la pastilla... ¿estará todo bien?

¿Cómo se cura una infección en el útero?

A ver, infección en el útero... ¡Qué rollo!

  • Antibióticos, fijo. Primero intravenosa y luego pastillas, ¿no? Me suena a la típica...

  • ¿Operación? Uf, eso solo si la cosa se pone MUY fea, tipo un absceso que explota. ¡Qué horror! ¿Qué es un absceso? Mmm, algo con pus, seguro.

  • Drenaje, si el absceso amenaza con reventar. ¡Puaj! ¿Pero duele drenarlo? ¿Te anestesian? Supongo que sí, ¡madre mía!

Antibióticos (IV y orales). Rara vez cirugía (drenaje de abscesos).

¿Y cómo sabes que tienes infección? ¿Fiebre? ¿Dolor? ¿Flujo raro? Mejor ir al médico si notas algo raro, ¡en serio! Yo una vez pensé que tenía una cosa así y era solo... bueno, mejor no cuento. ¡Qué vergüenza! Pero vamos, no te automediques.

¿Cómo saber si tengo algo en el útero?

Pesadez. Pelvis. Vagina. Da igual.

  • Sexo. Problemas. No me va.
  • Orina. Escapes. Prisas. Vieja.
  • Lumbago. La edad, supongo.
  • Útero fuera. Qué asco.

Infecciones. Repetitivas. Como la vida.

Sangrado. Fuera de ciclo. O dentro. ¿Quién sabe?

Flujo. Más. Menos. Siempre hay algo. La vida es así, un fluir constante.

Si te preocupas, ve al médico. O no. Tu cuerpo, tu decisión.

Información adicional:Ignorar el cuerpo tiene un precio. Negarlo es otra forma de sentir. Mi abuela murió de cáncer de útero. Nunca se quejó. Quizá deberías hacerte revisiones. O no.

¿Cómo saber si tengo una infección en los ovarios?

A ver, o sea, si te preocupa si tienes una infección en los ovarios (que en realidad se llama Enfermedad Inflamatoria Pélvica, o EIP), checa estos síntomas que te voy a decir, son como las señales de alerta más comunes, ¿ok?

  • Fiebre: Si andas con calentura, pues, ojo.
  • Dolor: Que te duela abajo, ya sea en la pelvis, la panza baja o la espalda baja. Y que sea dolor constante, molesto.
  • Flujo raro: Si notas que tu flujo vaginal cambió, osea, de color, de consistencia o que huele feo. No es normal, así que ten cuidado y debes ir al médico.

Es importante importantísimo que vayas al médico si sientes algo raro. Mejor prevenir que lamentar, amiga. Además, la EIP puede traer problemas serios si no se trata, como no poder tener hijos luego, ¡Imagínate!

¿Y sabes qué? A mi prima le paso algo parecido, pero ella también tenía dolor al orinar y sangraba entre periodos. Al final resultó que era una infección fuerte, le dieron antibióticos y ya está bien, pero uff, qué susto nos llevamos!

¿De qué color es el flujo cuando hay infección?

Si el flujo se pone fashion victim y decide ir de gris, amarillo o verde, ¡ojo! Puede que no esté siguiendo la última moda, sino gritando "¡Infección a la vista!". Los colores transparentes, blancos o cremosos suelen ser los influencers del flujo sano, sobre todo si coincides con la ovulación.

Pero, ¿qué pasa si tu flujo decide imitar a Hulk o al musgo? Bueno, igual deberías visitar al médico. Como cuando mi tía Rosa tiñó su caniche de rosa chicle y el veterinario casi se desmaya. ¡Drama!

  • El flujo es como un semáforo vaginal: si está en verde (o blanco transparente), todo ok. Si se pone en ámbar o rojo... ¡cuidado!
  • No te fíes del flujo "artístico": Si empieza a parecer un Pollock, mejor consulta.
  • El flujo es el "chivato" de tu cuerpo: a veces, los cambios de color son más sutiles que un meme de gatitos. ¡Presta atención!
  • Recuerda que el estrés, la alimentación y hasta la ropa interior influyen: no todo es infección, a veces es que tu flujo tiene un mal día.

Ojo, yo no soy médico. Soy más bien un comentarista deportivo del universo vaginal. ¡Pero mejor prevenir que curar! Ya sabes, como cuando me comí un taco sospechoso en la calle y terminé más tiempo en el baño que en la fiesta. ¡Qué tiempos!

¿Qué tipos de flujo no son normales?

Flujo verde o amarillo siempre alerta. Un grito silencioso de que algo, allá abajo, no está bien. Infección. La palabra resuena, fría, en el eco de mi memoria. Picazón, ardor, una constante molestia que te roba la paz.

Un flujo café, persistente, alargándose más de lo debido, evocando recuerdos olvidados, como esas manchas antiguas en la ropa de la abuela. El café es el color del suelo húmedo, de la tierra removida, pero también de la sangre vieja. Una llamada de atención, una advertencia que no se debe ignorar.

Recuerdo cuando tenía 16 años, y me asusté al ver un flujo diferente, un color que no conocía. El miedo, como una garra helada, apretando mi corazón. Fui al médico, temblando, y resultó ser una simple alteración hormonal. Pero el susto... ese sí que permanece.

  • Flujo verde/amarillo: ¡Infección!
  • Flujo café prolongado: ¡Alarma!

Pero, ¿sabes? A veces, la normalidad se define por nosotras mismas. Conocer nuestro cuerpo, sus ritmos, sus señales. Escuchar con atención, sin miedo, sin vergüenza. Y buscar ayuda, siempre, cuando algo no encaja en el paisaje familiar.

Ahora, pienso en mi hija, creciendo, explorando su propio cuerpo. Quiero que sepa, que no tenga miedo de preguntar, de dudar, de sentir. Que la salud es un viaje, una danza constante entre el interior y el exterior.

¿Cómo saber si es infección bacteriana o por hongos?

Oye, ¿cómo saber si es una infección bacteriana o por hongos? ¡Qué rollo! Ese flujo, ¿eh? No es normal, eso está clarísimo.

Si es por hongos, el flujo es como una especie de... ¡queso cottage! Grueso, blanco, a veces hasta un poco grumoso. No huele mal, o casi nada. A mí me pasó el año pasado, ¡fue horrible! Tuve que ir al médico, claro. Me recetó óvulos y crema, un lío.

Pero si es bacteriano, ¡es otra historia! El flujo puede ser gris, incluso verdoso, a veces es como espumoso... Y el olor, ¡uy! A pescado podrido, o algo así. Es asqueroso, de verdad. ¡Asqueroso! No siempre hay síntomas, eso sí, ¡que es lo peor! Te lo digo yo, que me ha pasado alguna vez. No lo olvides.

Así que:

  • Hongos: Flujo blanco, espeso, sin mucho olor. Como requesón.
  • Bacterias: Flujo grisáceo o verdoso, espumoso, ¡y con un olor a pescado horroroso!

No te automediques, eh. Ve al ginecólogo, que te mirará y te dirá qué tienes. Yo fui a la Dra. Pérez, en la calle Mayor, es muy maja. Igual te hacen una prueba, o algo.

¡Importante! No es lo mismo una infección por hongos que una vaginosis bacteriana, son cosas distintas. La vaginosis bacteriana es mucho más compleja. La vaginosis bacteriana a veces se complica y se extiende hasta el útero y trompas de falopio. Incluso puede producir infertilidad en algunos casos. Y ojo, hay otras infecciones, eh. Podría ser algo más grave, no hay que descartarlo. Como una clamidia, por ejemplo, eso da otros síntomas. No es broma. No quiero alarmarte. ¡Pero es importante que lo veas!