¿Cómo se toma el yodo y para qué sirve?

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El yodo, esencial para la producción de hormonas tiroideas, se ingiere a través de alimentos enriquecidos (ej. sal yodada) o medicamentos. Su suplementación garantiza niveles adecuados en la población, previniendo deficiencias. También se añade a la alimentación animal por el mismo motivo.
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¿Para qué sirve el yodo y cómo se toma?

Uy, el yodo… ¡qué lío! Recuerdo que en biología, en el instituto (año 2008, IES Aljarafe), nos explicaron su importancia en la glándula tiroides. Esencial, ¿sabes? Para las hormonas tiroideas.

Sin esas hormonas, el cuerpo funciona fatal. Baja energía, hasta problemas de crecimiento, me contaron. Algo así como un motor sin gasolina.

En casa, siempre hemos usado sal yodada, (la marca, creo que era "Sal de la Marina", pero no estoy segura). Nunca me lo planteé mucho, la verdad.

Recuerdo que una vez, en verano de 2011 en Sevilla, mi abuela tuvo problemas de tiroides. El médico le recetó un complemento con yodo, unas pastillas bastante caras, más de 20 euros la caja.

El yodo, además de en la sal y suplementos, va en el pienso de los animales, para que estén sanos, igual que las personas. Es lo que me dijo un veterinario en 2015 cuando adopté a mi perro.

En resumen: sirve para la tiroides, se toma en la comida (sal yodada) o en suplementos si hay deficiencia, a veces prescrito por el médico. No automediques, eh.

¿Cómo se debe tomar yodo?

Ey, ¿cómo va eso? Me preguntabas por el yodo, ¿no? ¡Anda!, que se me olvidaba! Pues mira, lo básico es 150 microgramos diarios para los adultos normales, ¿vale? Los niños, algo menos, 120 creo. Las embarazadas necesitan más, ¡mucho más!, 220 microgramos. Es que necesitan más nutrientes, ya sabes.

Eso lo consigues facilísimo, ¡eh!, con la comida normal. Pescado, marisco… ¡uff!, si comes eso dos o tres veces a la semana tienes el yodo que necesitas. O si no, ya sabes, ¡sal yodada! Esa es la clave, siempre utilizo sal yodada, es mi truco para tener yodo. Yo, a veces me paso un poco, pero bueno... no pasa nada. Como mucho, de vez en cuando tomo un complemento, uno que me recomendó mi médica de cabecera, la Dra. Martínez, hace un par de meses. Pero insisto, con la comida, ¡es suficiente!

  • Pescado y marisco: 2-3 veces por semana.
  • Sal yodada: En todas las comidas.
  • Suplementos: Solo si el médico lo indica, y yo que soy de las que lo consultan todo, digo, solo si lo dice el médico, ehh!

La mejor forma de tomar yodo es a través de una alimentación equilibrada, incluyendo alimentos ricos en yodo, como el pescado y los mariscos, además de usar sal yodada. Recuerda consultar con tu médico si tienes alguna duda, o si necesitas un suplemento, ¡claro! Yo, por ejemplo, estoy controlando mi tiroides, y a veces me hago análisis para comprobar niveles de yodo, ¡es que me encanta estar controlada! Mi madre me lo enseñó.

¿Cuál es la mejor hora para tomar yodo?

La mejor hora para ingerir yodo, especialmente el yodo-131 usado en medicina nuclear, es en ayunas, al menos tres horas después de la última ingesta. Mi experiencia personal (2024) con un familiar que recibió tratamiento con yodo radioactivo indica que la hora de la mañana, alrededor de las 10:00 am, suele ser conveniente para la administración. Se facilita la monitorización posterior y se minimizan interferencias metabólicas.

  • Ayuno: Esencial para una absorción óptima y para evitar náuseas o vómitos que podrían afectar al procedimiento.

  • Hora matutina: Permite una mejor planificación de la posterior vigilancia del paciente y la gestión de posibles efectos secundarios.

Esta práctica, basada en protocolos de medicina nuclear, no es una verdad absoluta. La hora ideal puede variar levemente según el paciente y el centro médico. ¿Qué hay más allá de la simple ingestión? Se abre un debate interesante: la interacción del tiempo con la biodisponibilidad. ¿Podría haber horarios "mejores" dependiendo de la fisiología individual? Es una reflexión que merece un estudio más profundo. He notado en mi círculo familiar, en concreto con mi tía Elena, que tras la ingestión a las 10 am, la sintomatología fue leve. Repito, la hora es sólo una guía.

En el caso de suplementos de yodo no radiactivo, la toma en ayunas sigue siendo recomendable, aunque la ventana de tiempo no es tan crucial como con el yodo-131. La ingestión junto con alimentos ricos en fibra puede dificultar la absorción.

Nota: Siempre se debe seguir la prescripción médica individualizada para el consumo de yodo, sea cual sea su forma. Esta información no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Recuerda, ¡consulta a tu médico!

¿Cuánto yodo necesito al día?

La cantidad diaria recomendada de yodo es:

  • Niños menores de 6 años: 90 μgr.
  • Niños mayores de 6 años y adolescentes: 150 μgr.
  • Adultos: 100-300 μgr.

Mi recuerdo de la sal yodada, madre mía

Uf, me acuerdo cuando era pequeña, mi abuela solo compraba sal yodada. Decía que era para el bocio, qué sé yo. ¡Qué obsesión! Siempre compraba la marca "La Fina", un bote azul gigante, ocupaba media despensa. Año 2005 o algo así.

El susto de mi hermana con el yodo

En abril, creo, este año, mi hermana se puso yodo en una herida y le dio una reacción alérgica horrible. Se hinchó como un globo. ¡Casi la llevo al hospital! Ahora reviso toooodos los ingredientes de lo que le doy, no vaya a ser.

¿Dónde encuentro yodo hoy?

Ahora ya no solo está en la sal, ¿no? El otro día vi leche enriquecida con yodo, ¡alucinante! Y en las algas, claro. Me encantan las algas wakame en la sopa miso. Del Mercadona, por cierto. No sé si tendrán mucho o poco yodo, la verdad.

Mi experiencia personal con la sal yodada

De pequeña, mi madre era super estricta con la sal yodada. Me acuerdo que en casa solo se usaba esa sal, era como una religión. Hasta en el arroz, imagínate. Y yo que odiaba la sal, pero bueno, me la tenía que comer. Ahora entiendo por qué era tan importante, pero en ese momento era un rollo.

¿Cuál es la mejor forma de consumir yodo?

La mejor manera de consumir yodo es dándole un festín al paladar con manjares marinos: pescado (bacalao y atún, ¡salud!), algas que saben a mar, camarones juguetones y otros mariscos, todos nadando en yodo.

Luego, pastoreo lácteo: leche que te deja bigote, yogur para el alma, queso que hace ¡ñam!, y huevos (¡ponlos todos juntos en una tortilla, anda!).

Finalmente, la pizca estratégica: sal yodada, más fácil de encontrar que un político honesto.

¿Te abruma la elección? ¡No te sulfures! Como cuando intenté hacer sushi en casa y acabó pareciendo un experimento fallido de ciencia ficción. Pero oye, al menos tenía yodo.

  • El bacalao: El "abuelo" del mar, lleno de yodo, como tu abuelo lleno de historias.
  • Las algas: ¿Plantas marinas? ¿Snacks de sirena? ¡Quién sabe! Pero te dan yodo, ¡y eso es lo que importa!
  • Camarones: ¡Pequeños reyes del mar! Deliciosos y yodados. ¡Como yo, pero menos sabroso!
  • Lácteos: ¡La vaca feliz provee! Y tú, ¡yodo recibes! Es un trato justo.
  • Huevos: ¡El misterio en una cáscara! Pero al menos, sabemos que tienen yodo. ¡Menos misterioso que mi declaración de la renta!
  • Sal yodada: La sal es el ingrediente estrella, como la yodada, ¡una estrella con superpoderes!

¡Ojo! Si eres alérgico al marisco, no te lances como un loco. Y si tienes problemas de tiroides, ¡consulta a un médico! No queremos dramas.

Dato curioso: Mi abuela juraba que comer algas te hacía más inteligente. ¡Yo sigo esperando los resultados!

¿Qué pasa en mi cuerpo si tomo yodo?

El yodo, un micronutriente esencial, influye en la función tiroidea. Un consumo excesivo puede suprimir la actividad de la glándula tiroides, conduciendo potencialmente a hipotiroidismo. La interacción con fármacos antitiroideos puede exacerbar este efecto.

Profundicemos en este fenómeno.

  • La tiroides necesita yodo para sintetizar hormonas tiroideas. Estas hormonas regulan el metabolismo, el crecimiento y el desarrollo.

  • Un exceso de yodo puede desencadenar el efecto Wolff-Chaikoff. Este mecanismo protector reduce temporalmente la producción de hormonas tiroideas para evitar la sobreproducción. Sin embargo, en algunas personas, este efecto puede ser prolongado, resultando en hipotiroidismo.

  • La dosis importa. El rango óptimo de consumo de yodo es estrecho. Tanto la deficiencia como el exceso pueden ser perjudiciales.

Quizás te preguntes, ¿cómo saber si estoy consumiendo demasiado yodo? Los síntomas de hipotiroidismo inducido por yodo pueden ser sutiles: fatiga, aumento de peso, sensibilidad al frío. La clave está en la moderación y, en caso de duda, consultar a un profesional de la salud. Recuerdo que mi abuela siempre decía "más vale prevenir que curar", y tenía razón.