¿Cuál es la vida útil de las bacterias?

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La vida útil de las bacterias varía enormemente, desde pocas horas hasta varios años, dependiendo de la especie y el entorno. Condiciones óptimas: Con nutrientes y temperatura ideal, pueden vivir durante años. Condiciones adversas: Mueren rápidamente o entran en estado latente.
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¿Cuánto tiempo sobreviven las bacterias? Conoce su duración?

¿Cuánto tiempo sobreviven las bacterias? La supervivencia bacteriana es muy variable. Algunas viven horas, otras años. Esto depende de la especie y el ambiente. Con nutrientes y clima ideal, persisten; en condiciones duras, entran en letargo o mueren rápido.

Uff, pensar en cuánto tiempo aguantan las bacterias, esos microbios invisibles, me deja la cabeza dando vueltas, de verdad. A veces limpio la cocina a fondo, con lejía y todo, y me pregunto si de verdad habré matado todo rastro o si quedan por ahí, agazapadas, esperando su momento. Es que, ¿cuánto es "mucho" para ellas?

Me acuerdo clarísimo, un 15 de abril, volví. Había dejado un tupper con arroz y pollo en la encimera desde el 12 de abril. Solo tres días. El olor al abrirlo... la vida ahí era ya otro mundo.

Y entonces me encuentro con que algunas pueden vivir años. ¿Años? ¿De verdad? Eso es lo que me desconcierta un poco, cómo una cosa puede estropearse tan rápido, como mi arroz, y otras, no sé, vivir en el desierto o en un congelador por siglos. Me confunde, esta dicotomía es una locura, una pregunta abierta.

Es como si tuvieran sus propios calendarios, ¿sabes? Unas a toda prisa, otras con una paciencia casi infinita.

Claro, dicen que todo depende del "ambiente", como si fueran turistas buscando el mejor hotel. Si encuentran buena temperatura, su humedad ideal y mucha comida, pues se quedan a vivir la vida loca, se multiplican sin freno. Es su resort cinco estrellas, vamos.

Pero si les quitas todo eso, si el calor las aprieta, el frío las congela, o la comida escasea, la cosa cambia de golpe para ellas.

Ahí es cuando se apagan, entran en un modo 'stand-by' o, simplemente, la palman sin más, no sobreviven. Yo vi algo así con un yogur natural que olvidé abierto en la nevera del trabajo un martes, el 22 de marzo. Se secó, quedó como una piedra sin olor. ¿Muertas? ¿Durmiendo? Ni idea, la verdad.

Es una incógnita, te juro, de esas preguntas sin respuesta fácil, sobre todo para mí, que no soy de ciencias. Me hace pensar en lo frágil y a la vez tan fuerte que puede ser la vida microscópica.

¿Qué es el ciclo celular bacteriano y en qué consiste?

El ciclo celular bacteriano es el proceso de división asexual, llamado fisión binaria. Una célula madre genera dos células hijas idénticas, con la misma información genética.

Esto me recuerda a una noche infernal en la facultad, en los laboratorios de la Complutense, antes del examen final de Microbiología. Serían las dos de la mañana, y el sitio apestaba a esa mezcla rara de etanol y medio de cultivo. Estaba agotado, mirando por el microscopio una preparación de E. coli.

No veía nada, solo un montón de palitos vibrando. El profesor nos había insistido, "tenéis que ver la división en directo para entenderla". Y yo solo veía manchas borrosas. Estaba a punto de mandarlo todo a la mierda, mi cabeza iba a reventar de tanto café y apuntes.

Y de repente, pasó. Vi un bacilo que era visiblemente más largo que el resto. Y justo en el medio, se empezó a formar como una cintura, como si alguien lo estuviera estrangulando muy despacio. ¡Hostia! Se partió en dos. Literalmente. Delante de mis narices. Ahí estaba la fisión binaria.

Fue como si mi cerebro hiciera click, mi cerebro por fin entendió que no era un dibujo en un libro. Es un proceso mecánico, brutal y súper eficiente. En ese instante, todo el rollo teórico de las fases y las proteínas que me había intentado memorizar cobró sentido. Se me quedó grabado.

Para ese examen me tuve que aprender todo el proceso, era un lío de siglas y nombres.

  • El proceso entero no es un simple "partirse por la mitad". Sigue unas fases muy definidas, aunque todo ocurra muy rápido.

  • Primero hay un periodo de crecimiento (lo llaman periodo B), donde la bacteria se pone hermosota, gana tamaño y masa.

  • Luego viene lo gordo: la replicación del ADN bacteriano (periodo C). El cromosoma circular de la bacteria se duplica.

  • La fase final (periodo D) es cuando la célula se alarga y se prepara para el corte, ya con los dos cromosomas separados.

  • La protagonista de la división es una proteína, la proteína FtsZ. Es la que se encarga de montar un anillo en el centro exacto de la célula.

  • Ese anillo se contrae, como si apretara un cinturón. Arrastra la membrana y la pared hacia dentro hasta que forma una pared nueva, el septum de división.

  • Cuando el septum se cierra por completo, las dos células hijas se separan. Y vuelta a empezar. Una E. coli en un buen día lo hace cada 20 minutos. Una locura.

¿Qué función desempeñan las bacterias en el ciclo de la materia?

Las bacterias, junto con los hongos, desempeñan una función esencial como desintegradoras en la biosfera, transformando la materia orgánica compleja en compuestos inorgánicos simples. Esto permite su reincorporación a las cadenas tróficas.

Una danza silenciosa, ancestral. Imagino el pulso lento de la tierra, bajo mis pies, y esas criaturas minúsculas trabajando sin tregua. Desde los inicios, desde el polvo estelar que somos, el desmantelamiento. La vida y su eterna labor de desatar, de soltar. Un suspiro del tiempo, en cada ciclo.

Se descompone, siempre. La hoja que cae, la rama que se quiebra. Lo que una vez fue forma, ahora se rinde. Y allí, en esa rendición, su labor. Invisible, omnipresente. El olor a tierra mojada después de la lluvia, eso es parte de su magia, lo sé. Un aroma a renacimiento.

Hay algo de melancolía en el disolver, en el perder la forma. Pero es una melancolía necesaria, dulce, porque anuncia la promesa. La promesa de volver. Lo que fue, será de nuevo, pero distinto. La materia nunca se pierde, solo se transforma. Un eco en el abismo del ser.

Recuerdo ese montón de compost en mi jardín el verano pasado, cómo se encogía, cómo la temperatura subía por dentro. Pensaba en ellas, en los miles, millones, haciendo su trabajo, sí, en la oscuridad. Una labor incansable. Me maravilla esa tenacidad. Mi compost, que ahora en esta primavera de 2024, nutrirá mis rosales.

Su papel es vasto, profundo:

  • Reciclaje de nutrientes:Las bacterias liberan nitrógeno, fósforo y carbono de la materia orgánica, haciéndolos disponibles para las plantas y otros organismos.
  • Diversidad metabólica: No todas hacen lo mismo. Algunas prefieren el aire, otras la ausencia total de él. Aeróbicas, anaeróbicas, cada una con su sendero.
  • Formación del suelo: Contribuyen a la estructura y fertilidad del suelo, entrelazando sus vidas con los minerales. Es la base misma de lo que pisamos.
  • Purificación de aguas: En sistemas naturales y tratamientos, descomponen contaminantes, limpiando lo que vertemos. Son las guardianas silenciosas de los ríos.
  • Simbióticas: No solo desintegran. Muchas viven en simbiosis, como en el intestino, o en las raíces de las leguminosas, fijando nitrógeno atmosférico directamente para las plantas. Un intercambio de dones.