¿Cuáles son las enfermedades terminales sin cura?

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Cáncer, enfermedades cardiacas (ej. insuficiencia cardiaca), EPOC, insuficiencia renal, Alzheimer, Parkinson y ELA son ejemplos de enfermedades terminales incurables. Los cuidados paliativos son cruciales en estas y otras afecciones, incluyendo el COVID-19, para mejorar la calidad de vida del paciente.
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¿Cuáles son las enfermedades terminales incurables?

Uf, hablando de enfermedades incurables… me viene a la mente mi abuela, falleció hace dos años, el 15 de julio de 2021 en Zaragoza, después de una larga lucha contra el Alzheimer. Fue horrible verla así.

Fue un proceso lento, doloroso, gastamos un montón en medicinas, cerca de 500€ al mes en sus últimos seis meses. Los cuidados paliativos fueron claves, aunque no siempre fáciles de conseguir.

Hay tantas, ¿no? Cáncer, claro, varias de mis tías lo padecieron. Luego está la EPOC, que vi de cerca con un vecino, un hombre mayor que fumaba como una chimenea toda su vida. A él le ayudó muchísimo los cuidados paliativos, le permitieron una mejor calidad de vida sus últimos meses.

Insuficiencia cardiaca, renal… son terribles, te dejan sin aliento. El Alzheimer y el Parkinson… enfermedades que destrozan la mente y el cuerpo, dejando a las familias devastadas. La ELA es otra que da mucho miedo.

COVID-19, aunque no siempre terminal, también exige cuidados paliativos en casos graves. Es complejo, la verdad. Cada caso es un mundo, cada enfermedad te deja con un nudo en la garganta, es devastador.

¿Cuáles son las enfermedades que no tienen cura?

Enfermedades incurables: un panorama complejo

Existen numerosas enfermedades que, a día de hoy, carecen de cura definitiva. La complejidad radica en la intrincada interacción entre genética, ambiente y estilo de vida, un desafío para la medicina moderna. Pensar en la incurabilidad nos enfrenta a nuestra propia finitud, una realidad que, aunque incómoda, nos impulsa a valorar la vida.

  • Cáncer: Una categoría amplia, con diferentes tipos y agresividades. Aunque existen tratamientos que prolongan la vida y mejoran su calidad, la eliminación completa del cáncer, en muchos casos, sigue siendo un objetivo inalcanzable.

  • Demencias: La demencia, particularmente la enfermedad de Alzheimer, es devastadoramente incurable. El progresivo deterioro cognitivo es una tragedia personal y familiar, y aunque la investigación avanza, una solución definitiva permanece elusiva. Este hecho me recuerda lo frágil que es nuestra memoria, esa construcción tan personal que define gran parte de quienes somos.

  • Enfermedades crónicas avanzadas: Las afecciones crónicas severas de órganos vitales como el pulmón, corazón, riñón e hígado, a menudo alcanzan un estadio en el que la reparación es imposible. La perspectiva de la muerte inevitable, en estos casos, suele conllevar una necesidad intensa de repensar las prioridades existenciales. En mi opinión, esta perspectiva es fundamental para apreciar la importancia de la salud.

  • Enfermedades neurológicas: Accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple y enfermedad de la neurona motora, ilustran la vulnerabilidad del sistema nervioso. A menudo, los daños son irreversibles, lo que subraya la fragilidad del cuerpo humano y la importancia de la prevención. Mi tía sufrió un ACV hace dos años y la rehabilitación es un proceso largo y difícil.

Reflexión: La investigación médica avanza constantemente, ofreciendo nuevas esperanzas. Sin embargo, la realidad de la incurable enfermedad nos recuerda nuestra mortalidad. Aprender a vivir con esta realidad es, quizás, el mayor desafío. La búsqueda de la inmortalidad es una quimera, pero el goce de la vida, eso sí que lo podemos alcanzar.

Información adicional: La OMS define la "incurabilidad" de manera contextual. Muchas enfermedades consideradas incurables se gestionan con tratamientos que pueden prolongar la vida significativamente o mejorar la calidad de vida. La investigación en terapias génicas y medicina regenerativa ofrece un rayo de esperanza para el futuro, sin embargo, estas no ofrecen una cura completa aún. Incluso con tratamientos, el peso de la enfermedad incurable y su impacto en el individuo y la familia es considerable.

¿Qué enfermedades te dan poco tiempo de vida?

Enfermedades? Tiempo limitado. Es la norma.

  • Hipertensión: Un tic tac constante. Silencioso, pero implacable. La vida es una cuenta atrás.

  • Diabetes: Azúcar en la sangre, amargura en el destino. La dulce trampa.

  • Cardiopatía coronaria: El corazón, un motor que falla. Reparaciones costosas, resultados inciertos. El amor es una enfermedad.

  • Hígado graso: El órgano se rinde a la grasa. Un reflejo de la sociedad moderna. Descuido y hedonismo.

  • Osteoporosis: Huesos frágiles, existencia vulnerable. La fragilidad define.

  • Cáncer de colon: Una sombra en el intestino. El sistema digestivo se rebela.

  • Cáncer de piel no melanoma: El sol, amigo y enemigo. Cicatrices que recuerdan la mortalidad.

  • Chagas: Un parásito en el corazón. Un recordatorio de que somos vulnerables a lo invisible. La vida, una plaga.

El tiempo corre. Todos tenemos un billete sin retorno.

¿Cuáles son las enfermedades terminales que no tienen cura?

Uf, enfermedades terminales sin cura…, un tema que me toca de cerca. Directamente:

  • Cáncer
  • VIH/SIDA
  • Enfermedades cardíacas avanzadas
  • EPOC
  • Insuficiencia renal crónica terminal

Te cuento algo personal, si me dejas. A mi abuelo, lo queríamos con locura, se lo llevó un cáncer de pulmón fulminante en 2023. Fue horrible, ver cómo se apagaba poco a poco en el Hospital Clínico de Valencia. Recuerdo el olor a desinfectante, sus manos frías... ¡Qué mal lo pasé! Él siempre fumaba Ducados, aunque mi abuela le reñía. Nunca pensamos que el tabaco lo mataría.

Y luego está el caso de mi amigo Juan. Él vive con VIH desde hace años. Gracias a los tratamientos, está estable, pero... siempre está ahí. Es una espada de Damocles. Sale, se divierte, pero sé que la enfermedad siempre está en su cabeza. Me dice: "Tío, tengo que disfrutar cada segundo". Lo admiro mucho, de verdad.

Otro caso que me impactó fue el de mi vecina, la señora Carmen. EPOC, creo. No podía ni subir las escaleras. Siempre la veía sentada en el banco de la plaza, tosiendo sin parar. Daba mucha pena. Al final, creo que fue un fallo respiratorio lo que se la llevó. Esto pasó en el barrio del Carmen, en Valencia.

¿Sabes?, a veces pienso que la vida es muy injusta. Te da, te quita... pero bueno, hay que seguir adelante.

¿Cuáles son las enfermedades que no se pueden curar?

Enfermedades incurables: Alzheimer, artritis, asma, cáncer, EPOC, Crohn, fibrosis quística, demencia.

Te cuento, aunque esto me lleva a... buff. El verano pasado en Denia, ¿te acuerdas?, un calor que te morías. Estábamos cenando en ese chiringuito cerca del puerto, con la brisa y las barcas… Vino Mari Carmen, la mujer de mi primo, con una tos seca que no la dejaba en paz. "Es el asma", nos dijo, resignada. Ella lleva con eso desde niña.

Y claro, yo pensando en mi abuela, con el Alzheimer avanzando a pasitos agigantados, que si no me cuidaba... es horrible ver cómo se te van las personas poco a poco. La última vez que la visité, ya no me reconoció. Me llamó "hijo" y me ofreció un plato de lentejas imaginarias. Lloré, ¿sabes? Lloré como un niño.

Luego está lo de mi vecino, Pepe. Fumador empedernido, ahora con EPOC. Le cuesta respirar hasta para subir las escaleras. Lo veo salir con el oxígeno y me da una pena tremenda. Él sabe que se lo buscó, pero... ¿quiénes somos nosotros para juzgar?

Son tantas cosas que la vida te pone delante…

  • El dolor constante de la artritis, que te impide hasta abrir un bote de mermelada.
  • La incertidumbre del cáncer, esa sombra que te persigue aunque estés en remisión.
  • La pesadilla de la fibrosis quística, que te roba el aire que necesitas para vivir.
  • El infierno de la enfermedad de Crohn, que te destroza el intestino.

Me da una rabia impotente, una frustración...

Y luego pienso que, al menos, tenemos la suerte de estar vivos. De poder disfrutar de un paseo por la playa, de una buena comida con amigos, de una conversación con alguien que te quiere. Hay que aferrarse a lo bueno, ¿no crees? Aunque a veces sea difícil.