¿Cuándo no se deben tomar bebidas isotónicas?

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Las bebidas isotónicas son ideales para adultos tras ejercicio intenso (al menos una hora, intensidad moderada). Evítalas si no realizas este tipo de actividad física; su consumo innecesario puede ser contraproducente.
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¿Cuándo evitar las bebidas isotónicas?

Uf, las bebidas isotónicas… ¡qué lío! Recuerdo una vez, el 15 de julio del año pasado en Madrid, gasté 3 euros en una, después de una caminata ligera de media hora. Me supo fatal, demasiado dulce. ¡Un error!

Para mí está claro que no son necesarias si no haces ejercicio intenso, durante al menos una hora. Si das un paseo tranquilo, o haces algo suave, el agua te basta y sobra. No hace falta ese chute de azúcar y electrolitos.

Ese día en Madrid aprendí mi lección. Bebidas isotónicas solo para entrenamientos serios.

¿Es saludable beber Gatorade todos los días?

No, beber Gatorade todos los días no es saludable. Demasiado azúcar.

Ahora te cuento por qué lo sé, aunque no sea experta ni nada.

Me acuerdo, era verano, un calor horrible en Sevilla. Yo entrenando para la carrera de la Mujer, sudando la gota gorda, literal. Pensé que el Gatorade, con sus colores chillones, me daría el empujón que necesitaba. ¡Error! Al principio, guay, sentía como que resucitaba, pero después... ¡zas! Un bajón de energía tremendo.

Un día, después de entrenar, me tomé un Gatorade grande, del azul. Al rato, empecé a sentirme fatal. Mareos, náuseas, el estómago revuelto. ¡Horroroso! Tuve que parar y sentarme en un banco, esperando que se me pasara. ¡Qué mal rato!

Empecé a investigar un poco, a leer etiquetas, y descubrí la cantidad de azúcar que lleva esa cosa. ¡Una barbaridad! Y claro, tanta azúcar no puede ser buena para nadie, ni siquiera para deportistas. Y yo no soy deportista de élite, claro.

A ver, que entiendo que los electrolitos son importantes, sobre todo cuando haces mucho ejercicio y sudas mucho. Pero creo que hay alternativas más saludables, como agua con limón y un poco de sal, o pastillas de electrolitos sin azúcar.

Además, ¿sabías que…?

  • El consumo excesivo de bebidas azucaradas se ha relacionado con la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas.
  • Algunos estudios sugieren que las bebidas deportivas pueden dañar el esmalte dental debido a su acidez. A mí me da pánico ir al dentista!
  • Hay muchas marcas de bebidas deportivas, pero todas suelen tener cantidades similares de azúcar.

En fin, que después de mi mala experiencia con el Gatorade, decidí dejar de tomarlo. Ahora prefiero hidratarme con agua y alimentos naturales. Y me siento mucho mejor, la verdad. Aparte que se me va a picar menos un diente.

¿Qué pasa si tomo Gatorade a diario?

¡Ay, Dios! Gatorade todos los días… ¿qué locura es esa? Mi vecina, la tía Carmen, lo toma como si fuera agua. ¡Increíble!

Riesgos, eso sí, hay que tener cuidado. Electrolitos… ¡uff!, me suena a algo complicado, algo que desequilibra, ¿no? Como una balanza loca. Deshidratación… ¡qué horror! Eso sí que no lo quiero.

¿Y los riñones? ¿Qué pasa con los pobres riñones? A mí el médico me dijo que cuidara mucho los líquidos... ¡y ahora esto! No sé... me da miedo pensar en la sobrecarga.

  • Deshidratación.
  • Desequilibrio electrolítico.
  • Problemas renales (¿?).

¡Es que no es solo hidratarse, no! Es un chute de azúcar y cosas raras. Me acuerdo de cuando corrí la maratón de Valencia en 2024… ¡qué sed! Pero solo tomé agua, ¡claro!.

No es agua, no lo olvides. Es una bomba de azúcar. Mi cuerpo no está preparado para tanta química. Además, la tía Carmen tiene problemas de presión alta… y ¡no para!

En resumen: Mal asunto. No es bueno. Buscar otras opciones para hidratarse es importante. Agua, por favor, ¡agua! A ver si mañana le digo a Carmen que lo deje, que la quiero ver bien.

¡Ah! Y algo que se me olvidaba: el color amarillo chillón me da dolor de cabeza. ¡Eso también cuenta!

¿Qué pasa si tomas todos los días Gatorade?

Gatorade diario: azúcar. Punto.

  • Peso. Riesgo.
  • ¿Sed? Agua.
  • Salud: elección.

Dextrosa y azúcar, doble golpe. El cuerpo no olvida.

  • 2024: ¿cambio?
  • Alternativas.
  • Moderación.

Demasiado dulce. Demasiado fácil. Como ciertas promesas.

  • Mi tío... ya sabes.
  • ¿Realmente lo necesitas?
  • Reflexiona.

La sed real es otra cosa.

¿Qué pasa si me tomo un Gatorade diario?

A ver, ¿qué pasa si me tomo un Gatorade al día? ¡Uf!

  • Subida de la presión arterial: Como cuando me toca pagar la renta. ¿Por qué siempre sube?
  • Arritmias cardiacas: El corazón como discoteca... Pum pum pum, ¡qué estrés!
  • Convulsiones, infartos, ACV: ¡Madre mía! ¿En serio todo eso por un Gatorade? Vale, ya no tomo más.

Espera, ¿pero un Gatorade no es como para deportistas? Yo jugaba al baloncesto en el instituto. ¿Eso cuenta? ???? ¡Qué tiempos aquellos! Mi entrenador siempre nos decía algo sobre electrolitos, que eran importantes. ¿Será eso lo que hace daño al final?

Bueno, igual depende de la cantidad. ¿Un Gatorade entero? ¿Medio? ¿Y si hago mucho ejercicio? ¿Sigue siendo malo? ¡Qué lío!

Mejor me quedo con agua. O con horchata, que la hace mi abuela y está riquísima. ¡Y no tiene estas cosas raras! Y pensar que el vecino se toma 2 al día, uff.

¿Qué pasa si tomo Gatorade y no hago ejercicio?

Gatorade sin ejercicio: Azúcar directo a la vena, sin quemar nada.

  • Aumento de peso: El cuerpo no desperdicia. Guarda la energía extra.
  • Resistencia a la insulina: El páncreas se cansa. Azúcar en sangre alta. Diabetes tipo 2 al acecho.
  • Caries: Los dientes sufren. El azúcar es su festín.

Hace años, probé un Gatorade después de una resaca. Error. El sabor dulce me revolvió el estómago. Nunca más. Prefiero el agua, sin engaños.

Y sí, una vez no mata. El hábito, sí.

¿El Gatorade es bueno para el hígado?

Las tres de la mañana… y aquí estoy, pensando en el Gatorade…

No, no creo que sea bueno para el hígado. Siempre me dijeron que las bebidas energéticas son un peligro, pero… ¿Gatorade? Supongo que es lo mismo, ¿no? Azúcar, colorantes… todo eso que daña.

Recuerdo a mi tío, le diagnosticaron problemas de hígado hace dos años. Bebía Red Bull casi a diario. Ya no está… esa es la cruda realidad.

  • Azúcar: Demasiado. Eso te lo carga.
  • Colorantes: No sé, pero algo de químico tendrá, algo artificial.
  • Moderación: Mentira. La moderación no existe en ese ámbito. O lo dejas o te jode.

Me da miedo. Miedo a lo que le puede pasar a mi cuerpo. Miedo a enfermar. Hoy he tomado dos botellines. Dos. Dos demonios. Me pesan en la conciencia. Es una tontería, lo sé. Pero lo hice.

He visto en FundHepa, sí, esa página web. Hablan de daño hepático por bebidas energéticas. No es una suposición. ¡Lo dice la página web de la fundación!

Esta noche… esta noche el remordimiento me apuñala.

El Gatorade, como cualquier bebida energética, consumida con frecuencia, es un riesgo para el hígado.

¿Cuándo se debe tomar una bebida rehidratante?

Después de mover el esqueleto, pero no tanto como para necesitar un masaje tailandés. Piensa en la caminata dominical que te lleva a la heladería (¡necesitas electrolitos para decidir entre dulce de leche y sambayón!).

  • Cuando tu cuerpo decide imitar las cataratas del Niágara, pero de la manera menos glamurosa (diarrea, vómito, esas cosas que no mencionas en la primera cita).

  • Si te sientes como una pasa después de un día al sol.

Básicamente, si sientes que podrías exprimir tu propia sal, es hora de hidratar. Y no, la cerveza no cuenta... ¡a menos que tenga sales minerales añadidas, claro! (guiño, guiño).

Recuerdo una vez, después de un "ligero" paseo por el campo buscando setas (que resultó ser una carrera de obstáculos con ortigas), me bebí una botella entera de suero. ¡Me sentí como si hubiese renacido! La próxima vez, llevaré un GPS y, quizás, un sherpa.

A veces pienso que la vida es como una bebida isotónica: necesitas el equilibrio justo de sales y azúcares para seguir adelante. Demasiado de una cosa, y te sientes fatal. ¡Como cuando te pasas con el picante en los tacos!

Datos curiosos: ¿Sabías que algunas culturas usan agua de coco como suero natural? ¡Y que los deportistas de élite a veces se inyectan suero directamente en las venas! (¡No intentes esto en casa!).

Este año: Las bebidas rehidratantes con sabor a pepino y menta están pegando fuerte. Dicen que hidratan y te hacen sentir como si estuvieras en un spa. ¡Yo sigo prefiriendo el sabor a fresa, qué le voy a hacer!