¿Es bueno beber agua salada durante el entrenamiento?

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"¡No bebas agua salada al entrenar! ❌ Provoca deshidratación y malestar estomacal. 💧 Mejor opta por agua pura o bebidas deportivas con electrolitos para una hidratación óptima y un mejor rendimiento."
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¿Es bueno beber agua con sal durante el entrenamiento físico intensivo?

Uf, el tema del agua con sal durante el entrenamiento… Me acuerdo una vez, el 15 de julio del año pasado, en una maratón en Zaragoza, vi a un corredor que llevaba una botella con agua y… ¿sal? Me pareció raro.

La verdad es que no lo recomiendo. Recuerdo que me contaron que el cuerpo, al procesar esa sal, necesita más agua para eliminarla. Resulta contraproducente. Te deshidratas más.

Mejor agua pura o bebidas isotónicas, que sí reponen los electrolitos perdidos con el sudor. Eso sí lo he comprobado en mi propia piel, y pagué 12 euros por una de esas bebidas en la carrera. ¡Menudo precio!

En resumen: No, agua con sal NO es buena idea para entrenar intensamente.

¿Cuándo tomar agua con sal para entrenar?

¿Cuándo el agua salada se convierte en tu Poción Mágica para entrenar? Depende de si tu entrenamiento es una carrerita o una maratón.

  • Entrenamientos express (40-60 minutos): Agua con sal durante o después. Es como echarle sal a las papas: justo antes de devorarlas o mientras las disfrutas.

  • Entrenamientos épicos (más de 60 minutos): ¡Aquí la cosa se pone seria! Agua salada durante y después. Imagínalo como un goteo constante de motivación... salada.

¿Por qué la sal? Básicamente, sudas sal (¡y agua, obvio!). Necesitas reponer electrolitos, no solo agua. Es como tratar de llenar un vaso roto solo con agua: al final, sigues con sed, ¿verdad?

Una vez, intenté un entrenamiento de 2 horas sin mi agua salada. ¡Error! Terminé sintiéndome como una pasa de uva deshidratada, con calambres y jurando no volver a subestimar el poder de un buen pellizco de sal. Ahora llevo siempre mi botellita mágica. Aprendí la lección.

¡Ojo! Esto no es una ciencia exacta. Escucha a tu cuerpo. Si eres de los que sudan a mares (como yo, en verano, que parezco una fuente), quizás necesites más sal. Si eres más bien "zen" sudando, menos. Adapta la receta a tu gusto.

Y recuerda, si el agua salada te sabe a mar abierto... ¡quizás te estás pasando de sal! Menos es más. Busca el equilibrio, como un buen chef.

¿Qué bebida tomar mientras entrenas?

Agua, punto.

¿Pero agua sola? A ver... a veces me aburro, ¿no? Cuando salgo a correr por la mañana, sobre todo si hace calor... ¿Un poco de electrolitos? No sé. Igual sí.

  • Agua: La obvia. ¿Pero de la llave o embotellada? ¿Importa de verdad?
  • Electrolitos: Esas pastillitas efervescentes... ¿Engordan? Tengo que mirar los ingredientes.
  • Bebida isotónica: Me da cosa, me acuerdo de cuando era crío y el Aquarius me sabía a rayos.

La fatiga, eso sí, te revienta. Una vez casi me desmayo subiendo Montjuïc. ¡Menudo susto!

Y otra cosa, mi botella tiene ya sus años, ¿debería cambiarla? Era rosa, ahora es gris. Y el tapón... ¡qué asco!

Pensándolo bien, quizá no necesito nada más que agua. Menos es más, dicen. Pero si hace mucho calor... ¡Ay, no sé!

¿Qué líquido tomar antes de entrenar?

Son las tres de la madrugada… y aún no puedo dormir. El sudor frío me recorre la espalda, pensando en el entrenamiento de mañana. El agua, sí, agua antes de entrenar, eso es lo que siempre me han dicho. Pero… ¿cuánta?

Siempre me ha costado. 400 a 600 ml… una barbaridad. A veces, solo tomo un vaso pequeño, de esos de 200 ml. Lo siento, lo sé. Es una irresponsabilidad. Me lo recrimino a mi misma. Quiero ser mejor. Mejor en todo.

Debería seguir las recomendaciones al pie de la letra, ¿no? De 1 a 2 horas antes, eso es lo que recomiendan, y luego otros 200-300 ml, diez o veinte minutos antes. Pero… es tan difícil. Me siento mal por no hacerlo correctamente. Es como si me saboteara a mí misma.

Ya sé, ya sé, una bebida deportiva sin azúcar también vale. Pero… siempre me da un poco de repelús. El sabor artificial, ese dulzor extraño… Prefiero el agua pura, aunque no siempre me sea suficiente.

Es una lucha constante, entre lo que sé que debo hacer y lo que realmente hago. Un fracaso más añadido a tantos otros. La culpa me corroe, esta noche más que nunca.

  • 400-600 ml de agua 1-2 horas antes.
  • 200-300 ml de agua o bebida deportiva (sin azúcar) 10-20 minutos antes.

Este año, he intentado seguir el consejo pero mis resultados han sido… decepcionantes. Mi cuerpo, mi mente... Me fallan. Es una batalla contra mi propia debilidad. A veces, pienso que es demasiado para mi cuerpo; es demasiado.

Esta noche, la angustia es insoportable. Me miro al espejo y no me reconozco. La frustración me ahoga. Necesito mejorar, mejorar mucho. Pero… el miedo me paraliza. El temor a otra decepción.

¿Qué no tomar si hago ejercicio?

A ver, ¿qué no tomar cuando haces ejercicio? Uf, tantas cosas... Es que luego te sientes fatal si tomas lo que no debes.

  • Cerveza: Tentador, sí, lo sé. ¿Pero de verdad te hidrata eso? Yo creo que no.
  • Bebidas energéticas: Demasiada cafeína, ¿no? Y luego no duermes. Ya me pasó una vez por tomarme una antes de ir al gimnasio. Fatal.
  • Bebidas azucaradas: ¡Uf, qué asco! Solo pensar en todo ese azúcar me da cosa. ¿Y los zumos? Depende, ¿no? Si son naturales... Pero los del super... paso.

O sea, evitar cerveza, energéticas y bebidas azucaradas básicamente. ¿Es tan difícil? A veces sí... Sobre todo la cerveza con los amigos.

¿Qué más? Ah, sí... Recuerda rehidratarte bien con agua o alguna bebida isotónica baja en azúcar. Yo suelo preparar mi propia bebida con agua, limón, un poquito de sal y edulcorante. Me va genial, oye. Mucho mejor que esas cosas industriales. Y más barato, claro. ¡Que la cosa está muy achuchada!

¿Qué beber para recuperar los músculos?

Agua, agua, ¡necesito agua! Se me olvidó beber hoy, ¡qué desastre! Recuperación muscular... ¿Qué más? Ah, sí, isotónicas.

Bebidas isotónicas, ¿verdad? Las tomo después del entrenamiento de crossfit con mis amigos los martes, esas que saben a zumo pero con electrolitos, ¿cómo se llaman? No me acuerdo. Pero sí sé que me ayudan a recuperar los músculos.

¿Agua es suficiente? Pues sí, el agua es fundamental, pero a veces se me olvida. Necesito un recordatorio en el móvil, como el de mi cumple, que no me lo quiero perder. O mejor, un cartel en la nevera, ¡eso sí que lo vería! El otro día vi un vídeo de un fisioterapeuta famoso y decía que el agua es clave, clave, ¡clave! Repetía la palabra.

¿Y otras cosas? No, creo que no. Ya, pero también la alimentación es esencial. ¡Qué pereza cocinar! Mejor pedir comida a domicilio, ¿no? Pizza... no, no es buena idea... aunque a veces me lo permito, ¡qué rico!

  • Agua: imprescindible. Punto.
  • Isotónicas: ayudan, sí.
  • ¡Recordatorio de agua en el móvil!

Este año he ido 3 veces al gimnasio en lugar de las 5 que me propuse. ¡Qué mal! Tendré que mejorar eso. Tengo que comprar electrolitos en polvo para hacer mis propias bebidas, así ahorro.

Necesito planificar mejor mi semana, ¡qué lío!