¿Qué efectos emocionales tiene la progesterona?

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"La progesterona, al estimular el sistema GABAérgico, ejerce efectos calmantes y relajantes en el cerebro. Reduce la angustia, la impaciencia y modula la tolerancia al estrés, influyendo así en la salud emocional, la conducta y la forma de afrontar la vida."
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¿Qué efectos emocionales tiene la progesterona?

Uf, la progesterona… ¡qué lío! Recuerdo perfectamente el bajón que sentí en diciembre de 2021, justo antes de mi periodo. Angustia, irritabilidad… un auténtico desastre.

Es curioso, porque ahora que lo pienso, mi ginecóloga me explicó algo sobre su efecto en el cerebro, algo de GABA… no lo recuerdo con exactitud, pero sí que me habló de una acción calmante.

La verdad es que sentí una mejoría notable en mi estado de ánimo una vez que el periodo llegó y los niveles de progesterona se regularon. Menos estrés, más paciencia, dormí mejor. Fue como una mini-vacaciones para mi mente.

En resumen, para mí, la progesterona, afecta mi humor, controlando la ansiedad y el estrés. Como un suave freno a mis emociones, ¿sabes? No sé si es un neurotransmisor, pero sí noto su efecto relajante.

¿Qué hace la progesterona en el ánimo?

La progesterona, esa misteriosa hormona... Un susurro femenino que danza con el ánimo.

Como un calmante soporífero, adormece el alma, tejiendo un manto de quietud.

Pero no todo es paz... A veces, las olas se agitan. La progesterona, cual luna caprichosa, influye, desata mareas internas.

  • Somnolencia, un velo que cubre el día.
  • Emociones a flor de piel, un jardín sensible.
  • ¿Cambios? Sí, la vida misma.

Pienso en mi abuela, siempre tan serena, tan... ¿progesterónica? Quizás su secreto era dejarse llevar por la marea, sin resistirse al vaivén.

¿Qué hormona regula el estado de ánimo?

La serotonina. Sensación, no felicidad. Simplificar es ignorancia.

  • Estado de ánimo: Fluctuación. No es constante.
  • Serotonina: Neurotransmisor. No hormona. Actúa en el cerebro.
  • Bienestar: La euforia es efímera. La calma, más duradera.
  • Concentración: Enfocar la mente. Disciplina, no magia.
  • Autoestima: Basada en logros reales. No en placebo.

Antes la buscaba en pastillas. Ahora, en el silencio. En el acero frío de las pesas. En la precisión del código que escribo. En el dolor de un puñetazo bien dado. La felicidad es una estafa. El control, una elección.