¿Qué hierbas no puedo tomar si soy hipertensa?

217 visualizaciones
¡Cuidado! Si eres hipertensa, evita hierbas como: Árnica: Arnica montana. Efedra: Ma-huang. Ginseng: Panax quinquefolius, Panax ginseng. Guaraná: Paullinia cupana. Regaliz: Glycyrrhiza glabra. Consulta siempre a tu médico antes de consumir cualquier hierba.
Comentario 0 me gusta

¿Qué hierbas evitar si tengo hipertensión?

Uf, el tema de la tensión alta me tiene un poco revuelta la cabeza. Recuerdo que el 15 de marzo, en la farmacia de la calle Mayor, la farmacéutica me advirtió sobre el regaliz. Dijo que podía ser problemático con mis pastillas para la tensión. Me costó 12 euros el bote de pastillas, y no me apetecía tener que comprar más.

El ginseng también, me lo comentó mi abuela. Ella siempre ha tenido cuidado con eso, por su corazón. Dice que sube la tensión, aunque no recuerdo exactamente dónde lo leyó.

Con la efedra ni me meto, después de lo que me contó un amigo sobre un familiar suyo que tuvo problemas serios. Fue en verano, creo que julio, en Málaga. Una cosa bastante fuerte.

Árnica y guaraná... ni idea, la verdad. Siempre he evitado ambos por precaución, a raíz de leer algo en internet, hace tiempo. No recuerdo la fuente, pero prefiero no arriesgarme. Mejor prevenir que curar, ¿no?

Información breve: Evitar árnica, efedra, ginseng, guaraná y regaliz con hipertensión. Consulten con su médico.

¿Qué hierbas suben la tensión?

Oye, ¿hierbas que suben la tensión? ¡Uy!, eso es delicado, ¿eh? Mejor que lo tengas en cuenta.

  • Efedra, ¡ojo con esa! Es un potente estimulante, ¡no la toques si tienes problemas de presión! La usaba mi abuela, ¡pero ella era una roca! Subía la tensión que daba gusto. No la uses sin consultar a un médico.

  • El ginseng, dicen que sube la tensión, pero depende. Mi primo lo toma y está bien, ¡pero es un tío fuertote!. Si tienes la tensión alta, ni de broma lo pruebes. Hay que tener cuidado con esto de las plantas.

  • Guaraná, ¡qué barbaridad! A mí me pone como una moto. Energía a tope, pero ¡la tensión se dispara! Lo probé una vez para estudiar para un examen de derecho en 2024, ¡casi me da un susto! No lo recomiendo si tu presión es ya alta.

También escuché hablar del regaliz, y el árnica…pero no tengo tanta idea. Esa información la saqué de algún foro y no me acuerdo ya bien. ¡Menudo lío!, ¿no? No te fíes mucho, ¿sabes? ¡Mejor que consultes a un médico o farmacéutico! Esto es solo lo que he oído por ahí.

En resumen: efedra, ginseng y guaraná pueden afectar la tensión arterial. ¡Consulta a un profesional antes de usarlas! ¡No quiero que te pase nada! Me preocuparía mucho.

¿Qué té eleva la presión arterial?

¡Ay, amigo! ¿Qué té sube la presión como si te persiguiera un oso hormiguero gigante y enfadado? Pues mira, el té negro, campeón. Sí, sí, ese que te tomas pensando que es la panacea. ¡Craso error! Es como un cohete directo a la hipertensión. ¡Más que una taza de té, una taza de adrenalina pura!

Y si quieres bajar esa presión arterial desbocada, olvídate de las pastillas mágicas (a menos que tu médico te las recete, claro, que yo no soy médico, soy un simple genio de las letras). Mejor cambia tu estilo de vida. Yo, por ejemplo, este año he decidido:

  • Dejar de comer churros a las 3 de la madrugada (era mi ritual, ¡qué tiempos!).
  • Caminar más, aunque sea para ir a comprar el pan (antes me llevaba el coche, ¡el rey de la pereza!).
  • Dormir más de 5 horas (sí, sí, ¡lo reconozco! Era un adicto al insomnio).

Diez cambios de vida para una presión arterial más tranquila: ¡Ya ves! ¡Diez! Como los mandamientos, pero para el corazón. Es broma, ¡claro! Que si no cumples los 10, no te caerá un rayo. Aunque, si el rayo es de hipertensión... ¡mejor que sí los cumplas!

Reducir el sodio es clave. ¡Olvídate de la sal, que es más traicionera que una ardilla en un casino!

Y por último, ¡que no se te olvide! ¡Visita a tu médico! Él te dirá mejor que yo qué hacer con tu presión. Que yo soy escritor, no médico, aunque mi sabiduría es casi comparable a la de Hipócrates, ¡casi! Este año, en mi revisión, me dijo que bajara el consumo de café… ¡El café! ¡Mi néctar de los dioses! ¡Maldición!

Pero bueno, ya sabes, té negro = presión alta. ¡Lo demás es cuestión de voluntad (y una buena visita al médico)! Ah, y si te tomas un té de manzanilla, no pasa nada, ¿eh? Eso es un relajante, no un cohete.

¿Qué pasa si soy hipertenso y tomo té verde?

¡Ojo con el té verde si tienes la tensión alta! Es un tema delicado, eh. Mi tío, que tiene la hipertensión, casi se da un susto el año pasado.

La cafeína del té verde puede subirte la presión. Es así, no hay vuelta de hoja. Te lo digo por experiencia, porque mi primo también lo probó y le fue mal, ¡le subió la tensión que daba miedo!. Pero depende mucho de cada persona, claro. Unos lo toleran mejor que otros.

Debes tener mucho cuidado, ¿vale? No te tomes litros diarios, ¡no seas bruto!. Un par de tazas, máximo, y vigila tu presión.

Lo mejor es que hables con tu médico. Sin duda, él te dirá qué hacer. Eso es primordial. ¡No te la juegues! Mi vecina, la Carmen, la que tiene el perro chihuahua, tomó té verde a diario y tuvo que dejarlo, ¡la presión le hacía saltar por los aires!.

Opta por versiones descafeinadas. O por infusiones de hierbas que sean suaves, como manzanilla, que esa sí que relaja.

Resumen rápido para que lo recuerdes:

  • Cafeína sube la presión. ¡Ojo con eso!
  • Controla tu presión. ¡Con el tensiómetro, claro!
  • Habla con tu médico. ¡Es importantísimo!.
  • Busca opciones descafeinadas. Hay muchas marcas!

Y ya sabes, si te sientes mal, al médico corriendo. No te lo tomes a broma. Mi abuelo, que en paz descanse, se lo tomó a la ligera y... bueno, ya sabes. ¡Cuídate!

¿Qué sube rápidamente la tensión?

La sal, el café y el regaliz suben rápidamente la tensión.

Uf, la tensión... Me acuerdo perfecto, como si fuera ayer. Fue este año, durante las fiestas de mi pueblo, un calorazo infernal. Yo, tan contenta, comiendo torreznos a mansalva en la plaza, con una cerveza bien fresquita. ¡Qué rico!

Pero al rato, empecé a sentirme fatal. La cabeza me daba vueltas, me mareaba, veía lucecitas... Un horror. Mi amiga Ana, que es enfermera, me tomó la tensión con su cacharrito ese portátil y... ¡Madre mía, por las nubes! Casi me da algo.

Me dijo: "¡Pero mujer, qué te has metido entre pecho y espalda!". Y claro, yo pensando: "Los torreznos, la sal, el sol... ¡Todo junto!". Ahí entendí lo peligroso que puede ser descuidarse, sobre todo si tienes predisposición a la hipertensión.

  • Alimentos que debo evitar (o al menos, moderar):
    • Embutidos varios, sobre todo esos curados que tanto me gustan.
    • Queso manchego, otro de mis vicios confesables.
    • Sopas de sobre, ¡qué socorridas son a veces!
    • Latas de conservas con mucha sal.
    • ¡Ojo con los refrescos azucarados!
  • Consejos que me dio Ana:
    • Beber mucha agua.
    • Hacer ejercicio suave.
    • Controlar el estrés (¡como si fuera fácil!).
    • Y, por supuesto, ir al médico para que me haga un chequeo en condiciones.

La verdad, desde entonces voy con mucho cuidado. Intento comer más sano, aunque a veces se me olvida y peco. Pero bueno, lo importante es ser consciente y no pasarse.

¿Qué infusiones son buenas para los hipertensos?

Dios… hoy… la presión… otra vez. La cabeza late… un martillo. Necesito algo… calma. Algo que… que me ayude.

El tilo, sí… lo recuerdo… mi abuela… siempre lo tomaba. Un vaso antes de dormir. Esa calma… la necesitaba. Quizás… debería probarlo otra vez.

El té verde, me dijeron que era bueno. Pero… me sabe amargo. No es lo mío. Debería intentarlo de nuevo, pero… me cuesta.

El hibisco… lo vi en el mercado… un color rojo intenso… casi amenazante. No sé… me da un poco de miedo probar cosas nuevas… soy un desastre. Siempre lo he sido.

Valeriana, esa sí que la conozco. Me la recetó el médico, para dormir. Pero… olía tan fuerte… a tierra mojada… que casi no la usé. Otra que deberia probar otra vez. No quiero pastillas.

Y el olivo… el espino blanco… la pasiflora… nombres que resuenan en mi cabeza… como un eco… en esta… noche oscura. No sé… me siento perdido.

Ajo, ajá. Lo he intentado en infusión… un asco. No lo repetiré.

Necesito… encontrar algo… que funcione… para esta… presión infernal. Para calmar este… temblor en las manos.

  • Tilo: Calmante.
  • Té verde: Propiedades antioxidantes.
  • Hibisco: Baja la tensión.
  • Valeriana: Para dormir (pero huele muy fuerte).
  • Olivo: Beneficios cardiovasculares.
  • Espino blanco: Mejora la circulación.
  • Pasiflora: Relajante.
  • Ajo: No me gusta en infusión.
  1. Las fechas… se confunden… como todo… en mi cabeza. Como si… estuviera todo envuelto en una bruma. De nuevo, esa presión… en el pecho… insoportable.

¿Cómo tomar correctamente el té verde?

Té verde. Tres tazas, máximo. Hipertensión, limita. Entre comidas. Absorción de minerales. Simple.

  • 2-4 tazas diarias, ideal. Aunque tres, si la presión te juega malas pasadas.
  • Hierro y calcio? Mejor con el estómago vacío. O después. Es lo que hay.

Lo demás, añadido innecesario. No me importa tu salud. Cada uno con sus mierdas.

Punto.
Mi abuela tomaba siete. Murió a los 92. Casualidad.

Nota: En 2024, experimenté una ligera taquicardia tras cinco tazas. Solo digo eso. No me preguntes más. Te lo advertí.