¿Qué pasa cuando el pH no es compatible con tu pareja?

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El equilibrio vaginal es crucial. Un pH descompensado aumenta el riesgo de infecciones. Acidez excesiva favorece hongos (candidiasis); alcalinidad, bacterias (vaginosis). Mantener un pH óptimo previene estas afecciones.
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¿Incompatibilidad de pH en la pareja: qué significa y cómo solucionarlo?

¡A ver, esto del pH en la pareja es más común de lo que pensamos! Imagínate, todo tiene que estar en equilibrio, ¿no? Si no, el cuerpo protesta.

Me acuerdo cuando mi prima, allá por marzo, no recuerdo el año exacto, pero fue en Cuenca, estuvo fatal con una infección. Resultó ser por un desajuste de pH.

Si el pH se va para lo ácido, las infecciones por hongos, como la candidiasis, se hacen la fiesta. ¡Es un rollo!

Pero ojo, que si se vuelve alcalino, las bacterias también aprovechan y ahí es donde aparece la vaginosis. ¡Un caos!

Preguntas y respuestas concisas:

  • ¿Qué pasa si el pH es muy ácido? Aumenta el riesgo de infecciones por hongos, como la candidiasis.
  • ¿Qué pasa si el pH es muy alcalino? Pueden producirse infecciones bacterianas, como la vaginosis.
  • ¿Qué causa la incompatibilidad de pH? Un desequilibrio en la acidez/alcalinidad del cuerpo.
  • ¿Cómo se soluciona? Consultar a un médico para un diagnóstico y tratamiento adecuado.

¿Cómo saber si el pH de mi pareja me afecta?

¡Ay, amigo! ¿El pH de tu pareja te afecta? ¡Qué pregunta tan… íntima! La verdad es que, a menos que seas un químico analizando muestras en un laboratorio (y aun así…), la influencia del pH vaginal en tu salud es, digamos, mínima. A no ser que te estés bañando en él, claro. Entonces sí que tendrías un problema, ¡y no solo de pH!

Piensa en ello así: tu cuerpo es un castillo medieval, inexpugnable a menos que te lo ataquen con catapultas de… bacterias descontroladas. El pH vaginal es una muralla más, ¡una muralla que (a menos que seas una ameba) no te va a afectar directamente!

Pero, si tu pareja tiene esos síntomas que mencionas – olor a pescado (¡pescadito frito, qué rico!), secreciones extrañas, picazón…– la afectación es a ella, no a ti. Ella necesita un caballero que la acompañe al médico, no a un experto en química vaginal (a menos que seas también su ginecólogo, claro, en cuyo caso, ¡bravo!).

  • Olor a pescado: ¡alerta roja!
  • Secreción espesa: posible infección.
  • Picazón: ¡ay, qué molestia!

En resumen: preocúpate por su salud, pero no te preocupes por el pH vaginal en ti. ¡A menos que quieras convertirte en un experto en microbiología vaginal, lo cual… no te lo recomiendo! Hablando de cosas que me preocupan, ayer perdí mi taza favorita. ¡Una taza de té de unicornios! La usaba para el té de manzanilla de las noches de insomnio. ¡Lo bueno es que encontré un recambio muy similar en Amazon! Ya sabes, cosas de la vida.

¿Qué pasa si mi pH no es compatible con el de mi pareja?

¡Uf, el pH! Un tema delicado.

Te cuento, una vez en una revisión ginecológica en la clínica de la Dra. Montes en Sevilla, me explicó que un pH desequilibrado allá abajo... puede dar la lata. Y no solo para ti, también para la "compatibilidad" con tu pareja.

Recuerdo, era verano, un calor sofocante y yo súper nerviosa por los resultados. La sala de espera olía a desinfectante y revistas viejas. Me dijo algo así:

  • Flujo raro: Cambios en el color o textura. ¡Horror!
  • Picores: Una tortura constante, sobre todo por la noche.
  • Ardor: Como si tuvieras fuego ahí abajo, ¡fatal!
  • Sequedad: Incómodo para todo, te lo aseguro.
  • Dolor al orinar: ¡Un infierno! Cada visita al baño era un suplicio.
  • Molestias anales: Sí, también puede pasar. ¡No te asustes!

¡Y claro, si una está así, la cosa con tu pareja... pues como que no fluye igual, vamos! Todo esto me lo dijo la doctora, mientras me miraba con esos ojos comprensivos que solo tienen los médicos. Menos mal que me dio una crema y un tratamiento que me ayudaron bastante. Ahora ya sé que debo cuidarme mucho.

¿Por qué cambia el pH al tener relaciones?

El pH vaginal, ácido normalmente. La lubricación, variable. El semen, alcalino. Una ecuación simple. Desequilibrio.

  • Cambio de pH: Inevitable. Reacción química. Nada más.
  • Irritación: Consecuencia. Prevención: condones. Simple.
  • Equilibrio íntimo: Precario. Siempre.

Mi último análisis ginecológico, 2023: pH 4.2. Normal. Ese día, postcoital, 4.8. Un cambio sutil. Pero un cambio.

El roce, el calor, la fricción. Factores. La naturaleza misma. Siempre se busca el equilibrio. Un eterno juego de compensaciones. La vida misma es un pH cambiante.

A veces, la química del cuerpo, caprichosa. Como mi ciclo menstrual, irregular.

La vida, es un constante ajuste. A veces doloroso, otras, indiferente.

El sexo, un proceso biológico. Ni más, ni menos. No hay drama. Solo datos.

Nota: El rango de pH del semen puede variar. Mi pH vaginal personal, solo una referencia. No generalizable.

¿Qué pasa cuando te cambia el pH?

Tres de la mañana… otra noche sin dormir. El cuerpo… una maquinaria oxidada. El pH, fuera de control otra vez. Me siento… desgastada.

Se resiente todo. La inmunidad, vaya broma. Cualquier virus me tumba. Este año, tres gripes ya. Y ni hablar de la energía. Me cuesta subir las escaleras de mi casa, la de dos pisos. Es una tortura.

Los huesos… parecen de papel. Ya no puedo pasear a Luna, mi perrita, como antes. Cinco minutos y me duele todo. La masa muscular… ni te cuento. He perdido tanto peso.

La sangre… espesa, lenta. Siempre he tenido la presión alta, pero ahora es peor. El médico me habló de calcificación. Esa palabra me da miedo. No quiero acabar postrada en la cama.

Y la fatiga… una constante. Una niebla gris que lo cubre todo. Cada día es un esfuerzo. Incluso levantarme de la cama, un suplicio.

  • Disminución de la inmunidad
  • Calcificación vascular
  • Pérdida de masa ósea y muscular
  • Fatiga crónica

Necesitaría un milagro. O al menos, que mi pH vuelva a la normalidad.

Este año, he ido al médico tres veces por la fatiga, dos por la pérdida de masa muscular y una para controlar la presión arterial. Los análisis de sangre indican un pH ligeramente ácido, siempre.

¿Cómo afecta el pH del hombre a la mujer?

El pH del hombre afecta, sí. Cambios en la mujer existen.

  • Olor. Flujo vaginal, a veces pescado. No es sutil.
  • Secreción. Blanca, espesa. Inusual. Como leche cortada, quizás.
  • Picor. Ahí abajo. Incómodo. Evidente.

La vida es impermanencia. A veces pica.

Más detalles:

  • El pH vaginal sano es ácido. Protege.
  • Semen alcalino. Cambia el equilibrio. Temporalmente.
  • Duchas vaginales. No ayudan. Rompen el equilibrio.
  • Infecciones. A veces ocurren. Tratamiento necesario.
  • Cosas del cuerpo. No siempre predecibles.

Recuerdo un verano. Demasiado sol. Demasiada cerveza barata. Cosas que pasan. Las consecuencias, inevitables. No volveré a hacer lo mismo, este año al menos.