¿Qué pasa si tomo agua con sal por las noches?

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Tomar agua con sal por las noches no mejora el sueño y puede ser contraproducente. Lejos de ser beneficioso, podría perturbar tu descanso al causar: Retención de líquidos. Deshidratación. Irritación en la garganta.
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¿Beber agua con sal por la noche engorda?

Pues mira, sobre lo de tomar agua con sal por la noche, yo la verdad no le encuentro mucho sentido. Nunca he notado que me engorde, eso te lo digo yo, que vigilo bastante lo que como.

Más bien, he notado que me da sed y a veces me despierto con la boca seca. Es como si el cuerpo me pidiera agua dulce para compensar, ¿sabes?. Como en aquel verano del 2019, cuando estuve en esa playita de Cádiz, que hacía un calor que te derretías, y probé a echarle un poquito de sal al agua. Pensaba que así me hidrataría mejor.

Pero no, la sensación fue rara, como si estuviera tragando arena. Y por la noche, ufff, tuve que levantarme un par de veces a beber agua normal porque me sentía deshidratado. No, para nada me ayudó a dormir mejor.

Creo que eso de que engorda es un mito sin base. La sal lo que hace es retener líquidos, y eso puede dar la sensación de estar más hinchado, pero no es grasa real. Es más bien una cuestión de agua acumulada en el cuerpo.

Así que, mi experiencia me dice que si buscas una bebida para la noche, mejor agua sola, o quizás una infusión relajante sin azúcar. El agua con sal, para mí, es un rotundo no.

¿Qué pasa si tomo un vaso de agua con sal todas las noches?

Uf, lo del agua con sal por la noche, menudo lío me monté. Me entró la manía, ¿sabes? Pensé que sería bueno para algo, pero no me preguntes qué. Como si fuera una pócima mágica o algo así. Pero claro, mi cuerpo no es tonto, ¡qué va! A la que me bebí un vaso, noté que algo no iba bien.

Todo empezaba con una sensación rara en el estómago, como si estuviera lleno de piedras. Y luego, ¡zas! Tenía más sed que nunca, como si me hubiera corrido una maratón en el desierto. Deshidratación, eso era.

Luego, me di cuenta de que mis tobillos estaban como botijos, ¡qué hinchazón! Y eso de la presión arterial... bueno, mi madre siempre anda con el tensiómetro, así que imagínate el susto. Aumento de la presión arterial, eso seguro.

Y lo de los riñones, ¡qué susto más tonto me di! Pensar que por un vaso de agua con sal les podía hacer daño... Daño renal, sí. Es que todo tiene un límite, ¿no? No se puede abusar de nada.

Al final, lo que aprendí es que la clave es el equilibrio. Ni poquito ni demasiado. Agua normal, a su hora, y sin inventos raros. La vida ya es suficientemente complicada como para complicársela más con cosas así.

Lo del agua con sal, pues mal.

  • Malestar estomacal.
  • Deshidratación.
  • Aumento de la presión arterial.
  • Retención de líquidos.
  • Daño renal.

Vamos, que no merece la pena el riesgo. Prefiero mi agua del grifo, fresquita y sin inventos. Mi cuerpo me lo agradece, seguro. Es como mi moto, si le echas la gasolina que no es, se resiente. Pues con el cuerpo lo mismo. ¡Y eso que yo a mi moto le pongo la mejor gasolina que encuentro! Para el cuerpo, pues más de lo mismo, ¿no? Hay que cuidarlo, que es el único que tenemos.

¿Qué pasa al cuerpo si tomo agua con sal?

Beber agua con sal en exceso causa hipertensión, retención de líquidos que lleva al aumento de peso, y puede provocar daño renal.

Madrid, verano de 2022. Hacía un calor que te derretías, y yo andaba metido a tope con el gimnasio, leyendo de todo en internet. Se puso de moda la tontería del "sole water", agua con sal del Himalaya para reponer electrolitos. Qué locura, de verdad.

Me preparé un vaso en la cocina de mi piso en Lavapiés. Una cucharadita de esa sal rosa tan mona en un vaso de agua fría. El primer sorbo fue asqueroso. Salado que te mueres. Pero pensé, va, si lo dicen en internet será por algo. Me lo bebí de un trago.

A la media hora ya me sentía raro. Hinchado como un globo, una sed horrible que no se me quitaba con nada. Y el corazón, madre mía, me latía en las sienes. Me dio un dolor de cabeza brutal. Pasé una tarde malísima, bebiendo litros de agua normal para intentar compensar mi genial idea.

Me sentí un idiota. De verdad, qué necesidad. Por querer probar un truco de internet casi me da un patatús. Desde ese día, agua sola y punto. El cuerpo es muy listo, pero a veces nosotros no tanto. Fue una lección aprendida a base de sentirme fatal.

Aquí te dejo los efectos reales, para que no te pase como a mí:

  • Deshidratación severa. El cuerpo, para intentar diluir el exceso de sal en la sangre, saca agua de tus propias células. Es una paradoja: bebes algo líquido y acabas más deshidratado. Sentirás una sed terrible que no se va.

  • Impacto directo en la presión arterial. El sodio hace que tu cuerpo retenga muchísimos líquidos. Este aumento de volumen en la sangre obliga al corazón a bombear con más fuerza, disparando la presión. Es un riesgo cardiovascular directo y nada de broma.

  • Riñones en peligro. Los riñones son los filtros. Al meterles esa bomba de sal, los obligas a trabajar al doscientos por cien para intentar eliminarla por la orina. Un sobreesfuerzo continuo puede llevar a un fallo renal.

  • Desequilibrio de electrolitos. El sodio es vital, pero un exceso masivo descompensa otros minerales como el potasio. Esto afecta a la función nerviosa y muscular, pudiendo causar desde calambres hasta arritmias cardíacas graves.

¿Qué pasa si tomo agua con sal antes de comer?

Beber agua con sal con el estómago vacío causa náuseas, vómitos y malestar estomacal.

Lo vi en un video, otra vez con estos 'remedios' virales. Decían que era una limpieza, un detox o no se qué. Qué tontería.

Me recuerda a cuando mi amiga Ana se puso a tomar agua con limón todas las mañanas. Terminó con una acidez brutal. Y ahora esto con sal... de verdad que la gente se cree cualquier cosa que ve en internet.

Pero por que harías algo así? El sabor debe ser asqueroso. Es como tragarse el agua del mar a propósito. No tiene sentido, ninguno.

Y todo para qué, para 'limpiar' el cuerpo. El cuerpo ya se limpia solo, para eso están los riñones y el hígado, no? Es como si hubiéramos olvidado cómo funciona nuestro propio organismo.

  • Provoca una deshidratación severa. El cuerpo usa su propia agua para intentar diluir el exceso de sal que le metiste. Es lo contrario a hidratarse.

  • Aumento de la presión arterial. El sodio es terrible para la presión. Beber un montón de golpe es una locura para el sistema cardiovascular. Una locura.

  • Daño a los riñones. Los obligas a trabajar el triple para filtrar toda esa sal. Con el tiempo, eso los puede dañar de verdad.

  • Genera un desequilibrio electrolítico. Esto afecta los nervios, los músculos... todo. Te puedes sentir fatal, débil y con calambres.

¿Qué beneficios tiene el agua con sal antes de entrenar?

El agua con sal antes de entrenar mejora la hidratación celular, potencia la congestión muscular (el "pump") y optimiza la contracción muscular al reponer electrolitos como el sodio.

Fue el martes pasado. 7 de la mañana en el Basic-Fit de la calle Atocha, en Madrid. Tocaba pierna, y la verdad, iba con cero ganas. Me sentía vacío, plano. Miraba la barra para las sentadillas y era como mirar una montaña. Cero motivación, el cuerpo no respondía.

Entonces me acordé de Rafa, un tío de los de la vieja escuela que entrena allí, de los que mueven hierros de verdad. Siempre me decía: "Javi, un pellizco de sal en el agua antes de entrenar, y me cuentas". Siempre pensé que eran cosas suyas, manías de gimnasio.

Pero ese día estaba desesperado. Fui a la fuente, llené el shaker y le eché un pellizquito de sal rosa del Himalaya que llevo en una bolsita en la mochila. Sabía a rayos, agua de mar tibia. Pensé, menuda tontería estoy haciendo. Me lo bebí de golpe y a calentar.

Empecé con las sentadillas, la primera serie normal, pero en la segunda... algo cambió. Un calor empezó a subir por los cuádriceps. A la tercera serie, la congestión era absurda. Los músculos se sentían llenos, apretados, como si fueran a reventar la piel. Nunca había sentido algo así.

Seguí con la prensa y las extensiones y la sensación era brutal. Las venas de las piernas parecían mapas de carreteras. Me miré al espejo y el efecto era visible, más denso, más rocoso. Es una conexión mente-músculo brutal, sientes cada fibra trabajar. Pasé de querer irme a casa a hacer el mejor entreno de pierna en meses.

Esa congestión, esa sensación de plenitud, duró horas. Ya no es solo el aspecto visual, es que te sientes más fuerte, con más aguante. Sales del gimnasio con una sensación de poder increíble. No es magia, es pura fisiología, pero sentirlo en tu propia piel es otra historia.

  • Mejora de la hidratación y el volumen celular. El sodio es clave para que el agua entre dentro de las células musculares. Esto es lo que crea ese efecto de "músculo lleno" o pump. No es solo agua bajo la piel, es agua DENTRO del músculo.

  • Potencia la contracción muscular. El sodio y el potasio son los electrolitos que regulan los impulsos nerviosos que ordenan a los músculos contraerse. Al reponer el sodio que pierdes con el sudor, aseguras que esas contracciones sean eficientes y potentes.

  • Aumenta la vascularidad. Al hincharse la célula muscular, empuja las venas hacia la superficie de la piel, haciéndolas mucho más visibles. De ahí el aspecto más vascularizado durante y después del entreno.

Cómo hacerlo bien:

  • Qué sal usar: Sal rosa del Himalaya o sal marina sin refinar. Contienen sodio y otros minerales traza. Evita la sal de mesa refinada.
  • Cuánta cantidad:Empieza con un pellizco pequeño, como 1/4 de cucharadita, en unos 500-750 ml de agua. No necesitas más. Excederse es contraproducente.
  • Cuándo tomarlo: Unos 20 o 30 minutos antes de empezar a entrenar, para darle tiempo al cuerpo a asimilarlo.