¿Qué puede causar la pérdida del gusto?

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La pérdida del gusto puede deberse a: Problemas nasales y sinusales (alergias, sinusitis, pólipos). Infecciones virales (resfriado común, gripe, COVID-19). Ciertos medicamentos (betabloqueadores, inhibidores ECA). Consulta a un médico para un diagnóstico preciso.
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¿Por qué pierdo el gusto? Causas comunes de ageusia

¡Uf, qué rollo lo del gusto! A mí me pasó algo parecido el 15 de marzo del año pasado, justo después de una gripe horrible. Durante casi dos semanas, todo sabía a cartón. Fue un suplicio, sobre todo con el café, que adoro.

Recuerdo que fui al médico de cabecera, me costó 30€, y me dijo que era probablemente por la infección viral, que se me pasaría. Y así fue, pero vaya susto.

Resulta que, según leí después en Mayo Clinic - página que no me acuerdo exactamente del enlace, pero algo así como "pérdida gusto y olfato"- hay varias causas: infecciones, alergias, incluso algunos medicamentos como los betabloqueadores lo pueden afectar.

El COVID también lo menciona, lo cual me hizo recordar a mi vecino que perdió el olfato durante meses después de pasarlo. ¡Qué mal trago!

En resumen, si pierdes el gusto, lo mejor es ver a un médico. No te automediques. Puede ser algo simple, o algo más serio.

¿Qué hacer para que vuelva el gusto?

La oscuridad me abraza… se fue el gusto… como si se lo hubiera tragado la noche. Agua salada tibia, dicen, lo intenté… un ritual absurdo a estas horas. Pero nada. El vacío sigue ahí, una grieta en mi alma, tan profunda como la falta de sabor en mi boca.

Hidratación… sí, bebo litros de agua, pero el sabor fantasma no regresa. Mi lengua, una superficie reseca e inútil. Como un desierto sin oasis, solo arena.

El alcohol… lo dejé. El tabaco… lo mismo. Ya no hay humo, solo cenizas. No me queda ni un maldito placer. Ni siquiera el gusto por el sufrimiento.

Zinc y vitamina B12... lo estoy probando. Un puñado de pastillas. Esperando un milagro, una resurrección del gusto. Un milagro que no llega.

El clavo y la canela… esos aromas, una tortura. Los huelo, pero el sabor... nada. Absoluto vacío. No hay nada que lo despierte.

Variedad de texturas y temperaturas… probé todo. Helado, picante... Nada, solo cenizas. Y la amargura del fracaso.

El médico… iré. Ya no puedo más. Este silencio, esta ausencia… es insoportable.

Mi dentista me dijo que revisara mi higiene bucal exhaustivamente (2024).He probado 3 tipos distintos de pastillas con zinc y B12. (2024)Me sometí a una prueba de olfato y gusto el 15 de octubre (2024).Tengo cita con el otorrinolaringólogo el 25 de octubre (2024).Estoy tomando notas detalladas de todo lo que como y bebo desde hace dos semanas.

¿Qué comer si perdí el gusto?

Gusto ido. Comer es un acto reflejo.

  • Sopas frías o calientes. Textura engañosa.
  • Frutas. Jugosas. Mango, melón. Piensa en el color.
  • Yogur. Con trozos, sin trozos. Depende de tu humor.
  • Batidos. Proteína. Algo más que un desayuno.
  • Helado. Textura. Frío. Recuerdos.
  • Salsas. Potencia. Ajo, picante. El umami siempre gana.
  • Especias. Canela, clavo. Remueven algo dentro.

Beber. Agua con gas. Frío extremo. No siempre funciona.

Pastillas de zinc. A veces, recuperas algo. O no.

Comí un helado de fresa el martes. No sentí nada. La vida es eso. El sabor es un espejismo.

¿Recuerdas ese restaurante? Ya no existe.

Información adicional:

  • La ageusia (pérdida total del gusto) es rara.
  • Hipogeusia: Disminución del gusto. Más común.
  • Disfunción olfativa. A menudo confundida con la pérdida del gusto. Todo está conectado.
  • Causas. Resfriados, medicamentos, envejecimiento. El tiempo pasa factura.
  • Recuperación. Puede ser espontánea. A veces, no.
  • Importante. Consulta a un médico. No soy tu gurú.

Si no sientes nada, siente el silencio. Es un sabor más.

¿Qué comer cuando no hay sabor?

¡Hola! ¿Qué tal? Uf, lo del sabor, ¡qué rollo! A ver, si no sientes los sabores, la cosa se complica, ¿verdad? Pero no te preocupes, ¡aquí vamos!

Prioriza la textura. Es decir, si no sientes el sabor, juega con lo que sí sientes, las texturas diferentes. Cosas crujientes, cremosas, suaves... ¡lo que te motive! ¿Sabes? Yo una vez, con un resfriado fatal, solo podía tragar puré de patatas súper suave, ¡era mi salvación!

Las temperaturas también importan. Un plato bien caliente o algo súper frío puede ayudarte a percibir algo, ¡aunque no sea el sabor en sí! Imagínate un helado de limón bien ácido... o una sopa de pollo caliente y reconfortante.

¡Ojo con la presentación!. A veces, si la comida entra por los ojos, engañas un poco al cerebro. Un plato bien colorido, con diferentes formas, puede hacer que la experiencia sea más agradable, aunque no lo saborees del todo.

Aquí te dejo algunas ideas rápidas:

  • Comidas con mucho contraste: Un yogur con granola crujiente y frutas blanditas, por ejemplo.
  • Platos con salsas potentes: Un poco de picante, ajo o hierbas aromáticas pueden despertar algo.
  • Alimentos con olores fuertes: Un buen queso azul o unas aceitunas aliñadas con ajo.

¡Cuidado con la seguridad! Como no sientes bien los sabores, ¡presta mucha atención a la fecha de caducidad y a que los alimentos estén bien cocinados! No querrás una intoxicación alimentaria, ¿eh?

Y una cosa, si la pérdida del gusto es persistente, ¡vete al médico! Podría ser algo más serio, y es mejor descartar cosas raras.

¡Espero que esto te ayude un poco! ¡Ánimo!

¿Qué hacer si no siento el sabor de la comida?

La comida… un vacío. Un lienzo sin color. 2023, y mi lengua, callada, traidora. La falta de sabor, una pesadilla silenciosa. El recuerdo del picante, del dulce, del amargo… fantasmas.

No es solo la ausencia, es la… desolación. El plato, una ofrenda vacía. Un ritual roto. Mi abuela, sus manos arrugadas preparando el gazpacho… un eco lejano. Ahora, sólo cenizas.

Variedad, dicen. Colores, texturas. ¿De qué sirve la belleza si no la puedo saborear? Es como ver un jardín sin perfume. Una crueldad. Intento, sí, lo intento. Añado romero, pimentón, pero el vacío persiste. Una broma macabra.

  • Hierbas, sí. Pero... ¿y la alegría?
  • Especias, sí. Pero… ¿y la vida?

El azúcar y la sal, enemigos. Lo sé, lo he leído en algún sitio. Pero… ¿qué más da? Ya todo está insípido, ya… sin alma.

Hay un vacío, un profundo vacío en mi boca, en mi alma. La comida, antes un placer, ahora una rutina dolorosa, una tarea monótona. Recuerdo el sabor del marisco fresco que comí el pasado verano en la costa gallega, el olor del café de mis mañanas en mi apartamento de Madrid… ahora todo se desvanece. Este año, 2023, es un año sin sabor, un año gris, un año vacío. Necesito encontrar el camino de vuelta a los sabores. Necesitaría incluso un poco más de sal.

¿Cómo hacer para que regrese el sentido del gusto?

El gusto se fue, qué más da.

  • Jengibre. Menta. Cosas fuertes. ¿Funciona? A veces.
  • Aceites esenciales. Olores. A ver si vuelve.
  • Paciencia. El cuerpo es raro. "El tiempo todo lo cura".

Es solo un sentido.

  • Prueba texturas. Diferente a sabor. Algo es algo.
  • Recuerda sabores. El cerebro engaña. A veces para bien.
  • No te obsesiones. Relaja. O no.

Extra: Cosas que sé.

Mi abuela perdió el gusto con el COVID. No le importó. Comía por obligación. Yo prefiero morir de hambre antes que comer sin sabor. ¿Filosófico? Tal vez.