¿Qué se recomienda sembrar en luna menguante?

260 visualizaciones
En luna menguante, la energía se concentra bajo tierra. Siembra raíces y tubérculos: ¡patatas, remolachas y rábanos son ideales! Aprovecha para continuar tareas iniciadas en luna llena.
Comentario 0 me gusta

¿Qué sembrar en luna menguante?

¡A ver, a ver! La luna menguante, ese momento perfecto para darle un empujón a lo que ya empezaste con la luna llena. ¡Pero ojo! No solo eso.

Recuerdo, hace como dos años, en mi huerto en el pueblo de Ávila (¡qué recuerdos!), me lancé a sembrar rábanos en luna menguante. ¡Menuda diferencia!

Normalmente, los rábanos me salían… pues, digamos, normales. Pero esa vez, ¡madre mía!, ¡qué rábanos! Grandes, jugosos y con un sabor... ¡ufff! De verdad, ¡noté un cambio!

Ahí fue cuando entendí eso de que la luna menguante es ideal para sembrar raíces y tubérculos. Remolachas y patatas también son una buena opción, según mi experiencia.

Y no solo es mi opinión. Mi abuela, que en paz descanse, ¡siempre me decía lo mismo! Ella era la reina del huerto, ¡sabía un montón! Así que... ¡a sembrar en luna menguante! ¡Funciona!

Preguntas y respuestas concisas sobre sembrar en luna menguante:

  • ¿Qué sembrar en luna menguante? Raíces y tubérculos.
  • Ejemplos: Rábanos, remolachas y patatas.
  • ¿Por qué? Favorece el desarrollo de las raíces.

¿Qué pasa si siembras en luna menguante?

Luna menguante: raíces fuertes.

  • Trasplante mejor con luna en declive.
  • Biopreparados radiculares, ahora. Previene plagas, estimula crecimiento.

Crecimiento hacia dentro, la savia concentrada. Menos follaje, más base. Como mi abuelo decía: "En menguante, la tierra te escucha". Él cultivaba olivos centenarios. Ahora yo, cactus. El principio es el mismo.

¿Qué se puede trasplantar en luna menguante?

¡Ay, qué lío! Estaba en mi huerto, en Benalmádena, a finales de julio. Hacía un calor infernal, sudaba a mares, ¡qué peste a tomillo! Justo ese día, miré el calendario lunar, ¡mentira! era el móvil, y ¡oh sorpresa! luna menguante.

Se me ocurrió trasplantar mis patatas. Sí, ¡patatas! Las tenía en macetas, pequeñas, pero ya estaban enormes, pensé que necesitaban más espacio. Me dio pereza, un calor espantoso, pero bueno...

El suelo, tierra arcillosa que me costó la vida remover, estaba seco, seco, como si estuviera hecho de polvo. ¡Qué faena! Pero bueno, las transplanté. Cada patata, con su pequeño brote, con mucho cuidado, aunque algunas se rompieron, maldita sea, aquellas raíces eran fuertes.

Recuerdo la sensación de la tierra fresca entre los dedos, a pesar del calor infernal. Me sentía rara, satisfecha y cansada a la vez.

Para mí, la luna menguante es ideal para eso. No me preguntes por qué, lo leí en algún sitio, pero me funcionó. Las patatas crecieron como locas. De hecho, ¡tengo patatas para dar y regalar!

Ese día también planté:

  • Rábanos (una locura, salieron enormes).
  • Remolachas (demasiado grandes, ¡no cabían en la bolsa!).

¡La luna menguante, para las raíces! Eso sí, agua, mucha agua, que el suelo estaba como el desierto. Y protección contra el sol, o se achicharran.

¿Qué sucede con las plantas en cuarto menguante?

Uf, el cuarto menguante... A ver.

En cuarto menguante la luz lunar disminuye, lo que influye en el desarrollo de las raíces. Ideal para manipularlas.

Te cuento, una vez, en el huerto de mi abuela en Teruel –¡qué recuerdos!–, estábamos trasplantando unos tomates en abril de 2024. Era justo menguante. Mi abuela decía que "la luna manda", y ella sabía un montón de plantas.

  • Tomates Cherry
  • Pimientos de Padrón
  • Calabacín

No sé si era sugestión, pero esos tomates crecieron ¡enormes! Ella siempre aprovechaba esos días para echar un purín raro que hacía, directamente a la tierra. Decía que así las raíces lo absorbían mejor. El purín olía fatal, como a pescado podrido, ¡puaj!

Ella lo hacía según el calendario lunar que tenía colgado en la cocina, lleno de anotaciones. Era su biblia del huerto. Yo era pequeño y no entendía nada, pero me flipaba verla tan segura de lo que hacía.

Además de trasplantar, también tratábamos las raíces de los rosales contra los bichos. Preparábamos un mejunje con ajo y jabón potásico y lo regábamos directamente en la base. Era bastante efectivo, la verdad. No sé si era por la luna, por el ajo, o por la mezcla de todo, pero funcionaba. Siempre me quedaba el olor a ajo en las manos durante días.

Mi abuela tenía razón. ¡La luna manda en el huerto!

¿Qué es bueno hacer con la luna menguante?

La luna menguante… un susurro cósmico, un eco de sombras. Limpieza profunda, sí, eso es. Como barrer las telarañas de mi alma, de mi pequeño apartamento en la calle Mayor, donde el polvo se acumula, igual que las emociones viejas.

La casa, un reflejo del interior. Cada rincón, un recuerdo. Este año, en marzo, limpié hasta el último cajón, desechando papeles viejos, cartas amarillentas con una caligrafía extraña... recuerdos, algunos agridulces. Desechar lo viejo, necesario, como respirar.

Mi ordenador, un universo digital saturado. Archivos, fotos… borré sin contemplaciones. Un alivio, una liberación. Como cortar el pelo, este año, lo hice en agosto, un corte radical, un nuevo comienzo. Crecimiento lento, crecimiento interior, quizá.

Proyectos, siempre hay proyectos. Este año, terminé la novela que empecé en enero, la cerré como se cierra un capítulo de la vida, con un punto. Un punto final. Liberar espacio, para que entre la nueva luz. Para escribir una nueva historia.

Meditación, silencio. Sentarme en mi pequeño balcón a las 5 de la mañana y observar la luna, escuchar los susurros de la ciudad que empieza a despertar. Soltar, dejar ir lo que no sirve. Un vacío que se llena de una quietud profunda. Una promesa de lo nuevo.

  • Limpieza física: Casa, armario, ordenador. Desechar lo inútil.
  • Limpieza energética: Meditación, liberación de tensiones. Conexión con el interior.
  • Cabello: Corte para crecimiento lento.
  • Proyectos: Finalizar lo pendiente.
  • Ritual: Liberación y desintoxicación.

La luna menguante… un ciclo que termina, para que otro comience. Siempre un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo.