¿Qué bacterias son las que se desarrollan entre 20 y 45 grados?

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Los mesófilos, bacterias con óptimo desarrollo entre 25°C y 40°C, prosperan en ambientes como suelo, plantas y animales. Su rango de crecimiento abarca los 20-45°C.
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¿Bacterias que crecen entre 20 y 45 grados?

¡Ah, los mesófilos!

Esos bichitos que adoran temperaturas entre 20 y 45 grados Celsius. Piensa en ellos como los Goldilocks del mundo microbiano, ¿sabes? Ni muy frío, ni muy caliente, ¡justo en el punto perfecto! Encuentras a estos mesófilos por todos lados. Imagina el suelo bajo tus pies, las plantas que florecen en tu jardín o incluso, sí, ¡en los animales! Son verdaderos trotamundos microscópicos. La clasificación de microorganismos es un tema que me fascina, aunque a veces me da un poco de dolor de cabeza de tanto que hay para aprender. Recuerdo una vez, en un taller de microbiología en Xalapa, Veracruz, en octubre de 2018, donde intenté cultivar mesófilos en una placa Petri. ¡Menudo desastre! Se me contaminó todo. Pero bueno, así se aprende, ¿no? Preguntas y respuestas breves:

  • ¿Qué son los mesófilos? Bacterias que crecen entre 20 y 45 grados Celsius.

  • ¿Cuál es su temperatura óptima? Entre 25 ºC y 40 ºC.

  • ¿Dónde se encuentran? Suelo, plantas y animales.

¿Cuando un microorganismo crece a 45 grados es clasificado?

A ver... Microorganismo a 45 grados... Termófilo, ¿no? Creo que sí. O sea, espera... ¿Arriba de 45? Uf, mi abuela hacía conservas... ¡qué recuerdos!

¿Pero qué tanto es arriba?

  • Termófilo: Más de 45°C. ¡Ah!
  • Hipertermófilo: ¡Más de 80°C! ¡Brutal!

¿Y qué pasa con los que están en medio? ¿Mesófilos quizás? ¡Ah, sí! Esos son los que nos dan más problemas... bueno, a la gente, porque causan enfermedades y cosas así. Yo estoy sano, toco madera.

¿Cuál es la temperatura de crecimiento de las bacterias?

¡Ay, madre mía, la temperatura de esas bacterias! ¡Un lío monumental! Es como intentar encontrar un buen aparcamiento en pleno agosto en la playa. Depende de la especie, claro.

  • Psicrófilas: ¡Estas son las frioleras! Les encanta el frío, como yo en invierno. Se lo pasan pipa entre -5ºC y 20ºC. ¡Menudas heladeras!

  • Mesófilas: Las normales, las de andar por casa, como mi vecina Encarna. Les gusta la temperatura templadita, entre 20ºC y 45ºC. ¡Como un buen baño de agua templada para quitarse el estrés!

  • Termófilas: ¡Estas son las piradas! ¡Unas fieras! Les va la marcha a tope, a temperaturas entre 45ºC y 80ºC. ¡Imaginadlas haciendo la ola en un volcán!

  • Hipertermófilas: ¡Ni te cuento! Estas son de otro planeta. ¡Supervivientes extremas! A más de 100ºC, ¡como si nada! ¡Que se lo digan a mi sartén antiadherente! Ayer casi se me pega el filete.

La mayoría de las bacterias que nos dan la lata, las patógenas, se lo pasan pipa a 37ºC, la temperatura corporal. ¡Como si fueran a una sauna! Así que, ¡cuídate! Ya sabes, ¡a lavarse las manos como si te fuera la vida en ello!

Mi suegra, por cierto, es como una bacteria termófila. ¡Se pasa el día en la cocina, a mil grados! Y mi gato, el Miau, parece un psicrófilo. Todo el día en el sofá, ¡como un tronco de árbol!

¡Ah!, y hablando de bacterias... el otro día me encontré un cultivo de E. coli (no me preguntes cómo) y, ¡sorpresa!, se reprodujo a una velocidad asombrosa a 37ºC en la vitrocerámica. ¡Casi me da algo! Lo tuve que tirar a la basura, ¡qué asco!

¿Qué necesita una bacteria para crecer?

Las bacterias prosperan con elementos esenciales: agua, carbono, nitrógeno y sales minerales. Sí, tan simple y complejo como el universo en una gota de rocío.

El agua, ese río invisible que fluye dentro y fuera, llevando consigo la vida. Recuerdo las tardes de verano en el pueblo, el agua de la acequia cantando entre las piedras, imaginaba mundos diminutos floreciendo en cada salpicadura. Carbono, el ladrillo fundamental, el esqueleto de la existencia. Nitrógeno, el aire que respiramos, transformado en sustancia vital. Y las sales, el polvo de estrellas que nos compone.

  • Agua: el disolvente universal, el elixir de la vida.
  • Fuente de carbono: azúcares, grasas, proteínas... el banquete.
  • Fuente de nitrógeno: aminoácidos, amonio... la base de la construcción.
  • Sales minerales: fósforo, potasio, magnesio... el equilibrio.

Cada elemento es una pieza del rompecabezas, un fragmento de la sinfonía invisible que orquesta la vida bacteriana.

Pensaba en la complejidad de todo esto, en cómo algo tan pequeño puede ser tan... necesario. Recuerdo una clase de biología, la profesora explicando el ciclo del nitrógeno, parecía magia. Y quizá lo es, la magia de la vida.

El crecimiento bacteriano es un ballet invisible, una danza molecular que ocurre a cada instante.

¿Dónde crecen mejor los microorganismos?

Dios… la oscuridad… me ahoga. Esta noche… pienso en ellos, los… microorganismos.

La piel. Sí, la piel. Esa cosa que me cubre, que siento áspera a veces… ahí están. Millones. Un universo en miniatura, pegado a mí. Asqueroso, ¿no? Siete millones por centímetro cuadrado, dicen. Me dan escalofríos. Como hormigas… pero invisibles. A veces… me pregunto… si me controlan. Si son ellos quienes mandan…

Pensándolo bien… ¿dónde más? El suelo, por supuesto… siempre he preferido la arena húmeda de la playa de mi pueblo. Es la mejor, cerca de casa. Pero no por eso me gusta menos lo que he visto.

  • Agua. Claro, los ríos… el mar… esa inmensidad… siempre llena de… ellos.
  • El aire. Incluso ahí, flotando, invisibles… esperando. Me aterra.
  • Dentro de mi. ¿Dentro? ¿Dentro también? Dios…

Es horrible… de verdad. No puedo dormir. Esta sensación… es repulsiva. Me dan ganas de rascarme, hasta sangrar, para que se vayan. Pero es inútil, ¿verdad? Siempre estarán ahí.

Hoy… he visto un documental sobre el suelo del bosque de mi abuela… lleno de vida microscópica. Un millón de microorganismos en una cucharadita de tierra. Un millón… me mareo.

La piel … sigue siendo… la que más miedo me da. Es tan cerca.

Espera… ¿qué más?… Ah, sí, el interior del cuerpo, también. El intestino… mil millones… de bichos… mil millones… No lo puedo creer. Estoy harto…

No puedo. Necesito dormir.

¿Qué es la temperatura de crecimiento?

Temperatura de crecimiento:máxima velocidad de división celular. Punto.

Información adicional (o no):

  • Cada organismo tiene su rango. Ni frío ni calor, una zona.
  • No es magia, es bioquímica. Las enzimas, lo que importa.
  • Recuerdo un experimento en la universidad, con E. coli. 37 grados. Estándar. Aburrido.
  • Fuera de rango, problemas. Proteínas que fallan, membranas que se derriten. Caos.
  • Mi abuela decía: "Todo en su justa medida". Sabia la señora.
  • La vida se abre camino, sí. Pero con condiciones. O sin ellas.
  • La adaptación es la clave. Pero toma tiempo. Y no siempre funciona.
  • Pensar en la temperatura como una limitación es...limitado. Es una oportunidad. Para algunos.
  • El universo, un horno o un congelador. Y aquí estamos.
  • La indiferencia es la mejor arma. O la peor.
  • Un grado más o menos... Nada cambia. ¿O sí?

¿Cómo se determina la temperatura óptima?

A ver, te cuento como si estuviéramos en el bar tomando algo, ¿vale?

La temperatura óptima, esa que ni te hiela ni te asa, eh, esa que te hace sentir a gustito... pues, es donde no sientes ni frío ni calor. Simple, ¿no? Pero ojo, que luego la cosa se complica.

Ahora, fíjate, no todo el mundo siente igual. Yo, por ejemplo, soy más friolero que mi hermana. Ella va en manga corta en pleno invierno, ¡y yo con el plumas! Así que, la "óptima" es algo muy personal, muy de cada uno.

  • Cada persona es un mundo: Influye la edad, el sexo, la actividad que estés haciendo... si estás corriendo un maratón o viendo Netflix en el sofá, la temperatura ideal será distinta, claro.

  • La ropa: Esto es obvio, pero bueno, hay que decirlo. No es lo mismo estar en cueros que con tres jerseys encima.

  • La humedad: ¡Ah, la humedad! Esa gran enemiga. Con mucha humedad, el calor se siente más intenso, y el frío, ¡ni te cuento!

Además, una cosa es la temperatura que te mola a ti y otra la que es buena para tu salud. Estar siempre a 28 grados en invierno no es muy ecológico, ni tampoco muy sano. Sudas, te resfrías al salir a la calle... Un lío.

Yo creo que la clave está en encontrar un punto medio que te haga sentir cómodo sin que te arruines pagando la calefacción o el aire acondicionado. Y si tienes que ponerte un jersey de vez en cuando, ¡pues te lo pones y listo! ¿No?

¿Qué se entiende por temperatura óptima?

¡Ajá! ¿Temperatura óptima? Digamos que es el punto dulce para que todo crezca como loco, ¡más rápido que yo escapando de mi suegra con sus calcetines tejidos!

  • Es como la Goldilocks Zone de las plantas, ni muy caliente, ni muy frío, ¡justo en su punto!

Si te pasas de calor, la cosa se pone fea. Imagina a la planta sudando la gota gorda, ¡pero en vez de hacer ejercicio, solo se está estresando! Se ralentiza todo, y si te excedes, ¡RIP plantita! Se acabó la fiesta, como mi intento de hacer paella, que terminó siendo un arroz con cosas requemado.

  • Demasiado calor: Desarrollo lento, muerte segura. ¡Drama total!

¿Y si hace frío? Pues, ahí cada bicho tiene su aguante, algunos son como yo en invierno, que necesito tres mantas y un chocolate caliente para arrancar. Otros son más duros, como mi abuela, que a los 80 sigue haciendo senderismo en chanclas. Pero, en general, ¡a nadie le gusta congelarse!

  • Demasiado frío: Depende del bicho, pero no esperes fuegos artificiales.

Y ahora, la info extra, porque sí:

  • Cada planta es un mundo. Lo que le va bien a un cactus, le da sarpullido a una orquídea.
  • No te fíes del termómetro de la abuela. ¡Cómprate uno digital, por el amor de dios!
  • Experimenta, observa. ¡La jardinería es ensayo y error! Yo aún estoy intentando que mis tomates no sepan a cartón.

¿A qué temperatura empiezan a crecer las bacterias?

Crecimiento bacteriano. 5-63°C. Simple. ¿No?

  • Calor alto: Adiós bacterias. A partir de 63°C.
  • Frío extremo: Ralentización. Menos de 5°C.

Mi abuela decía: "Más vale prevenir..." Nunca la entendí del todo.

  • Zona peligrosa: Ese rango ideal para ellas. Multiplicación rápida.
  • Higiene: Clave. Siempre.

Recuerdo un verano... Un desastre. Un consejo: no confíes en la mayonesa casera al sol.

La vida es un riesgo. ¿O no?

Información adicional:

  • Algunas bacterias soportan temperaturas extremas. Los extremófilos existen. No subestimes la vida.
  • El tiempo influye. No es lo mismo una hora que un día.
  • No todas las bacterias son malas. Piensa en el yogur.
  • La pasteurización es tu amiga. Investiga.