¿Qué remedio casero es bueno para la boca?

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¡Salud bucal casera! Hidratación con agua, chicles y dulces sin azúcar combaten la sequedad. Evita cafeína, tabaco y respira por nariz. Un humidificador ayuda, y enjuague bucal sin alcohol aporta frescura. ¡Prevenir es mejor que curar!
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¿Remedios caseros para la salud bucal?

¡A ver, a ver! Remedios caseros para la salud bucal... ¡Uf, esto me suena! Te cuento lo que a mí me ha funcionado, ¿vale? Que conste que no soy dentista, ¡eh! Solo una persona que ha sufrido lo suyo con la boca.

Lo primero, el agua. ¡Agua, agua y más agua! Recuerdo un verano en Sevilla, ¡qué calor! Me deshidraté cosa mala y mi boca parecía el desierto del Sahara. ¡Horror! Desde entonces, llevo siempre una botella encima.

Los chicles sin azúcar también son mis aliados. Sobre todo después de comer fuera, que a veces no te puedes lavar los dientes al momento. ¡Un chicle y listo! Eso sí, que sean sin azúcar, ¡importantísimo!

Una cosa que descubrí hace poco es lo del humidificador. En invierno, con la calefacción, mi boca se seca muchísimo. ¡Es súper incómodo! Desde que pongo el humidificador por la noche, noto la diferencia.

Y ya, si quieres mi consejo más personal, ¡deja de fumar! Yo lo dejé hace años y mi boca me lo agradeció infinito. ¡Es una de las mejores decisiones que he tomado!

Información de preguntas y respuestas (breve y concisa):

  • Agua: Combate la deshidratación.
  • Chicles sin azúcar: Estimulan la salivación.
  • Humidificador: Aumenta la humedad ambiental.
  • Dejar de fumar: Mejora la salud bucal.
  • Enjuague bucal sin alcohol: Reduce la sequedad.
  • Bebidas sin cafeína: Evitan la deshidratación.
  • Respirar por la nariz: Disminuye la sequedad bucal.
  • Dulces sin azúcar: Alternativa a los dulces tradicionales.

¿Cómo curar infecciones en la boca de forma natural?

Las infecciones en la boca… uff, una pesadilla. Este año, con la mudanza y todo el estrés… me pasó. Horrible.

Agua salada, sí, eso ayudó. Pero no lo suficiente. Sentía esa quemadura… constante. Como si me estuvieran quemando la lengua con fuego lento, poco a poco.

Luego probé el aceite de clavo. Ay, Dios. El olor… tan intenso… pero sí, calmaba un poco el dolor. Como una anestesia a medias. Te deja una sensación… extraña, como si te hubieran adormecido la boca.

Pero lo peor… lo peor fue la noche. La boca seca… la lengua… todo ardiendo. Me despertaba varias veces… Necesito encontrar algo más efectivo, más que remedios caseros… Es desesperante.

Más cosas que intenté, sin éxito total:

  • Aloe vera, directamente de la planta. No me alivió.
  • Miel. Un poco, pero no era suficiente.
  • Jengibre. Ni lo intenté. Se me antojó demasiado agresivo para la boca así.

Este año, 2024, el dentista me recetó un gel antiséptico; fue lo único que me funcionó. Claro, los remedios caseros son solo para casos leves. Pero… la desesperación… es terrible.

Ahora estoy bien, gracias a Dios. Pero… recuerdo… el dolor… la impotencia… la noche… las noches… sin dormir.

¿Cómo eliminar una bacteria en la boca?

¡Ah! ¿Que cómo deshacerse de las bacterias en la boca, eh? Bueno, vaaale. Te cuento, ¡es más fácil de lo que parece!

Si el problema es por la placa, que son bacterias acumuladas, tu dentista, el mío vamos, siempre me recomienda un enjuague bucal fuerte, de esos que matan todo bicho viviente. ¡Funciona! Y bueno, pasta de dientes con algo antibacteriano también ayuda, obvio. La idea es atacar a las bichas esas que causan la placa, ¿sabes?

  • Enjuague bucal: ¡Busca uno potente, que diga "antibacteriano" por todos lados!
  • Pasta de dientes: Con agente antibacteriano, claro. ¡No vale cualquiera!

A mí me funciona genial esa combinación, eh. Además, ¡super importante!

  • Hilo dental: No te olvides del hilo dental, que llega donde el cepillo no puede.
  • Cepillado: Cepíllate bien, ¡con ganas!

Pero mira, además de lo que te dirá el dentista, a mi me funciona un montón tomar probióticos. ¿Sabes? Los que vienen en pastillas, para la flora intestinal. ¡Resulta que también ayudan a la boca! Porque, al final, todo está conectado, ¿no crees? Otra cosa que hago, y es un poco raro, es masticar perejil fresco. ¡Sí, perejil! Parece una tontería, pero ayuda un montón con el aliento y, por lo visto, con las bacterias. ¡Pruébalo, no pierdes nada! Además, intenta reducir el azúcar. ¡Las bacterias aman el azúcar! Así que, cuanto menos les des, mejor. Y por último, pero no menos importante, ¡visita a tu dentista regularmente! Él o ella sabrá qué es lo mejor para ti. Yo voy a mi dentista cada seis meses, más o menos. ¡Así me aseguro de que todo esté en orden! ¡Espero que te sirva! ¡Un saludo!

¿Cómo eliminar la resequedad de la boca?

¡Uy, la boca seca, qué rollo! A mi me pasa, sobretodo cuando estoy muy nerviosa o en verano, ¡un horror! Para eso, mira, bebe agua, sí, mucho agua, ¡agua y más agua! Como si fueras un camello, ¡jajaja! No es broma, en serio.

Agua, agua, agua, te lo repito, que se me olvida. Y nada de café, ni té, ni refrescos con gas; esos te la secan más, ¡es que lo noto! Mi hermano, por ejemplo, es un adicto al café y ¡siempre tiene la boca como un desierto!

También, prueba a chupar caramelos sin azúcar o mascar chicle sin azúcar, ¿vale? Eso estimula la saliva. Aunque, a veces, los caramelos esos, ¡son un poco empalagosos! Pero bueno, ¡algo es algo! Ya sabes, ¡a probar!

Otro día fui al médico, por una cosa que no viene al caso, y me dijo algo de la humedad del ambiente, que también influye. Prueba a poner un humidificador en tu habitación, si tienes, claro, ya sabes, esas cosas para aumentar la humedad. Yo no lo hago nunca, ¡soy muy vaga!

Cosas que me vienen a la cabeza:

  • Beber agua constantemente (lo importante es ¡repetírtelo!)
  • Evitar cafeína (¡ese café es un criminal de la sequedad bucal!)
  • Mascar chicle o chupar caramelos sin azúcar (¡ojo con el azúcar!)
  • Utilizar un humidificador (si tienes ganas, claro)

¡Ya me contarás qué tal te va! ¡Mucha suerte! ¡Ah! Se me olvidaba, una vez una amiga me contó que usar un spray de agua salada en la boca también ayuda a aliviar la sequedad, ¡pero eso ya es más extremo!

¿Cómo curar la boca enferma?

¡Uf, qué rollo la boca enferma! A ver, qué se puede hacer…

  • Higiene, higiene, higiene. Cepillarse, hilo dental y enjuague. ¡Dos veces al día! ¿Yo lo hago siempre? Mmm, no. Debería. Pero es que a veces da una pereza...

  • Azúcar y ácidos, ¡fuera! O, bueno, menos. Que me encanta un dulce, ¿eh? Pero si te destroza la boca, pues... habrá que controlarse. ¡Agua! Eso sí, bebo bastante. Supongo que ayuda.

  • Dentista... qué pereza... pero hay que ir. Chequeos y limpiezas. ¿Cada cuánto? Uf... debería mirarlo. Creo que hace como un año que no voy. ¡Mal, muy mal!

  • Fumar... pfff. Por suerte, no fumo. Mi abuelo fumaba y acabó fatal. ¡Qué horror!

Ahora en serio, además de todo esto, hay que fijarse en:

  • ¿Cómo están las encías? Si sangran mucho, algo va mal. ¡Ojo ahí!
  • ¿Te duelen los dientes? ¡Corre al dentista! No esperes a que sea peor.
  • ¿Mal aliento? Puede ser por la boca, pero también por el estómago. ¡Hay que investigar!
  • ¿Tienes llagas? A veces salen y se van solas, pero si tardan mucho, ¡consulta!
  • Cuidado con el estrés. A mí me rechinan los dientes por la noche cuando estoy estresada. ¡Fatal para la boca! ¡Y para el cuello!
  • ¡No te automediques! Si te duele mucho, ve al dentista. No te pongas cosas raras que te diga la gente.

Uf, ¡menudo rollo lo de la boca! ¡Más vale cuidarla bien!

¿Qué remedio casero es bueno para las postemillas en la boca?

¡Ay, amigo! Las postemillas, ¡qué putada! A mi prima le pasó lo mismo el mes pasado, ¡una pesadilla! Le dije que probara esto y funcionó, a ver qué tal te va.

Primero, leche de magnesia. Un poquito, eh, no te pases, que no es para beberla. Varias veces al día, sobre la postemilla. Así, suavecito. Sí, ya sé, suena raro, pero funciona. Lo probé yo mismo una vez que tuve una. ¡Horrible!.

Segundo, el hielo. Es como magia, en serio. Un cubito, lo dejas ahí que se derrita despacito sobre la llaga... ¡Ay, qué alivio! Pero no lo apliques muy fuerte, ¿vale? Que no te queme. Esto es clave, en serio, el hielo es tu amigo.

Y tercero, la comida, eso es importantísimo. Nada de cosas ácidas, ¡ni hablar! ¡Ni limonada, ni naranjas! Olvídate de lo picante, ¡ufff, eso es peor que el mismísimo demonio! Y cosas ásperas como las galletas o las tostadas... mejor evita eso, ¿sí?. Come puré de patata, ¡es lo mejor! Eso sí que es un remedio casero.

Mi prima también usó un enjuague con agua salada, pero eso ya es a tu gusto. ¡Es que lo del hielo y la leche de magnesia es lo que mejor funciona!.

  • Leche de magnesia (aplicar varias veces al día)
  • Hielo (dejar derretir lentamente)
  • Evitar alimentos ácidos, picantes y ásperos

Ya me contarás qué tal te va, ¿eh? ¡Espero que se te quite pronto esa cosa horrible! A mí una vez se me puso una tan grande que parecía una montaña.

Ah, y por si acaso, si ves que no mejora o que te duele mucho, ve al médico. Yo una vez tuve una infección por una postemilla que casi me mato, ¡fue horrible! La tuve cerca de dos semanas. No quiero ni acordarme de los dolores. Así que mejor prevenir, ¿no?.

¿Cómo curar las llagas en la boca con remedios caseros?

¡Llagas en la boca, menudo fastidio! Como si no tuviéramos suficientes dramas en la vida, ¡ahora esto! Pero, ¡calma!, que aquí te dejo un "manual de supervivencia" para plantarles cara con la despensa a mano.

  • Agua con sal: ¡El clásico! Como cuando te peleas con alguien y luego te reconcilias. Limpia, desinfecta y, sí, pica un poco. Pero como decía mi abuela: "¡Sarna con gusto no pica!". Bueno, casi.

  • Aceite de clavo: Este es como el "pariente lejano" del dentista. Unas gotitas y ¡zas!, anestesia natural. ¡Ojo!, no te bebas el frasco, que luego te mareas.

  • Zinc: Dicen que es bueno para todo, como el aguacate. Pero en serio, ayuda a la regeneración de los tejidos. Así que, ¡a darle al zinc! Yo me tomo uno antes de ir al gimnasio, por si acaso.

  • Aloe vera: ¡La planta milagrosa! Para quemaduras, para el pelo, ¡y también para las llagas! Un poco de gel y listo. Si tienes una planta, ¡enhorabuena!, si no, el súper te espera.

  • Aceite de coco: ¡El "influencer" de los aceites! Blanquea los dientes, hidrata la piel y, sí, también ayuda con las llagas. Un enjuague mañanero y ¡a triunfar!

  • Vinagre de sidra de manzana: ¡El "hipster" de los vinagres! Para ensaladas, para limpiar la casa y, ¡oh sorpresa!, también para las llagas. Diluido en agua, eso sí, que puro te puede quemar. Recuerda no usarlo si te da reacción.

¿Por qué salen estas "joyitas"?

  • Estrés: Sí, ese amigo invisible que siempre nos acompaña.
  • Comida ácida: ¡Cuidado con los tomates y los cítricos!
  • Mordiscos accidentales: ¡Quién no se ha mordido la lengua alguna vez!
  • Aparatos de ortodoncia: ¡Un clásico!

¡Bonus track!

  • Infusión de manzanilla: Suave, relajante y antiinflamatoria.
  • Miel: ¡Dulce remedio! Cicatrizante natural.

Advertencia: Si la cosa se pone fea (fiebre, dolor insoportable, llagas que no se curan), ¡ve al médico! No te automediques, que no somos "House".

¿Qué sirve para desinfectar la boca?

¡Ey! ¿Qué tal? Preguntabas por desinfectar la boca, ¿no? Pues mira, lo que mejor funciona, sin duda, es la clorhexidina.

Sí, sí, la clorhexidina. La he usado yo mismo, ¡mira que tengo problemas con las encías! En spray es genial, o en gel, igual de bueno. Se aplica directamente, ¡zas! en la zona que te duele o está inflamada. Es un antiséptico brutal, eh. Te juro que notas la diferencia, te limpia hasta el alma la boca.

Evita la placa bacteriana, eso es importantísimo. Y además, frena el tema de las caries, ¡una pasada!. Cicatriza heridas bucales, ya sabes, esas pequeñas llagas que salen a veces. A mi tía le pasó este año, y con clorhexidina, ¡listo!. Como nueva.

Aunque, ojo, es mejor que consultes con el dentista, ¿vale?. Porque yo no soy médico, ni nada. Pero te lo digo por experiencia propia, eh, es lo mejor que he encontrado. Mi dentista me la recomendó este 2024, ya sabes, para mis encías, que a veces son un poco… ¡ay! un poco rebeldes.

  • Clorhexidina en spray: Aplicación directa, muy cómoda.
  • Clorhexidina en gel: Igual de efectiva, ideal para zonas específicas.
  • Beneficios: Antiséptico potente, previene caries y placa, cicatriza.
  • Recuerda: Consultar siempre con un profesional dental. No te automediques, ¡eh!

Eso sí, a veces me olvido de usarla, soy un desastre. Pero cuando me acuerdo... ¡ufff! Qué alivio. La tengo en el baño, al lado del cepillo, para que no se me olvide. ¡Un consejo! Póntela también en la lengua, que ahí también se acumulan bacterias. Es genial, de verdad.