¿El aceite de palma aumenta el colesterol?

56 visualizaciones
Uf, el aceite de palma... A ver, según lo que entiendo, parece que sí afecta al colesterol, pero no es tan blanco y negro. Digamos que es como un ni contigo ni sin ti. Aumenta el colesterol malo (LDL) más que otros aceites, ¡eso no es bueno! Pero también eleva el colesterol bueno (HDL) más que las grasas trans, ¡y eso es positivo! Al final, me parece que hay que usarlo con moderación y sopesar los pros y los contras. ¡Mejor buscar opciones más saludables!
Comentario 0 me gusta

Aceite de palma y colesterol... ¿Qué lío, no? A mí me tiene un poco frita la cabeza con este tema, la verdad. Es que por un lado leo que sí, que sube el colesterol, y por otro que bueno, que no es tan malo. ¿En qué quedamos? Como si no tuviéramos suficientes preocupaciones, ¿verdad?

Me explico. Parece ser —y esto lo leí por ahí, no me acuerdo dónde, pero me pareció fiable— que el aceite de palma aumenta el colesterol "malo", el LDL, ese que todos queremos mantener a raya. Y claro, eso no mola nada. ¡Yo ya tengo suficiente con intentar comer sano entre semana! Recuerdo una vez que me hice un análisis de sangre y el colesterol me salió un pelín alto… ¡Qué susto! Desde entonces miro con lupa las etiquetas de todo.

Pero ojo, que la cosa no acaba ahí. También dicen —y aquí es donde me pierdo un poco— que también sube el HDL, el colesterol "bueno". ¿Entonces qué? ¿Compensa? ¿Es como un: "Te doy una de cal y otra de arena"? No sé, a mí me suena a chapuza. Como si te dijeran: "Sí, te subimos el colesterol malo, ¡pero tranquilo! que también te subimos el bueno". ¿No suena un poco raro?

Yo, sinceramente, prefiero no arriesgarme. Quizás me estoy rayando demasiado, ¿quién sabe? Pero pienso: si hay otras opciones más saludables, ¿para qué complicarme la vida? Por ejemplo, el aceite de oliva, que me encanta y sé que es buenísimo. O el de girasol… Total, que el aceite de palma lo uso poquísimo. A veces, sí, lo reconozco, en algún producto procesado que compro sin darme cuenta… Es que está en todas partes, ¿te has fijado? ¡Es como una invasión silenciosa! Pero vamos, que intento evitarlo. Más vale prevenir que curar, ¿no crees? Y mi salud me lo agradecerá. Al final, es lo más importante.