¿Cómo hacer para que mi hijo no se pegue?
Para evitar que tu hijo se pegue, la clave está en la autorregulación emocional. Modela el comportamiento deseado: mantén la calma ante frustraciones, gestiona tus emociones eficazmente. Los niños aprenden por imitación; tu serenidad es su mejor lección.
¡Ay, mi pequeño terremoto y sus manitas! ¿Cómo hacer para que mi hijo no se pegue? Es una pregunta que me ha quitado el sueño más de una noche, la verdad. No es fácil, ¿verdad?
He leído mucho, claro, sobre autorregulación emocional y todo eso. Y sí, tiene mucho sentido. Pero, ¿saben qué? A veces, la teoría es preciosa, pero luego, en la vida real, cuando estás hasta arriba de trabajo, con el niño gritando porque no encuentra su dinosaurio azul… ¡la calma se esfuma!
Pero bueno, volviendo al tema, sí, modelar el comportamiento. Me lo repito como un mantra: “Mantén la calma, mantén la calma”. Y la verdad, cuando consigo no explotar, cuando respiro hondo y le explico con voz suave que entiendo su frustración, veo cómo él, poco a poco, se va calmando también. Es como un espejo, ¿no creen? Tu serenidad es su mejor lección, dicen. Y tiene toda la razón del mundo.
Recuerdo una vez, estábamos en el supermercado, y él quería a toda costa un chocolate que yo no pensaba comprarle. Empezó a patalear, a gritar… ¡un drama! Y yo, con ganas de salir corriendo, la verdad. Pero respiré hondo, me agaché a su altura y le dije: “Entiendo que te guste mucho, cariño, pero hoy no podemos comprarlo. ¿Qué te parece si elegimos otra cosa para la merienda?”. Funcionó, ¡increíble! Claro, no siempre funciona, ¿eh? Pero ahí está la clave, supongo: en intentarlo, una y otra vez, y en ser comprensivos… ¡con ellos y con nosotros mismos! Porque vamos, que ser padres no es fácil, ¡nadie dijo que lo fuera!
#Apego#Niños#SeparaciónComentar la respuesta:
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