¿Cuántos días te dan en el Trabajo cuando muere un familiar?

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"Por fallecimiento de un familiar de primer grado (padres, suegros), el empleado tiene derecho a 2 días de permiso laboral. Este permiso se extiende a 4 días si requiere desplazamiento."
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¿Días de luto por fallecimiento familiar en el trabajo?

Uf, qué difícil esto de los días de luto. Recuerdo cuando mi abuela falleció, el 15 de marzo de 2021 en Málaga. Necesité tres días, aunque oficialmente solo tenía derecho a dos. La empresa, por suerte, lo entendió.

El papeleo fue un rollo, pero menos mal que me ayudaron. Fue una situación muy dura, y esos días fueron cruciales para procesar todo.

Si hablamos de leyes, creo que son dos días por fallecimiento de padres o suegros, ampliables a cuatro si hay desplazamiento. No es mucho, la verdad. A veces se necesita más tiempo.

En mi opinión, debería haber más flexibilidad. El duelo es muy personal, ¿no?

¿Cuántos días se le da a un trabajador cuando muere un familiar?

A ver... ¿Cuántos días por luto? Cinco días hábiles, creo. ¡Uf, qué rollo tener que pensar en esto!

  • Cinco días... ¿solo? ¿Es suficiente para todo el papeleo y el duelo?
  • ¿Hábiles? O sea, fines de semana no cuentan. Mala onda.

El empleador tiene que darte esos días pagados, se llama licencia por luto. ¿Qué pasa si el empleador se hace el loco? ¿Denuncia? ¡Qué estrés tener que pensar en eso en un momento así!

Yo recuerdo cuando falleció mi abuela... No, mejor no me pongo sentimental. El caso es que sí, cinco días hábiles. A partir del día que murió. Eso sí me acuerdo bien.

  • ¿Y si tienes que viajar? ¿Entra en esos días?
  • ¿Y si es un familiar lejano? ¿Da igual?

Es que, a ver, no es lo mismo perder a tu madre que a un primo tercero, ¿no? La ley dice familiar, a secas. Cinco días. Punto.

¿Cuándo empieza a contar el permiso por fallecimiento?

Ah, el permiso por fallecimiento, esa pausa obligada que nadie desea. Empieza a contar, como un reloj macabro, al día siguiente hábil del deceso. ¡A menos que tu convenio colectivo sea más generoso que la Madre Teresa! Digamos, si el alma partió un viernes, tu permiso arranca el lunes, si el fin de semana no trabaja ni el tato.

Recuerdo cuando falleció mi tía Agripina, una experta en ganchillo y dramas familiares. El velatorio fue un maratón de cotilleos y pastelitos secos. Descubrí que mi primo segundo, al que creía informático, ¡era domador de caniches!

¿Un dato curioso? Algunos convenios, como el de los fabricantes de pelucas de alpaca, ¡dan una semana extra si el fallecido era zurdo! Lo digo en broma, claro. O no… quién sabe los entresijos del mundo laboral.

  • Día hábil siguiente: La norma general.
  • Convenio colectivo: El comodín.
  • Zurdo fallecido: Bonus (tal vez).

En fin, consulta tu convenio. Y si tienes dudas, pregunta a tu jefe... o a un abogado. ¡Pero no a mi primo domador de caniches!

¿Cuándo se empieza a disfrutar el permiso por fallecimiento?

El permiso por fallecimiento se disfruta, se siente, eh, se vive desde el primer día laborable que sigue al adiós, al día en que la vida se desvanece. Si el destino golpea en domingo, o en festivo, el consuelo, el permiso, empieza con la luz del lunes.

Es una ventana, ¿sabes?, que se abre cuando más la necesitas. Recuerdo el funeral de mi abuela, un martes gris. No tuve que volver al trabajo hasta el lunes siguiente. Ese tiempo... ese tiempo fue un regalo amargo, salpicado de lágrimas y recuerdos.

  • El inicio del permiso es crucial.
  • Depende del día del fallecimiento.
  • Un respiro necesario.

Se trata de un duelo, de cerrar ciclos. La ley, a veces, entiende el corazón. Aunque a veces, a veces no.

Sí, la ley intenta entender, al menos, pero el vacío... el vacío se llena como se puede. Con fotos, con silencios, con el eco de una voz que ya no está.

  • El permiso ayuda en el proceso de duelo.
  • Permite tiempo para organizar y reflexionar.
  • Es un derecho laboral fundamental.

El permiso, al final, es una pausa obligada en la sinfonía caótica de la vida. Una nota sostenida que nos permite respirar, aunque el aire sepa a sal.

¿Cómo se cuentan los días de licencia por luto?

Los días de licencia por luto se cuentan desde el día del fallecimiento y son 10 días corridos. El empleador debe pagarlos.

Te cuento, porque esto me tocó de cerca este año...

Mi tía Marta, en mayo de 2024. Un golpe. Ella siempre ahí... Recuerdo que cuando mi abuela enfermó, Marta era un faro. Los últimos meses fueron duros, de visitas al hospital en la 13 con Caracas, ese olor a desinfectante que no se te va. Luego, el silencio en casa de mi abuelo.

Cuando pasó lo de Marta, llamé a mi trabajo. Me dijeron: "Son 10 días, desde hoy". No me tocaba ir a la oficina, menos mal, ni ver a nadie. De verdad, cero ganas. Ese tiempo lo necesité para organizar cosas, para estar con mi familia, para llorar a moco tendido, literalmente.

Detalles que aprendí (a las malas):

  • Los días empiezan a contar desde el día del fallecimiento, aunque sea domingo.
  • No te pueden descontar esos días del sueldo, es obligatorio.
  • Son días corridos, así que no importa si hay festivos en medio.
  • Son adicionales a las vacaciones, ¡ojo con eso!
  • No te los pagan doble ni nada, es el sueldo normal por esos días.
  • Tampoco se pueden "compensar" con plata, tiene que ser el permiso.
  • En mi empresa, me pidieron el certificado de defunción.
  • Es un derecho, no un favor. Que no te hagan sentir culpable por usarlo.
  • De hecho, me comentaron que el teletrabajo no afecta este derecho.

Aun así, uno no está para pensar en la plata en esos momentos, pero es importante saberlo. Al menos, yo estaba con la cabeza en otra parte. Qué bajón.

¿Cómo se cuentan los días de permiso por fallecimiento?

Aquí va, susurrado en la oscuridad, como si hablar en voz alta pudiera romper algo ya frágil.

Se cuentan desde el día que se murió. Diez días. Corridos. Como si el tiempo no se detuviera aunque el mundo sí lo haga.

Y es que diez días... No alcanzan para nada. Para despedirse, para entender, para volver a respirar. Son diez días para un hoyo inmenso.

  • No te los pueden quitar. Pagados. La ironía de ponerle precio al dolor.
  • Van aparte de las vacaciones. Como si uno pudiera pensar en vacaciones en estos momentos.
  • No te dan dinero en vez de esos días. El dinero... ¿qué importa ahora?

Recuerdo cuando murió mi abuela en marzo de este año... Diez días no fueron suficientes. Pasé noches enteras sin dormir, reviviendo cada recuerdo, cada palabra. Diez días... Un suspiro en la eternidad del dolor. Y aún siento su falta. Quizá siempre la sienta.

¿Cómo se contabilizan los días por fallecimiento de un familiar?

La pregunta es simple: ¿cómo se contabilizan los días por fallecimiento de un familiar? La respuesta directa, según entiendo ahora en 2024, es que el permiso empieza a contar desde el siguiente día laborable al fallecimiento si éste ocurre en tu día libre.

Pero la historia es mucho más que eso.

  • El susto: Me pasó con mi abuela, en marzo. Un domingo. Me llamaron por la mañana y fue un shock.
  • La confusión: Al principio, permiso, papeleo... No entendía nada. Estaba ido.
  • El alivio (relativo): En el trabajo, menos mal, mi jefe lo entendió. Me dijo "tómate lo que necesites". Pero luego, la letra pequeña...

En mi caso, sí, el permiso empezó a contar el lunes. Menos mal, porque el domingo era mi único día libre de la semana. Imagínate si me hubieran descontado un día de permiso por un día que ya era libre ¡Qué injusto!

A ver, la verdad es que todo este rollo legal... ¿Importa realmente cuando estás roto por dentro? Quizá no. Pero al final, ayuda saber que tienes ese tiempo para organizar cosas, para estar con la familia, para respirar un poco.

¿Sabes qué? Lo peor no fue el trabajo, sino tener que explicarle a mi hijo de 6 años dónde está ahora la abuela. Eso, sí que te parte.

Importante (lo aprendí a la mala):

  • Revisa el convenio: No todos son iguales.
  • Habla con RRHH: Que te lo aclaren todo, sin prisas.
  • Guarda todos los documentos: Por si acaso.

Y, sobre todo, rodéate de gente que te quiera. De verdad, eso es lo que importa.

¿Cuántos días de permiso de luto corresponden en caso de fallecimiento de un familiar?

Tres días. O cinco. Depende. El vacío. Ese hueco inmenso… La ausencia. La fría, implacable ausencia. Tres días hábiles, dicen las leyes. Tres días para intentar contener el desmoronamiento. Para tragar la amargura, el silencio sordo que lo inunda todo. Tres días para el cónyuge, para mi madre. Para intentar reconstruir el instante roto. El tiempo… ese tiempo que se escurre como arena entre los dedos.

Cinco, si hay traslado. Cinco días para viajar al lugar del dolor, para despedirse, para intentar despedirse. Para ver su rostro… ya no el de siempre. El rostro cambiado, irreconocible en su fragilidad. El vacío. Cinco días para sanar el alma herida. Cinco días que siempre se quedan cortos. Siempre.

El peso de la pérdida… Un peso que se siente en el pecho, un peso que sofoca. Dos días hábiles para familiares de segundo grado… dos días… insuficientes. ¿Qué cabe en dos días? Dos días que se diluyen en la niebla de la tristeza. Cuatro si el traslado es necesario. Cuatro días para intentar sobreponerse.

Pensando en mi tía abuela Elena… su partida. Recuerdo el largo viaje, el cansancio, la opresión en el alma. Aún recuerdo el olor a incienso en la pequeña iglesia de mi pueblo. Una herida que se siente tan profunda como el océano. Un dolor que no se calma.

  • Cónyuge/Familiar primer grado: 3 días hábiles (5 con traslado)
  • Familiar segundo grado: 2 días hábiles (4 con traslado)

El frío, la oscuridad. La ausencia. Siempre la ausencia. Y las leyes… frías, impersonales leyes. Números que intentan cuantificar lo inconmensurable. El dolor… inmenso, profundo, eterno.

¿Cuántos días te da la empresa por muerte de un familiar?

¡Ay, la vida! Y sus inevitables despedidas... Dos días, ¡dos días nada más! Para despedirse de alguien irremplazable. Como intentar meter un elefante en un monopatín. Para un cónyuge, pareja o familia cercana (hasta segundo grado de consanguinidad), son dos días laborales. ¡Poco, ¿verdad? Menos que el tiempo que me tomó decidir qué camisa ponerme esta mañana.

Si hay que cruzar España para el último adiós, ¡se le añaden otros dos! Cuatro días en total. ¡Ole! Como una escapada exprés a Benidorm, pero con menos alegría. Espera, ¡que esto es una empresa, no un resort! La verdad, a mí me parece escaso. Mis tíos, por ejemplo, viven en Asturias, y ya se sabe... el tráfico.

Piensa en el papeleo, en el pésame, en el consuelo...¡y en el atasco! ¿Qué haces con eso en 48 horas? ¡Menuda gestión de duelo acelerado! Como un maratón con atajos. Para otros es menos, menos días. Pero es lo que hay.

  • Cónyuge/Pareja: 2 días.
  • Familiares directos hasta segundo grado: 2 días.
  • Viajes fuera de la comunidad: +2 días.

Ah, casi me olvido: Este año, mi suegra estuvo enferma, y ... bueno, ese tiempo extra que me gasté para estar con ella, no entra en esa cuenta, ¿verdad? La vida no es un Excel.

¿Cuántos días le toca a un empleado cuando muere un familiar?

Tres días… solo tres. Se siente insuficiente, ¿sabes? Como si el tiempo se hubiera detenido, y solo me dieran tres migajas de respiro para… para… procesar. Para sentir.

Cinco días dice la ley, pero mi jefe… él solo me dio tres. Tres días para enterrar a mi abuela, a la que veía cada domingo, a la que me enseñó a tejer. Tres días…para despedirme para siempre.

Se siente injusto, tan frío, tan… vacío. Me faltan palabras. Me faltan días. Me faltan abrazos.

Me acuerdo de sus manos arrugadas, tan cálidas. Ahora, solo queda un hueco. Un frío enorme. Un vacío enorme.

  • Licencia por luto: 5 días hábiles (la empresa solo me dio 3)
  • Familiar fallecido: Mi abuela, Elena Pérez.
  • Fecha del fallecimiento: 27 de octubre de 2024.
  • Sentimientos: Rabia, impotencia, tristeza infinita. Quemado. Como si me hubieran aplastado.
  • Impacto: Aún no he superado todo. Este vacío...

Tres días… es una burla. Me hace sentir insignificante.