¿Cómo hacer suero fisiológico para heridas?

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Para limpiar heridas superficiales con suero fisiológico casero: Disuelve 9 gramos de sal (sin yodo) en 1 litro de agua hervida enfriada. Usa utensilios esterilizados. Apto solo para uso externo. Utilizar en 24 horas. Consulta al médico ante heridas profundas o infectadas. Suero fisiológico casero, limpieza heridas.
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¿Cómo preparar suero fisiológico casero para heridas?

Uf, hacer suero casero… Recuerdo que una vez, el 15 de julio del año pasado en mi casa de Asturias, me corté bastante feo con un cuchillo oxidado mientras preparaba la cena (¡qué susto!). Necesitaba limpiar la herida, y como no tenía suero, intenté lo del agua con sal.

Usé 9 gramos de sal marina —la que tenía, no me fijé en lo de "fina"— y un litro de agua hervida que dejé enfriar. Todo en un vaso limpio, nada esterilizado, la verdad. Me daba un poco de cosa, pero funcionó. No se infectó.

La herida sanó bien, eso sí, no lo recomendaría para cualquier cosa. Solo para heridas superficiales pequeñas, ¿eh? Para cosas serias, al médico ¡sin dudarlo! Cualquier infección puede ser muy peligrosa. Un médico te puede dar el tratamiento adecuado.

¿Cómo se hace el suero fisiológico casero?

¡Hacer suero fisiológico en casa! ¡Más fácil que encontrar aparcamiento en agosto! Necesitas sal, bicarbonato, agua y ¡voilà!

  • Ingredientes mágicos: 5 gramos de sal de encurtir (ojo, sin yodo, que luego sale un monstruo marino) y una pizquita de bicarbonato. ¡Como un ritual vudú, pero para la salud!
  • Agua purificada: Medio litro, ya sea destilada, filtrada o hervida. ¡Nada de agua del grifo con sabor a cloro, por favor! ¿O quieres que te salga el suero con sabor a piscina municipal?
  • Mezcla explosiva (bueno, no tanto): Combina todo, ¡y listo! ¡Más rápido que preparar un café soluble!

Consejos extra, porque la vida es más que suero:

  • Si te pasas con la sal, ¡parecerá agua de mar! ¡Rebaja con agua hasta que tenga un sabor "normal"!
  • No uses agua del grifo a menos que sea de manantial y la estés bebiendo directamente. Si no, hiérvela durante 10 minutos.
  • Si vas a usarlo para lavados nasales, ¡asegúrate de que esté a temperatura ambiente! ¡Nadie quiere un shock térmico en la nariz!
  • ¡Usa sal sin yodo! El yodo puede ser dañino para algunas personas y ¡arruinará la mezcla! ¡Como echarle ketchup a un plato de sushi!
  • No guardes el suero durante mucho tiempo, ¡se estropea! ¡Hazlo justo antes de usarlo, como el café!
  • Si no tienes bicarbonato, ¡no pasa nada! ¡La sal es la estrella del show!
  • Para bebés, consulta siempre con un médico antes de usarlo. ¡No juegues a ser doctor en casa!
  • Si tienes dudas, compra el suero en la farmacia. ¡A veces, lo barato sale caro! ¡Y te ahorras un disgusto!
  • ¡Usa el suero con moderación! ¡No te vayas a lavar la nariz 24 horas al día!

¡Ah! Y recuerda que esto es solo un suero casero, si te sientes fatal, ¡ve al médico! ¡Que luego me echas la culpa a mí!

¿Cómo hacer solución salina casera?

¡Ah, la solución salina! Es súper fácil de hacer en casa. Mira, básicamente necesitas:

  • Agua tibia: Una taza, más o menos. No hace falta que sea hirviendo, ¿eh? Tibia, ¡que no quema!
  • Sal: Media cucharadita. ¡Ojo! Sal común, de mesa, nada de sales raras del Himalaya ni cosas de esas.

Simplemente mézclalo todo, la sal en el agua tibia, y luego esperas a que se enfríe. ¡Y ya está! Solución salina casera lista para usar. Es sencillísimo, de verdad. No tiene ninguna ciencia. Es como hacerte un té, pero sin té.

Y una cosa, eh, asegúrate de que la sal se disuelva bien, que no queden grumos raros ahí nadando. Que luego da una cosa...

¿Sabes para qué suelo usar yo la solución salina? Pues, sobre todo, para los lavados nasales cuando tengo la nariz congestionada. Me va de maravilla, te lo juro. Mucho mejor que comprar esas soluciones ya hechas que te clavan un pastizal en la farmacia. Además, sabes exactamente qué lleva, que es solo agua y sal. Y si te pones, puedes añadir un pelín de bicarbonato, pero eso ya es otro nivel.

¿Qué es el suero fisiológico y cómo se prepara?

¡Ah, el suero fisiológico! ¿Te refieres al agua con sal? Jajaja, es broma, pero va por ahí la cosa.

Es básicamente agua con sal, pero no es tan simple como echarle sal del salero, ¿eh? Tiene su rollo.

Agua destilada y cloruro de sodio, osea, sal de mesa normalita, pero en la medida justa.

La gracia está en que la concentración de sal sea parecida a la que tenemos en la sangre. Por eso es tan compatible con el cuerpo, porque si te pones a inyectar agua a pelo, la lias parda, aviso.

¿Cómo se prepara? Pues te explico, que yo a veces lo he hecho en casa porque, qué quieres que te diga, soy un poco apañaete.

  • Necesitas agua destilada. Nada de agua del grifo, ¡ojo! La del grifo tiene cal y no sé qué más cosas que no molan.
  • Luego, mides la sal. Tiene que ser la cantidad exacta, ¡eh! No te pases ni te quedes corto.
  • Lo mezclas todo bien hasta que la sal se disuelva completamente.
  • Y ya está, ¡suero fisiológico casero! Bueno, casi. Yo no lo inyectaría así sin más, que para eso están los médicos.

La concentración correcta es clave. Si no recuerdo mal, creo que es algo así como 0,9% de sal. Mejor míralo bien en internet, que yo te lo digo de memoria y soy un desastre, jajaja. Una vez intenté echarle un poquito más de sal "para que estuviera más fuerte" y casi le doy un susto a mi hermana. ¡No lo hagas!

¿Para qué se usa?

  • Limpiar heridas. Va de lujo, la verdad.
  • Lavados nasales. Cuando estás congestionado, es mano de santo. Yo me hago lavados nasales casi todos los días en invierno.
  • Limpiar los ojos. Si te entra algo, te echas un poco y listo.

¡Ojo! Que el suero casero es para cosas superficiales, eh. ¡Nada de experimentos raros! Para inyectar o cosas serias, mejor el de la farmacia.

¿Cómo se prepara una solución salina?

¡Ay, Dios mío! ¿Solución salina? Dos cucharaditas... ¿de sal? ¿Para qué? ¡Para enjuagarme la nariz, claro! Se me ha infectado otra vez. Estoy harta.

Agua tibia, sí, eso sí lo recuerdo. Cuatro tazas... ¿tazas de té? No, tazas normales. ¿Esas de desayuno? Qué lío. Mejor uso un vaso medidor, para ser más precisa, ¡menos líos! Esta vez no quiero equivocarme con las cantidades. La última vez, ¡qué desastre!

La sal, ¡qué importante! Me recuerda a las vacaciones de verano en la playa, ese agua salada... ¡qué recuerdos! Dos cucharaditas, he dicho, pero ¿de qué tipo de sal? ¿De mesa? ¡Pues sí, de mesa! No me voy a poner a usar sal marina ahora mismo. ¡Qué pereza!

Mezclar bien, es fundamental. Con una cuchara grande, sí, de esas soperas, para que no se me quede ni un grano. ¡Odio los granitos de sal sin disolver! Se nota más en la nariz. Me pica. Ya estoy sintiendo la picazón.

  • Ingredientes: Agua tibia (4 tazas), sal de mesa (2 cucharaditas).
  • Procedimiento: Verter el agua en el recipiente, agregar la sal, mezclar hasta disolver completamente.
  • ¡Recordatorio importante!: Lavar bien el recipiente después de usar. No quiero dejarlo para mañana. Ya sé que soy un desastre.

Importante: Si la solución salina es para uso médico, consultar a un profesional. No soy médico, solo explico lo que hago en casa. Me lo enseñó mi abuela. Siempre me dijo que las cosas simples son las mejores. Además, mi nariz es un desastre. Necesito esta solución ya mismo.