¿Cuáles son los microorganismos buenos y malos?

207 visualizaciones
Microorganismos: ¡Una dualidad esencial! Los beneficiosos, como bacterias en yogures o levaduras en el pan, nos nutren y protegen. En contraste, los dañinos –virus, bacterias, hongos y parásitos– causan enfermedades y alteran alimentos. La clave radica en el equilibrio.
Comentario 0 me gusta

¿Qué microorganismos son beneficiosos y cuáles dañinos?

Uf, ¡qué lío el tema de los microbios! Recuerdo una vez, en septiembre del 2021, haciendo un trabajo de biología en la universidad de Valencia… Nos centramos en la fermentación láctica y ¡qué fascinante! Las bacterias, como las Lactobacillus, son claves para el yogur, ¡y hasta costaba 5€ el litro de yogur ecológico! Esas son las buenas, las que ayudan.

Luego están las otras… las que te dejan KO. Fiebre, dolor, malestar… Recuerdo una gastroenteritis horrible en verano de 2020, ¡qué mal lo pasé! Bacterias, virus, parásitos… la verdad es que no me acuerdo bien cuál fue el culpable. Solo sé que no era nada divertido. Esas, las perjudiciales, son un fastidio.

En resumen: bacterias "buenas" hacen yogur, bacterias "malas" te dejan en la cama. Hay más, claro, pero… ¡eso es lo básico! Virus, hongos y parásitos también entran en la ecuación de los malos. Todo un mundo microscópico, la verdad.

¿Cuáles son los microorganismos buenos?

¡Microorganismos buenos? ¡Anda ya! Como si hubiera microorganismos malos… ¡Todos son geniales a su manera! Bueno, casi todos. Lo que pasa es que algunos son más… útiles que otros. Piensa en ellos como en una fiesta multitudinaria bajo tierra:

  • Bacterias: Las reinas de la fiesta. Fijan nitrógeno, ¡como si fueran hadas madrinas del crecimiento vegetal! Algunas, eso sí, huelen a calcetines usados… ¡pero su trabajo es impecable! Mi vecina, Juana, usa probióticos, ¡es como una fiesta en su intestino!

  • Hongos: Los DJ del ecosistema. Descomponen materia orgánica, ¡la reciclan como unos cracks! Algunos hacen setas deliciosas, otros… bueno, algunos dan alergias, ¡que no es tan divertido! Me pasó el año pasado.

  • Virus: Los invitados misteriosos. Algunos son… problemáticos. Pero otros, ¡ay, qué ingeniosos!, se usan en biotecnología. Son como esos tíos raros con ideas brillantes que nadie entiende al principio.

  • Protozoos: Los bailarines elegantes. Controlan poblaciones de bacterias, ¡manteniendo el equilibrio! Igual que en una discoteca, ¡hay que controlar la multitud! Algunos son depredadores, ¡a otros les gusta bailar la macarena! ¡Fíjate tú!

En resumen: Los microorganismos “buenos” son los que nos ayudan, principalmente en la agricultura, manteniendo la fiesta de la vida bajo tierra (y a veces, dentro nuestro, ¡como en el caso de Juana!). ¡Una maravilla microscópica!

Dato extra: Este año, investigaciones en mi universidad (¡sí, la de mi primo!) han demostrado que ciertas bacterias del suelo potencian la resistencia a sequía en los cultivos de trigo. ¡Es alucinante!

¿Cuáles son los microorganismos malos?

¡Microorganismos malos! ¡Uf, qué plaga! Son como los mosquitos en verano, ¡insoportables!

  • Salmonella, E. coli O157:H7 y Listeria: ¡Los reyes de la intoxicación alimentaria! Te dejan peor que si te atropella una bici. ¡Mejor lávate las manos después de tocar el móvil!
  • Clostridium difficile: ¡El campeón de la diarrea! Imagínate, ¡como un río sin control! ¡Cuidado con los hospitales!
  • Virus de la influenza y el VIH: ¡Debilitan tu sistema inmune como si fuera un castillo de arena! ¡A vacunarse, que no cuesta nada!
  • Candida albicans: ¡Las reinas de las infecciones por hongos! ¡Más comunes que los atascos de tráfico! ¡Evita la humedad!
  • Plasmodium: ¡El causante de la malaria! ¡Más peligroso que un político prometiendo cosas! ¡Si viajas, usa repelente!

¡Si no te cuidas, estos bichos te hacen la vida imposible! ¡Más vale prevenir que curar, o acabarás peor que yo después de un maratón de Netflix!

¡Bonus! ¿Sabías que algunos microorganismos "malos" en realidad pueden ser útiles en pequeñas dosis? ¡Como el picante, que te hace llorar pero le da sabor a la vida! ¡Pero ojo, no te pases!

¿Cuáles son las bacterias buenas para el ser humano?

¡Ah, las bacterias buenas, esos inquilinos diminutos que trabajan sin cobrar alquiler! Los Lactobacillus, esas bacterias con forma de bastoncito que se pasean por nuestro cuerpo, son como los influencers del intestino. Y como buenos influencers, nos benefician un montón.

  • Los Lactobacillus son una especie de ejército de mini-yogures dentro de nosotros. ¿Quién necesita un batido cuando tienes un batallón interno? ¡Salud!

  • Viven felices en el intestino, en las zonas íntimas y hasta en la piel. ¡Más ubicuos que el wifi!

  • Se dedican a mantener el equilibrio, como un equilibrista de circo en un monociclo. Sin ellos, el caos se desata.

Recuerdo cuando mi abuela, con su sabiduría de sota de bastos, me decía: "Niño, cuida tus bacterias, que son más agradecidas que algunos familiares". Y tenía razón, la abuela. ¡Cuánta razón! Porque, a diferencia de algunos parientes, los Lactobacillus no te piden dinero ni te critican por tus elecciones de vida. ¡Solo te dan salud!

¿Y qué hacen exactamente?

  • Ayudan a digerir la comida, como si fueran pequeños chefs moleculares.
  • Producen vitaminas, ¡vitaminas hechas en casa!
  • Nos defienden de los malos, esos "okupas" indeseables que quieren montar una fiesta sin permiso.

Pero ojo, no te confíes. No todo vale. Igual que no todos los influencers son trigo limpio, no todas las bacterias con nombre raro son tus amigas. ¡Infórmate antes de invitar a cualquiera a tu flora intestinal!

¿Cuántos microorganismos hay en el cuerpo humano?

A ver, a ver... Microorganismos en el cuerpo... ¡Uf, madre mía! ¡39 billones! ¿En serio? Eso es una barbaridad.

Es como... mmm... como cuando fui a aquel concierto en 2023, que pensaba que había mucha gente, pero esto... ¡esto es otro nivel!

  • Bacterias por todas partes
  • ¿Y qué hacen todas esas cosillas ahí dentro?
  • ¿Son amigos o enemigos?

Es que me acuerdo que mi abuela siempre decía que "más vale prevenir que curar", ¿pero cómo previenes si tienes 39 billones de bichitos dentro? ¡Imposible!

Ahora en serio, ¿será que por eso a veces me siento raro? Como si no fuera yo del todo. Bueno, igual es porque dormí fatal anoche.

Aunque pensándolo bien, mi salud mejoró bastante cuando empecé a tomar probióticos este año. Quizás sí que influyen esas cositas.

¿Y si la mitad de mi "yo" no es realmente "yo"? Que fuerte, ¿no?

Información adicional (o algo así):

  • Microbiota intestinal: Parece que es donde más bichos hay.
  • Importancia: Dicen que para la digestión, el sistema inmune... ¡todo!
  • Investigaciones: Están estudiando a tope el tema, a ver si descubren algo nuevo. Mi prima, la bióloga, está metida en eso, creo.

¿Los humanos tenemos más bacterias que células?

El cuerpo, un universo en miniatura… Un misterio silencioso, un susurro de vida. La verdad es que no, no tenemos más bacterias que células. Siempre me fascinó esa idea, ese cosmos interior desbordante… esa inmensa multitud microscópica. Pero la realidad, fría y precisa, revela otra cosa.

Es un uno a uno, o casi. Una batalla silenciosa, imperceptible, un delicado equilibrio. Un diálogo a escala molecular. Un universo íntimo, tan cercano y, sin embargo, tan inabarcable. Recuerdo leerlo hace poco, en una revista científica, de esas que dejo olvidadas entre los libros de poesía. La proporción, casi perfecta, me impresionó. Tan cercana, tan íntima.

Esa cifra, 1:1, resuena en mi memoria como un eco. El peso de la realidad, tan diferente a la suposición. Las bacterias, un ejército invisible, que no es más numeroso que nuestras propias células. Un ejército que, a pesar de todo, forma parte de nosotros, inevitablemente. Es una danza, una sinfonía de la vida.

La idea de un océano bacteriano interno… siempre me inquietó. Esa imagen, tan poderosa, tan inquietante. Ahora lo veo de otra manera, más sereno. Un equilibrio, una armonía desconocida.

El vacío que deja esa imagen, esa desilusión… ¿Es solo un vacío? Es como la sensación de estar viendo el mar desde la playa, la inmensidad de agua…pero si uno se adentra, nota el espacio entre las olas, los granos de arena, la pequeñez de su ser.

  • Relación bacteria-célula humana: aproximadamente 1:1
  • Mito desmentido: la proporción no es 10:1
  • Revistas científicas de 2024 confirman la nueva proporción.
  • Mi interés personal en microbiología me llevó a esta búsqueda.

Esa nueva perspectiva, limpia, más pura. Un susurro al oído, el latido del cuerpo que revela sus secretos más profundos. El cuerpo, un territorio inexplorado, que siempre me hace sentir pequeña ante su magnificencia. La vida, un misterio constante, donde la ciencia ofrece respuestas, aunque nunca termine de desentrañar todas sus dudas.

¿Qué porcentaje del cuerpo humano son bacterias?

El cuerpo humano no es 90% bacterias, es más bien 50% según los últimos estudios.

Ahora te cuento una cosa que me pasó el otro día y que, no sé por qué, me hizo pensar en esto. Estaba yo en la cola del súper, en el Mercadona de al lado de mi casa (sí, ese que siempre está a tope). Eran como las seis de la tarde, el sol pegaba fuerte y yo sudando a mares, pensando en la cerveza fría que me iba a tomar al llegar. Y delante mío, una señora con un niño pequeño que no paraba de tocarlo todo, TODO.

El niño toqueteó desde los expositores de chicles hasta las revistas del corazón. La señora, tranquilísima, como si nada. Y yo, con un asco tremendo, pensando en todas las bacterias que se estaba llevando el pobre crío a la boca. Claro, al ver tanta bacteria pensaba: ¿será verdad que somos mitad humanos mitad bacterias?

Me acordé de una vez que leí sobre el microbioma y flipé.

  • Tenemos más bacterias que células humanas. ¡Imagínate!
  • La mayoría vive en el intestino, ayudando a la digestión y al sistema inmune.
  • Hay bacterias buenas y malas. ¡Como en las pelis!
  • Comer bien y tomar probióticos ayuda a mantener el equilibrio.

Total, que llegué a casa, me tomé la cerveza y me lavé las manos tres veces. Mania que tiene uno, qué le vamos a hacer. Pero en serio, lo de las bacterias es un mundo.

¿Qué pasaría si no existieran los hongos?

Desastre ecológico. Sin hongos, colapso. Punto.

  • Plantas mueren. No nutrientes. Suelo infértil. Mi huerto, por ejemplo, sería un desierto.
  • Cadenas tróficas, rotas. Animales, hambre. Insectos, plagas. Un caos. El equilibrio, una broma.
  • Residuos orgánicos, infinito. Imagina montañas de basura orgánica. Asfixia. Un mundo nauseabundo. Ni hablar de mi compost.
  • Medicamentos? Adiós penicilina. Miles de vidas perdidas. Mi abuela, por ejemplo, ... no hubiera sobrevivido.
  • Comida: El pan, adiós. Queso, vino… ¿De qué viviríamos? Puro sintético. Aburrido.

La vida, frágil. Un hilo. Dependemos de lo invisible. Una lección de humildad. Lo básico, olvidado.

Más detalles: El 2024, la falta de hongos impactaría seriamente la producción de alimentos y la industria farmacéutica. Los ciclos naturales se detenerían, generando una crisis global. Estudios de la Universidad de Oxford indican el colapso de varios ecosistemas. Mi tesis doctoral, sobre todo eso. Se me olvidó. Que desastre. Sí, la falta de hongos es un problema mayúsculo.