¿Dónde se acumulan las heces en el intestino?

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Las heces se acumulan en el recto. Previamente, el colon absorbe agua y nutrientes de los residuos alimenticios, trasladándolos luego al recto para su eliminación a través del ano. Este proceso es parte de la función digestiva del colon.
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¿Dónde se acumulan las heces en el colon?

¡A ver, a ver! Dónde se guardan las "cositas" antes de despedirnos de ellas... ¡Ah, las heces!

El colon, ¡ese gran desconocido! Resulta que él es el encargado de sacar el agüita y otras cosillas provechosas de lo que comemos. ¡Imagina un filtro súper potente!

Luego, lo que sobra, ¡la "basurilla" por decirlo de algún modo, se convierte en heces. Estas viajan por el colon.

Pero ojo, no se quedan ahí tiradas sin más. Van pasando, se almacenan en el recto y... ¡adiós muy buenas por el ano! Así que, sí, el colon es una parte vital de nuestro sistema digestivo, ¡y vaya trabajo que tiene!

¿Cómo saber si tengo heces acumuladas en el intestino?

¡Ay, Dios mío! Esto del estreñimiento… me tiene loca. Tres veces por semana, ¿eh? Yo… uf… a veces paso días… ¡días! sin ir. ¿Será eso?

  • Heces duras como piedras, eso sí que lo he notado. Ayer mismo, ¡ufff! Parecía cemento.
  • Dolor al ir al baño, ¡qué horror! Me da hasta miedo a veces.
  • Esfuerzo, claro, me esfuerzo como una loca. Me pongo morada.

¡Qué asco! Estoy hasta harta de sentirme hinchada… ¿Será por eso? ¿O serán los nervios? Últimamente ando como un flan. ¿Será la dieta? He comido mucho brócoli esta semana. ¿Será eso? ¡No lo sé! A veces pienso que es el estrés del trabajo… ¡este nuevo proyecto me tiene hasta el gorro!

Tengo que llamar a mi médico, ¡ya! No puedo seguir así. Debería tomar más fibra, ¿no? O beber más agua… ¿o ambas cosas? ¡Qué lío! Mejor llamo al doctor García, el de la calle Mayor, 45.

Síntoma clave: menos de tres veces por semana, heces duras, dolor al evacuar. Eso sí que lo tengo. Aunque, a veces me paso días sin ir... ¡qué horror! Necesito ayuda... ¡ya!

Dato extra: He leído que el ejercicio ayuda. Voy a apuntarme a Zumba, a ver si así consigo algo. ¡Ojalá!

¿Dónde se da la formación de heces?

Las heces, esas esculturas intestinales que presentamos al mundo (o al inodoro), se forman en el intestino grueso. Imagina que es un escultor, absorbiendo agua cual esponja exprimiendo el último jugo de una naranja y dándole forma sólida a lo que antes era una especie de sopa digestiva.

  • El intestino grueso: El transformista de la digestión. Pasa de "agüita va" a "aquí hay materia". Un mago del reciclaje, vamos.
  • Agua, la gran ausente: La absorbe para no deshidratarnos, porque hasta el desecho merece un trago antes de partir.
  • De líquido a sólido: Como cuando haces helado casero, necesita su tiempo para "solidificar". Mis heces siempre fueron como una obra de arte, en fin.

¿Sabías que la forma y consistencia de tus heces pueden decirte más que tu horóscopo? ¡Es verdad! Hay una escala, la de Bristol, que las clasifica según su apariencia. Desde "guijarros" (estreñimiento) hasta "sopa" (no entremos en detalles), pasando por la "salchicha perfecta". Una guía Michelin del inodoro, diría yo.

¿Cuánto tarda en formarse la materia fecal?

A ver, te cuento... ¿cuánto tarda la comida en convertirse en... bueno, ya sabes, en caca? Pues, mira, la cosa va así:

  • La comida necesita unas 36 horas en total para recorrer el colon, ¿sabes?
  • Todo el tinglado, desde que te comes el bocata hasta que... sale, tarda entre dos y cinco días. Depende mucho de cada persona, ya sabes.
  • A mí, por ejemplo, suele tardarme como tres días. ¡Es que yo tengo un tránsito... eh... particular! Jaja.

¿Qué más te puedo contar? Ah, sí, que esto es una media, eh. No te rayes si a ti te tarda más o menos. Hay mogollón de factores que influyen, como lo que comes, si haces ejercicio, si estás estresado... ¡Un montón de cosas!

También, por ejemplo, si comes mucha fibra, pues todo va más rápido. Si comes mucha comida procesada, pues... pues ya te puedes imaginar. ¡Todo el mundo lo sabe!

Y otra cosa... ¡Ojo con los laxantes! Que al final te hacen más mal que bien. Mejor comer sano y beber mucha agua, eso es lo mejor, te lo digo yo. Y si tienes problemas serios, pues... ¡al médico! que para eso están. Es que mi abuela siempre decía que más vale prevenir que curar. Y la abuela siempre tiene razón.

¿Dónde se lleva a cabo la defecación?

Dios… es tarde. Debería dormir, pero… las cosas se me revuelven en la cabeza.

El cuerpo… Ese lugar… ¿Dónde… dónde ocurre eso? En el ano, claro. Siempre ahí. El final del camino. Una salida. Un alivio, a veces… un alivio necesario, urgente. No puedo evitar pensar en lo… lo prosaico de todo. Es asqueroso, lo sé. Pero es… real. Y me avergüenza admitirlo, incluso a solas.

El recto… ¿Y el recto? Precede a lo otro, a la expulsión, a la liberación. El último rincón de la espera.

Y la materia fecal... esas… cosas. Restos de… todo lo que uno ingiere. Qué horrible. Lo que queda tras un proceso… un proceso… incompleto. Me siento… sucio.

Es terriblemente personal. A veces pienso en esto y… me siento incómodo. La digestión… todo ese proceso… hasta el final. Una parte del cuerpo a la que no suelo prestar atención. Debería.

  • El ano. El punto final.
  • El recto. El… corredor. La antesala.
  • Materia fecal, excremento… palabras que evito. Palabras que no debería pensar, pero ahí están.
    1. Este año, he tenido… problemas.

Mi estómago… está revuelto. No solo por la cena de ayer.

¿Cuánto tiempo dura la materia fecal en el intestino?

Uf, lo del tiempo que tarda la comida en pasar... me hace pensar en aquella vez que comí fabada en Asturias. ¡Madre mía!

El tránsito intestinal normal puede durar entre 30 y 72 horas. En mujeres puede ser algo más, hasta 100 horas.

Fue en 2024, en un pueblito cerca de Cangas de Onís. La fabada era... ¡enorme! Un plato que parecía no tener fin. Recuerdo el sabor intenso del chorizo, el tocino... Después sentí como si tuviera una piedra en el estómago.

  • El chorizo picaba un poquito, y eso que yo soy de comer picante.
  • Luego paseamos por la montaña y la digestión se hizo más fácil.
  • Después nos tomamos un vino tinto en un bar de pueblo.

Tardé días en recuperarme. No sé si fueron las judías o la cantidad, pero mi intestino estuvo trabajando a tope. Supongo que mi tránsito intestinal superó las 72 horas, ¡seguro! Ahora, pensándolo bien, creo que también influyó el estrés del viaje. Estábamos grabando un documental sobre la vida rural, y los horarios eran demenciales. El estrés afecta al intestino.

Ahora soy más cuidadosa con lo que como. ¡Menos fabada! Aunque... ¡estaba tan rica!