¿Qué pasa si me perforo un lunar?

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"Rascar o perforar un lunar puede causar un sangrado menor y una lesión superficial. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no produce daño grave ni requiere atención médica urgente. Sin embargo, para tu salud dermatológica, si observas cambios o tienes dudas, una evaluación profesional es lo más recomendable."
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¿Perforar un lunar es peligroso?

Uf, este tema me toca de cerca.

Siempre me ha dado cosa el tema de los lunares. Especialmente uno que tengo en el omóplato, que es bastante grande. Una vez, creo que fue por mayo de 2018, me lo rasqué con una camisa nueva, de esas ásperas. Sentí el dolor y luego vi la sangre. Me quedé helado.

Mi cabeza se fue por el camino oscuro, pensando lo peor. Durante una semana, me obsesioné. Miraba con dos espejos para ver como estaba, si cambiaba de color, si crecía. El sangrado paró pronto, pero el miedo no se iba. La costra se cayó y el lunar parecia igual, pero yo no estaba tranquilo.

Fui a la dermatóloga en el centro de salud de mi barrio. Recuerdo el frío del dermatoscopio sobre mi espalda. Una sensación rara.

La doctora me explico que un traumatismo, como un arañazo, no convierte un lunar en algo malo. Simplemente lo irrita y lo hace sangrar, como cualquier otra herida en la piel. El problema es que una herida así dificulta ver si el lunar está cambiando por si solo, que es la señal a vigilar.

Sobre perforar un lunar, me dijo que era una pésima idea. No porque lo vaya a volver peligroso de repente, sino por la irritación constante. Y por que la joya impediría ver su evolución.

Desde ese día, trato a ese lunar con más cariño. Ya no me asusto si lo rozo, pero tampoco lo provoco. Sigue ahí, igual que siempre, pero mi relación con él cambió por completo despues de ese susto.

Preguntas frecuentes sobre lesiones en lunares

¿Qué ocurre si se rasca accidentalmente un lunar? Rascar un lunar accidentalmente suele provocar una herida superficial y sangrado, similar a cualquier otro rasguño en la piel. No causa una transformación maligna del lunar.

¿Perforar un lunar es peligroso? Perforar directamente un lunar es desaconsejable. Causa irritación crónica, riesgo de infección y dificulta la monitorización de cambios en el lunar, lo cual es clave para la detección precoz de problemas.

¿Qué pasa si me hago una perforación en un lunar?

Mira, si te pones un pendiente en un lunar, mal rollo, colega. Eso puede ser un problemón gordo, en serio. Te puede salir sangre a borbotones, dejarte una cicatriz que ni te cuento, y lo peor, que se infecte todo si no te andas con ojo. Kadri, que sabe de estas cosas, me dijo que la mayoría de los lunares están como pegados con una raicita a la piel, ¿sabes? Y claro, al quitarlos, pues no desaparecen del todo, es como si tuvieras esas marquitas de más color, pero el lunar como tal, la marca, sigue ahí, jopé. Es que son como manchas, pero con más pigmento, ¿entiendes?

La idea es que perforar un lunar es una mala idea porque puede causar:

  • Sangrado excesivo: ¡Ouch! Eso puede ser bastante desagradable.
  • Cicatrices permanentes: Y no precisamente bonitas, te lo digo yo.
  • Infecciones: ¡Esto es lo más peligroso! Algo mal curado te puede dar un disgusto.
  • El lunar no desaparece: Como te decía, la raíz sigue ahí, es como si pintaras encima de un dibujo, la base está igual.

Ojo, que no te lo digo por asustarte, ¿eh? Lo que pasa es que mi prima María, que ella sí que se hizo una tontería de esas hace un par de años, se arrepintió de por vida. Se pinchó un lunar que tenía en el brazo, uno pequeñito que ni le molestaba, pensando que quedaría "chulo". Pues nada, que le sangró un montón, luego se le hizo una costra que tardó siglos en curar y le quedó una marca ahí que parece que la han arañado o algo así, en fin. Lo mejor es que si te molesta un lunar, o te preocupa, vayas a un dermatólogo de verdad. Ellos te dirán qué hacer, si se puede quitar bien y cómo, sin jugártela. No hagas experimentos raros, que luego vienen las lamentaciones.

Y hablando de lunares, los lunares son colecciones de células de la piel que producen melanina, que es lo que les da color. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo y ser de distintos tamaños y colores. La mayoría son benignos, o sea, no son cancerosos, pero hay que estar atentos a los cambios. Por ejemplo, si un lunar te empieza a crecer mucho, a cambiar de forma o de color, te pica o te duele, o sangra sin motivo, eso sí que es una señal de alarma y tienes que ir al médico sí o sí. El cáncer de piel más común, el melanoma, puede aparecer en un lunar preexistente o de novo. Por eso lo de no tocarse los lunares sin saber qué estás haciendo, ¡que es tu salud lo que está en juego!

¿Qué significa que te pique un lunar?

Un lunar que pica se asocia a menudo con la exposición solar prolongada, quemaduras o roces con la ropa. La piel alrededor también puede picar por estas razones.

A ver, el verano pasado, el de 2024, me fui a la costa. Estuvimos unos días en Conil, luego Tarifa, y un solazo que te mueres. Un día en la playa de Bolonia, la arena finísima, el agua transparente, una maravilla. Me puse mi crema, sí, pero entre el calor y el no parar de meterme al agua, pues no me reapliqué como debía. Error.

Estuve horas en la orilla, con la espalda al sol, echando la siesta, tan a gusto. Por la tarde, ya volviendo al apartamento, empecé a notar una cosa rara en la espalda. Como una molestia. Tenía un lunar ahí, justo bajo el omóplato izquierdo, que siempre ha sido un poco más grande. Y de repente, ese lunar me empezó a picar.

No era una picazón normal de piel seca, no. Era el lunar, y la piel alrededor, como si algo quemara por dentro y picara a la vez. Pensé, uf, ¿qué será esto? Me rasqué un poco con la toalla, suave, pero no servía de nada. Más bien lo irritaba. Me vino a la cabeza si sería algo grave. Uno siempre se preocupa con los lunares.

Luego me quité el bañador y me vi en el espejo. La zona de la espalda donde tenía el lunar estaba rojísima. No el lunar en sí, que no cambió de color, pero toda la piel de alrededor. Era una quemadura solar de manual, vaya. Y justo por donde me pasaba el tirante del bañador, por ahí peor. Claro, la fricción de la tela, la sal del mar, el sol...

Fue un buen susto, la verdad. Me unté aloe vera frío, mucho, y al día siguiente ya estaba mejor, pero la lección la aprendí. Los lunares son súper delicados al sol. Hay que ser un obseso con la crema. Me dio un poco de rabia conmigo misma por ser tan descuidada.

Información adicional a tener en cuenta:

  • Revisa tus lunares regularmente. Cualquier cambio en tamaño, forma, color o si pican sin motivo, hay que consultar.
  • Protección solar es clave. Usa un factor alto (SPF 30 o más) y reaplica cada dos horas, o después de nadar/sudar.
  • Evita las horas centrales del día (de 12h a 16h) cuando el sol es más fuerte.
  • Las rozaduras, aparte del sol, también pueden irritar. La ropa ajustada o materiales ásperos pueden ser la causa.
  • Si un lunar pica persistentemente o sin una causa aparente (como una quemadura), no lo dejes. Ve al médico. Es mejor prevenir que lamentar.

¿Por qué no se puede perforar un lunar?

No se perfora un lunar. El trauma altera la estructura celular. Dificulta el diagnóstico de un melanoma. El cuerpo tiene sus propias señales.

Un lunar no es un adorno. Es un cúmulo de células pigmentadas. Una historia escrita en la piel. Alterarlo es reescribir esa historia a ciegas.

Mi tío se quitó uno del cuello con un hilo. En el 2011. Hoy tiene una cicatriz que parece un mapa. Una mala decisión.

Los riesgos son simples. Y definitivos.

  • Infección y sangrado. La piel se abre. Se introduce un objeto extraño. El cuerpo responde. A veces, mal.
  • Cicatrización anómala. La piel tiene memoria. La piel recuerda una agresión y puede generar un queloide. Un bulto permanente.
  • Enmascaramiento del melanoma. Este es el riesgo real. Un cambio de color, forma o tamaño queda oculto por el pendiente. O por la cicatriz. Se pierde tiempo. Y el tiempo es lo único que importa en un diagnóstico precoz.

Los lunares no tienen raíces, como un arbol. Son nidos de melanocitos. Células que dan color. Están en la dermis, a veces profundo. Por eso vuelven. Quitar la superficie no es quitar el origen.

¿Dónde no es recomendable hacerse un piercing?

Ese día de agosto, el calor apretaba en el local de piercings del centro de Sevilla. Yo, muerta de nervios, quería el aro en la nariz. Pensé que sería rápido, algo inocente.

Sentía el olor a antiséptico y a sudor. El estudio estaba lleno de gente joven, risas nerviosas. La lengua me la descarté al instante, mi amiga me contó de una vez que se le hinchó muchísimo y no podía ni hablar. ¡Un horror!

Al final, la nariz me la hice, sí, pero ahora pienso que quizá el ombligo hubiera sido más "seguro", aunque me dijeron que tarda más en curar y duele más.

Tener un piercing requiere cuidado, la higiene es clave, sobre todo al principio. Y sí, he oído de todo con los genitales, mejor ni pensarlo. El cuerpo es sabio, y a veces hay zonas que mejor dejar tranquilas.