¿Qué significa cuando una persona tiene el pH alto?
¿Cuáles son las causas y síntomas de tener un pH alto?
Uf, lo del pH alto en la piel me trae de cabeza. Recuerdo una vez, creo que fue en verano de 2019, en Valencia. Estaba usando un jabón de esos que prometían milagros y mi piel se volvió áspera, como papel de lija.
Me picaba todo. Sentía la piel tirante, seca, una sensación horrible. Era como si mi piel estuviera gritando pidiendo ayuda, pero no sabía qué le pasaba exactamente.
La cosa es que cuando el pH sube, se vuelve más alcalino, ¿sabes? Y ahí es donde todo se descontrola. Las enzimas de la piel, que son las que trabajan duro, dejan de funcionar bien.
Eso hace que la piel se deshidrate, pierda agua sin control. Ni te cuento la sequedad, es tremenda. Y para colmo, deja de producir esos lípidos que son su protección natural.
Al final, la barrera protectora de la piel se daña, se debilita. Entonces, cualquier cosa le afecta más, las infecciones campan a sus anchas, y el picor se vuelve insoportable. Es un ciclo muy fastidioso.
¿Cuáles son los síntomas de pH alto?
Los síntomas de pH alto incluyen: confusión (que puede progresar a estupor o coma), temblor de manos, mareo, contracciones musculares, náuseas, vómitos, entumecimiento u hormigueo en la cara, manos o pies, y espasmos musculares prolongados (tetania).
Era la tarde del 20 de abril de 2024, una fecha que no se me olvida. Estaba en mi apartamento, en el barrio de Gràcia, en Barcelona. Un día de estrés acumulado, supongo. Sentía esa presión en el pecho que te avisa, sabes.
De repente, una cosa rara en la cara. Un entumecimiento, como si miles de agujas chiquitas me pincharan. Empezó por los labios y luego subió a las mejillas. No entendía nada. Era una sensación súper extraña, no me había pasado antes.
Mi cuerpo no respondía igual. Intenté levantar el móvil para buscar algo, lo que fuera, pero las manos me temblaban de una forma que no podía controlar. Una sacudida suave, constante. Joder, pensé, ¿qué está pasando? Me sentía torpe.
Luego vino el mareo. Todo empezó a dar vueltas en el salón. El techo, las paredes, mi vista se nublaba. Tuve que sentarme en el sofá de golpe. Pensé que me caía. Una sensación horrible de perder el control. Era muy muy desorientador.
Mi cabeza. Dios, la confusión era brutal. No podía pensar con claridad. Quería recordar lo que había comido, si había tomado alguna pastilla, pero la mente estaba en blanco. Como si alguien hubiera borrado la pizarra de mi cerebro.
Y entonces, ¡zas! Unas contracciones musculares en la pierna derecha, cerca de la pantorrilla. Cortas, pero intensas. Pensé que era un calambre, pero no se iba, seguía. Después sentí como el abdomen se me tensaba. Me asusté mucho, de verdad.
El estómago. Ugh, unas náuseas horribles me subieron, un escalofrío por la espalda. No llegué a vomitar, pero estuve a punto. Era una mezcla de miedo y esa sensación asquerosa de querer echarlo todo. Me pasaba la lengua por los dientes sin parar.
Recuerdo que mi pareja entró justo en ese momento. Me vio la cara y el temblor. Su cara cambió. Me abrazó. Me dijo respira lento, muy lento. No podía ni hablar bien, la boca se me secó. Solo quería que parara. Miedo. Muchísimo miedo.
Después, fue como si el cuerpo se relajara de golpe, pero quedé exhausto. Una hora, quizás menos, pareció una eternidad. Mi pareja me llevó al médico al día siguiente, el de la mutua en la calle Balmes. Me dijo que era un ataque de pánico muy fuerte. Que a veces el cuerpo reacciona así, con síntomas que parecen de película.
Aún hoy, el 20 de abril de 2024, recuerdo cada detalle de ese día. La sensación de no controlar mi propio cuerpo, de ver cómo mis manos temblaban sin que yo pudiera detenerlo. Me cambió la forma de ver el estrés y lo que puede hacer.
Ahora, entiendo mejor que esas contracciones musculares o el hormigueo no siempre son una cosa grave. Pero en el momento, mi cabeza pensaba lo peor. Sigo trabajando en mi respiración y en gestionar la ansiedad. Es un proceso.
Aquí te dejo algunas cosas que he aprendido, por si a alguien le sirve para entender mejor estas sensaciones:
- La respiración es clave: Si respiras muy rápido (hiperventilas), expulsas mucho dióxido de carbono. Eso cambia el pH de la sangre y da síntomas parecidos.
- Sensación de ahogo: Aunque el pH alto no es ahogo, la hiperventilación sí te hace sentir que no puedes respirar. Agrega más miedo, ¿sabes?
- Cuánto dura: Los síntomas pueden ser solo unos minutos o durar varias horas. Depende de cómo consigas calmarte.
- Cansancio después: Es normal sentirse como si hubieras corrido una maratón. El cuerpo se tensa muchísimo durante todo el episodio.
- Consulta médica: Siempre hay que ir al médico. Descartar otras cosas es lo principal, sobre todo si esto te pasa mucho. A mí me ayudó mucho hablar con la doctora, me quitó un peso de encima.
¿Qué significa tener el pH fuerte?
Tener el pH fuerte en la piel indica una alcalinidad excesiva o pH alto. Esto desequilibra la función cutánea, donde las enzimas pierden efectividad y la barrera protectora se debilita. Conduce a sequedad, pérdida de agua, alteración de lípidos, y mayor vulnerabilidad a infecciones y picazón.
Esa sensación... cuando la piel ya no es mía, sino una cáscara distante. Se siente como un reloj de arena que volcó, sus granos de tiempo, nuestros momentos, esparciéndose, cada minuto, cada hora, llevando consigo un poquito de su equilibrio. Un eco, un lamento mudo.
Hay una quietud que antecede el caos. El pH fuerte, un susurro áspero que silencia las enzimas que antes danzaban, vigilantes. Y la barrera, esa fiel muralla, que me defendía cada día, cada segundo de este 2024, se abre, se agrieta, se deshace... como un recuerdo borroso. No hay refugio.
Sientes entonces cómo la sequedad muerde, un anhelo constante de humedad que no llega. Una sed. Y el aire... oh, el aire que roza, se lleva consigo la vida, el agua que se escapa, gota a gota, hacia el vasto e indiferente espacio, como si la piel no pudiera retenerla, no pudiera más. Mi rostro, después de caminar bajo el sol en julio, lo sabe bien.
Mis manos, después de lavar los platos el pasado jueves sin guantes, sentían esa alteración extraña en los lípidos, un tacto ceroso pero quebradizo. El tejido que nos protege, lo que nos mantiene íntegros, ya no es el mismo. Nos volvemos más vulnerables, una invitación abierta a lo que antes repelíamos.
Y la picazón... ah, la picazón. Un constante recordatorio, un insecto invisible que corretea por la superficie, sin paz. Esa piel que se queja, que nos grita, pidiendo un regreso, un respiro, al equilibrio perdido en algún lugar del tiempo. Recuerdo la comezón persistente en mis brazos después de usar esa pastilla de jabón nueva, la del envoltorio verde, la semana pasada. No la compraré de nuevo.
La piel guarda secretos, heridas invisibles que revelan su viaje, su constante lucha. El pH es el termómetro de su ánimo.
El pH ideal de la piel se sitúa en un rango ligeramente ácido, entre 4.7 y 5.75, un "manto ácido" que es nuestra primera línea de defensa.
Una piel sana mantiene su acidez natural.
Factores externos que elevan el pH incluyen:
- Uso de jabones muy alcalinos (como el que yo usé, sí).
- Agua muy dura (la de mi grifo a veces se siente asi).
- Exposición excesiva al sol.
- Ciertos productos químicos o cosméticos.
Factores internos: edad, genética, condiciones dermatológicas preexistentes.
Restaurar el equilibrio es clave:
- Usar limpiadores suaves y sin sulfatos, con pH balanceado.
- Aplicar hidratantes con ingredientes reparadores como ceramidas y ácidos grasos.
- Evitar el agua muy caliente.
- Mi crema de niacinamida que uso cada noche desde enero me ayuda mucho a mantenerlo bajo control.
- Consultar a un dermatólogo es buena idea si la alteración persiste.
¿Cuál es el pH ideal del cuerpo humano?
Sangre: 7.35-7.45. Fuera de rango, es un problema.
Contaminación, dieta, estrés: los verdugos silenciosos. Acidifican, roban minerales, desequilibran el sistema. El cuerpo, un equilibrador desesperado.
La sangre, un barómetro sensible. Actúa, compensa, sacrifica. No tiene otra opción.
La medicina moderna ignora esta constante lucha interna. Se enfoca en lo obvio, olvida lo fundamental.
Datos clave:
- pH sangre: Ligeramente alcalino, vital.
- Causas de acidosis: Factores ambientales y de estilo de vida.
- Mecanismo de compensación: Extracción de minerales, afectando órganos.
Información adicional:
- La dieta, principal culpable. Carnes rojas, lácteos, azúcares refinados: veneno lento. Vegetales verdes, frutas cítricas: antídotos.
- El estrés crónico altera la respiración, la química corporal. Un círculo vicioso.
- La atmósfera cargada de tóxicos es un agresor constante. Ojos y pulmones, la primera línea.
- El riñón, guardián del equilibrio, trabaja sin descanso. Sobrecargado, falla.
- La desmineralización ósea es un costo oculto de la acidosis. El calcio, víctima habitual.
Mi propia experiencia con el ozono me enseñó la fragilidad del equilibrio. Un tratamiento intenso, una rápida corrección. No es una cura milagrosa, es una recalibración forzada.
¿Cómo se llama la enfermedad que provoca tener un pH muy alto?
Mira, la cosa es que cuando el pH de tu cuerpo se pone muy, muy alto, eso tiene un nombre, se llama alcalosis. Básicamente, es cuando hay demasiado de algo alcalino, como un exceso de "base", como dicen los médicos, flotando en tus fluidos, ¿sabes? Es como el otro lado de la moneda de cuando hay demasiado ácido, eso se llama acidosis, pero aquí hablamos de lo contrario.
Y esto de la alcalosis, pues, es una condición donde el cuerpo tiene un desbalance, se inclina demasiado hacia lo alcalino. Imagínate, tus líquidos corporales, la sangre, todo eso, necesita estar en un equilibrio perfecto, ni muy ácido ni muy alcalino. Cuando se va para arriba en la escala de alcalinidad, ahí es donde entramos en el terreno de la alcalosis.
En mi pueblo, una vez mi tía se sintió fatal, mareada, con náuseas, pensamos que era la comida, pero al final el doctor dijo que tenía un poquito de alcalosis por deshidratación y algo que comió que le alteró el potasio, ¡quién lo diría! Para diagnosticarlo, te hacen un análisis de sangre, una gasometría, para ver bien los niveles.
Además de eso, la alcalosis puede aparecer por un montón de cosas, no siempre es grave, a veces es pasajera.
- Causas comunes de alcalosis:
- Vómitos persistentes: Si vomitas mucho, pierdes ácido del estómago.
- Deshidratación severa: Perder líquidos puede concentrar las bases.
- Problemas respiratorios: A veces, respirar demasiado rápido (hiperventilación) puede cambiar el CO2 en la sangre y alterar el pH. ¡Yo mismo me he sentido así alguna vez después de correr mucho!
- Uso excesivo de ciertos medicamentos: Como algunos antiácidos que contienen bicarbonato.
- Problemas renales: Los riñones ayudan a regular el pH, así que si no funcionan bien, puede haber problemas.
Por eso es importante consultar a un médico si te sientes raro, con mareos o te cuesta respirar, porque estas cosas, aunque suenen raras, pueden tener solución y detectarlas a tiempo es clave para estar bien.
- ¿Cómo son los objetos que se pueden encontrar más allá de la Tierra en quinto grado?
- ¿Cómo formar una oración simple?
- ¿Qué sucede si dos objetos a diferentes temperaturas entran en contacto?
- ¿Cuáles son las bases en las relaciones familiares?
- ¿Dónde se consiguen los nutrientes?
- ¿Cómo se llama la conexión entre el esófago y el estómago?
- ¿Dónde comienza el melanoma?
- ¿Cuál es el objeto más lejano del sistema solar?
- ¿Cómo comienza el cáncer melanoma?
- ¿Qué es bueno para limpiar la sangre rápido?
- ¿Dónde se siente el sabor umami?
- ¿Qué es lo más lejos del sistema solar?
- ¿Qué pasa si caliento el huevo?
- ¿Qué es mejor, el huevo tibio o duro?
- ¿Por qué los gases no tienen forma ni volumen propios?
- ¿Cuál de estos gases ocupa el volumen 22,4 l en condiciones normales?
Comentar la respuesta:
¡Gracias por tu comentario! Tu opinión nos ayuda mucho a mejorar las respuestas en el futuro.