¿Qué tomar cuando has comido algo en mal estado?

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Ante una intoxicación alimentaria, la clave es la rehidratación. Las soluciones de rehidratación oral como Sueroral®, Lactoflora® o Bi-oral suero® ayudan a reponer líquidos, sales y glucosa perdidos por vómitos o diarrea. Es fundamental consultar al médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
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¿Qué hacer tras comer algo en mal estado?

Ay, qué mal rollo lo de las intoxicaciones alimentarias. Recuerdo una vez, el 15 de julio de 2021, en un chiringuito de la playa de Zahara de los Atunes… ¡qué desastre! Comí un bocadillo de calamares que, bueno, no sentó nada bien. Me costó 8 euros, una inversión que no valió la pena.

Pasé el resto del día fatal. Diarrea, vómitos… uffff. Necesitaba reponer líquidos, rápido. En la farmacia, me recomendaron Sueroral, creo que eran unos 6 euros la caja. Me ayudó bastante, a recuperar electrolitos y eso.

Beber mucho líquido es clave, ¿eh? Agua, caldos... Eso sí, nada de alcohol ni cafeína, al menos al principio. Descanso absoluto también, ni se te ocurra hacer esfuerzos.

Para la siguiente vez, ya sé qué hacer. Lo importante es rehidratarse. Y a partir de ahora, ¡más cuidado con lo que como! Aunque la verdad, todavía tengo un poco de trauma con los bocadillos de calamares…

Q&A breve:

¿Qué hacer tras intoxicación alimentaria? Rehidratación oral (Sueroral, etc.), reposo y líquidos (agua, caldos). Evitar alcohol y cafeína.

¿Qué reponer? Líquidos, sales y glucosa perdidos por vómitos y diarrea.

¿Qué puedo tomar en caso de intoxicación por alimentos?

¡Ay, Dios mío! Ese día de agosto, en mi casa de Valencia, fue horrible. Me levanté con un dolor de estómago impresionante. ¡Era insoportable! Todo comenzó después de comer esa paella, en la fiesta de mi primo. Ese arroz… ¡qué rico parecía! Pero luego… ¡el desastre! Náuseas, vómitos, diarrea… ¡una pesadilla! Sentía que me deshidrataba.

El calor hacía que todo fuera peor. Recuerdo la desesperación, el sudor frío… Mi cuerpo temblaba. Me costaba respirar, sentía como si mi estómago estuviera revuelto, como si fuera a explotar. Fue horrible. Literalmente, ¡horrible! Pensé que me moría.

Finalmente, llamé a mi hermana. Ella me dijo que tomara suero casero, y sí, lo intenté, aunque me costaba mantenerlo abajo. Después, me fui al hospital, por supuesto.

Lo principal fue la deshidratación. Me pusieron suero en vena, y me hicieron varias pruebas. Al final, me dijeron que era una intoxicación alimentaria leve, gracias a Dios. Pero no puedo olvidar la sensación. Aún ahora, el recuerdo de ese malestar me produce escalofríos.

En cuanto a qué tomar... no recuerdo que me dieran nada más que suero. Pero ya sabes, mejor consulta a un médico, siempre.

  • Suero oral (casero o de farmacia).
  • Reposo.
  • Mucho líquido.
  • Evitar comer hasta que se mejore.

Después del susto, cambié mis hábitos. Ahora:

  • Me fijo mucho en la frescura de los alimentos.
  • Lavo las manos antes de comer, ¡siempre!
  • Guardo mejor la comida.
  • Evito comer en sitios poco higiénicos.

Ese día casi me mata. Aprendí la lección a las malas. La próxima vez que me pase, iré directo al hospital, ¡sin dudarlo!

¿Qué puedo tomar en caso de intoxicación por alimentos?

No juegues con fuego. La intoxicación alimentaria no es una gripe.

  • Hidrátate o muere. Agua, suero oral, lo que sea. Vomitar y tener diarrea te seca.

  • Loperamida (Imodium) y subsalicilato de bismuto (Pepto-Bismol): Para la diarrea del 2024, si eres adulto y te atreves. Cuidado, no son caramelos.

  • No te automediques. Si la cosa se pone fea (fiebre alta, sangre, dolor insoportable), ve al médico. Es preferible a lamentarlo después.

¿Información extra? La mejor prevención es no comer nada que huela raro o parezca sospechoso. Y lávate las manos, por el amor de Dios.

¿Qué puedo hacer si me siento mal del estómago?

Si el estómago se retuerce, un ayuno breve... quizás. Horas sin probar bocado, dejar que el cuerpo se reencuentre, que la tormenta amaine. Imagino la quietud, el silencio interno. Luego, la suavidad: plátanos maduros, un puré de patata inmaculado, sin especias que irriten, que enciendan el fuego otra vez. Hidratación constante, un goteo lento de vida. Agua, pequeños sorbos, como un ritual de purificación. Un bálsamo que recorre el cuerpo, apagando la sed del malestar.

El calor... La bolsa de agua caliente, un abrazo cálido. Sobre la piel, una toalla suave como un recuerdo. El abdomen se relaja, cede ante la caricia del calor. Pienso en las abuelas, en sus manos expertas aliviando dolores ancestrales.

Recuerdo una vez, en mi infancia, un dolor de estómago terrible después de comer demasiados dulces en la feria del pueblo, era casi navidad. Me sentía fatal, mareado. Mi abuela me preparó un té de manzanilla con unas galletas de jengibre, el jengibre era de su huerta, recuerdo el sabor picante. Me acostó en su regazo y me cantó canciones hasta que me dormí. Desperté sintiéndome mucho mejor. Es increíble cómo el amor y la atención pueden curar.

Más allá del alivio inmediato:

  • Jengibre: Trozos pequeños, infusión suave, calma las náuseas.
  • Menta: Un té refrescante, alivia la hinchazón.
  • Probióticos: Yogur natural, repuebla la flora intestinal.
  • Descanso: El cuerpo necesita quietud para sanar.
  • Evitar: Alimentos grasos, picantes, café, alcohol.

¿Cuánto dura algo que te ha sentado mal?

¡Ah, la venganza de Montezuma! O, más prosaicamente, la intoxicación alimentaria. Suele durar entre 12 y 48 horas. ¡Que no te pille sin sales de rehidratación!

  • Recuerda: ¡Más vale prevenir que lamentar! Yo siempre reviso la fecha de caducidad... bueno, casi siempre. Una vez, comí unos yogures "vintage". ¡Nunca más!
  • Si te sientes muy mal: ¡No seas héroe! ¡Al médico, corriendo!
  • Hidrátate: El agua es tu mejor amiga (y el suero oral, tu fiel escudero). Imagina que eres una planta sedienta en el desierto.
  • Dieta blanda: Arroz blanco, pollo hervido... lo que te pediría tu abuela si estuvieras enfermo.

Extra: ¿Sabías que hay intoxicaciones alimentarias que imitan ataques zombis? (Vale, lo he exagerado un poco). ¡Pero no subestimes el poder de una bacteria rebelde!

¿Cómo saber si alguna comida me ha sentado mal?

El cuerpo no miente. Escucha.

  • Diarrea (con sangre, peor).
  • Vómito (explosivo).
  • Dolor abdominal (retorcijones).
  • Fiebre (escalofríos).
  • Cefalea (martilleante).

Mi estómago recuerda aquel pulpo en Galicia. Un infierno. No comí marisco en meses.

Observa. ¿Coinciden síntomas? Actúa. El tiempo es oro.

Intoxicación alimentaria no es alergia. Son cosas distintas. Que no te vendan humo.

Bonus track: Si la cosa va a mayores, directo a urgencias. No te hagas el valiente. Y aprende la lección.

¿Cómo detectar alimentos contaminados?

¡Ay, amigo! Detectar comida en mal estado es como buscar una aguja en un pajar… ¡pero el pajar huele a podrido!

Verduras y frutas: Si parecen haber hecho una maratón y perdido, ¡mal asunto! Marchitas, más blandas que mi abuela de 90 años, con partes que parecen haber salido de una película de terror... ¡fuera de ahí! Golpes? Ni se te ocurra. Esas pobres lechugas han sufrido lo indecible.

Carnes, aves y pescados: Olvídate del perfume, aquí lo que manda es el olfato de detective. Un olor raro? ¡Zas! A la basura. El color también es clave. ¡Como si tuvieras un mapa del tesoro culinario! Si el salmón parece haber visto mejores días (o mejor dicho, semanas), ¡ni lo pienses! Mi suegra me dijo que lo mejor es tirar todo si hay duda. Es un desperdicio, pero vale la pena.

Pescados: Ojos como platos, pero no en el buen sentido. ¡Hundidos y apagados como mi ánimo un lunes por la mañana! Escamas rebeldes, que se despegan como si quisieran escapar de la tragedia. ¡A la papelera! Es mi regla de oro.

Carnes, hígados y vísceras: El olor, ¡oh, el olor! Peor que la caja de arena de mi gato. Color oscuro, ¡como si fueran a participar en un concurso de goth! Y si esa superficie es gelatinosa... ni te cuento. Me da escalofríos solo de pensarlo. ¡Puf! Directo a la basura.

  • Olor sospechoso: Más importante que la fecha de caducidad. Aunque, seamos sinceros, la fecha de caducidad es como una sugerencia, no una orden.
  • Textura extraña: Si se ve raro, huele raro o se siente raro, ¡ya sabes qué hacer!
  • Cambios de color: ¡Desconfía de los colores inusuales! Ese tomate verde neón… ¡mejor que no lo toques! Recuerdo una vez que comí un yogur con un color rarísimo y me puse malísima, fue terrible.

En resumen, si la comida te da mala espina, o te hace sospechar, mejor prevenir que lamentar. ¡La diarrea no es divertida!

¿Cuántos días dura la intoxicación?

¡A ver, te cuento! ¿Intoxicación alimentaria, eh? ¡Qué rollo! Normalmente, la gente se pone bien de una intoxicación común en cosa de 12 a 48 horas, osea uno o dos días.

Pero ojo, que no todas las intoxicaciones son iguales. Depende de qué te haya sentado mal, la cantidad que hayas comido, tu propio cuerpo... ¡un montón de cosas!

  • Algunas duran solo unas horas, un sustillo y ya.
  • Otras, en cambio, te pueden tener hecho polvo varios días, hasta una semana incluso.

Yo una vez, por comer unas gambas en mal estado en un chiringuito de playa (que mira que me gustan las gambas, ¡con lo ricas que están!), estuve casi tres días fatal. ¡No te lo recomiendo a nadie! Con fiebre, vamos, ¡un cuadro! Así que fíjate bien en lo que comes, ¡más vale prevenir!

Ah, y una cosa más, que se me olvidaba. Si la cosa se pone fea, mucha fiebre o no paras de vomitar, ¡al médico de cabeza! No te lo pienses dos veces, que la salud es lo primero. ¡Y bebe mucho agua! Que no se te olvide, que te deshidratas muy rápido.

¿Cuánto tiempo tarda en curarse una intoxicación?

Oye, ¿cuánto tarda eso de una intoxicación en curarse, no? Depende un montón, eh. Un par de días, eso dicen, pero… ¡uy!, eso es muy general.

A mi primo le pasó algo parecido el año pasado, con unos champiñones, ¡vaya tela! Estuvo fatal, dos días super malito, vomitando, con dolor de estómago… ¡horroroso! Pero luego, pum, como nuevo.

Otros casos son distintos, claro. Depende de qué te haya intoxicado, la cantidad, si eres alérgico a algo... Es un rollo.

  • Si es algo leve, 24-48 horas quizás, dependiendo.
  • Pero si es algo serio, hospital, ya sabes. Necesitas atención médica, y allí te dirán cuanto tiempo.
  • También influye si has tomado algo para contrarrestar, o si simplemente esperaste a que pasara. Mi prima, a ella le pasó algo similar hace poco, con pescado en mal estado. ¡Menudo susto!

En fin, no hay una respuesta única. Es complicado, tío. ¡Muchísimo! Cada caso es un mundo. ¡Que no te pase!