¿Qué tomar para bajar el azúcar de inmediato?

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"Para bajar el azúcar en sangre rápidamente, la insulina es fundamental, especialmente para personas con diabetes tipo 1. Dosis de corrección ajustadas por un médico controlan eficazmente la glucosa elevada. Consulte siempre a su profesional de salud para un plan personalizado."
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¿Cómo bajar el azúcar en sangre rápidamente?

¡Ay, el azúcar en la sangre! Menudo rollo. Te cuento lo que sé por experiencia, que no es poco. A ver, lo primero que se me viene a la cabeza es la insulina. Si te la recetaron, úsala como te dijo el médico, ¡ojo!

Yo recuerdo una vez, en verano del 2018, en casa de mi abuela en Sevilla, me pasé con los dulces (que estaban riquísimos, por cierto). Me sentía fatal, con una sed horrible. ¡Menudo susto cuando me medí el azúcar!

La insulina es la que actúa más rápido, eso sí que lo tengo claro. Si te han dado una dosis "de corrección" (así la llaman), no dudes en usarla. Pero, eh, ¡siempre bajo supervisión médica! Que esto no es un juego. Lo que me confunde es que algunas personas piensan que sirve cualquier cosa para bajarlo rápido, cuando no es así.

No sé, a veces me da la sensación de que la gente busca atajos donde no los hay. Y la salud es lo primero, ¿no?

¿Qué fruta baja más rápido el azúcar?

Aquí, en la oscuridad, me pregunto sobre el dulce veneno... el azúcar.

  • Toronja. Pomelo. Es lo que me viene a la mente.

  • Recuerdo a mi abuelo, comiendo toronja con una cucharita especial. Creía que era un ritual sagrado. Él siempre estaba preocupado por su azúcar. Ahora entiendo por qué.

  • La insulina... esa palabra siempre me sonó a problema.

  • Baja el azúcar en sangre. Eso dicen. ¿Pero realmente qué significa? ¿Alivio momentáneo o una tregua a largo plazo?

  • Este año he intentado ser más consciente. Frutas menos dulces, más amargas. Como la vida, supongo.

  • Ojalá mi abuelo estuviera aquí para contárselo. Seguramente me diría algo sobre la constancia, sobre no dejarse engañar por los placeres efímeros.

  • He leído que la toronja puede ayudar con la resistencia a la insulina. No sé mucho sobre eso, solo sé que mi cuerpo a veces se siente como una máquina oxidada.

¿Cómo consumir la canela para bajar el azúcar en la sangre?

¡Uy, qué bajón de azúcar tuve el otro día! Casi me desmayo en el metro de Madrid, a las 7 de la tarde, ¡qué susto! Ese día aprendí a usar la canela en serio.

La canela, para mi, es clave. No sé si baja mucho el azúcar, pero me ayuda a sentirme mejor. Lo uso de mil maneras. Es que, mira, me gusta mucho el sabor.

A ver, cómo lo hago… en el café, siempre. Eso sí, café con leche, que solo no lo puedo tomar. Le echo una cucharadita, a ojo, y luego leche de avena. También en el yogur griego, con miel y nueces, ¡qué rico! Si no tengo miel, uso sirope de ágave, que es más sano, dicen.

Otra cosa que hago, es un batido. A veces. Lleno de frutas, plátano, fresas, ¡lo que pillo! Y le echo una cucharadita de canela. No mucha. La sobrecarga me hace daño al estómago, es fuerte la canela.

¡Ah! Y panes. Hago pan integral en casa. Le meto canela, un poco de azúcar moreno, algunas nueces… ¡es brutal! La canela en rama no la uso mucho. La prefiero molida. Más cómodo.

Más ideas:

  • Canela en la avena
  • Canela en el arroz con leche (¡qué rico!)
  • Canela en las torrijas (¡solo en Semana Santa!)

Eso sí, ojo, todo con moderación. No es que la canela sea la panacea, pero, a mi, me ayuda mucho. Este año he estado más pendiente de mi salud, y la canela es parte de ello. Me siento mejor, controlo mi azúcar y, además, ¡está deliciosa!

¿Qué efectos tiene la canela en el cuerpo?

¡Ay, la canela! Recuerdo una vez, en julio de este año, mientras hacía una tarta de manzana en la cocina de mi abuela en Asturias, el olor, ¡qué olor tan intenso! Me llenó completamente, casi me embriagó. Me trajo recuerdos de la infancia, de sus manos arrugadas amasando la masa, el calor del horno… Un olor a hogar, a seguridad. Esa tarde, me di cuenta, de verdad, de lo mucho que me gusta la canela.

Pero más allá de lo sentimental, sé que tiene sus propiedades. Es antiinflamatoria, eso es seguro. Este año, tuve una tendinitis horrible en la muñeca, y mi fisioterapeuta me recomendó infusiones de canela. No sé si curó la tendinitis, pero la inflamación bajó, eso sí. ¡Y qué alivio!

Tiene efectos antioxidantes, también. Mi madre, siempre preocupada por envejecer, ¡le pone canela a todo! Y no está arrugada ni nada… aunque bueno, ella siempre ha sido sana.

Y lo de antimicrobiana, sí, lo leí en algún sitio. Algo de cinamaldehído… ¡Qué nombre tan raro! Pero bueno, el punto es que ayuda a combatir infecciones.

  • Reducción de la inflamación.
  • Efecto antioxidante.
  • Acción antimicrobiana (gracias al cinamaldehído).

Este año también experimenté algo curioso. Un resfriado. Tomé infusiones de canela, miel y limón. No puedo asegurar que fuera por la canela, pero ¡me recuperé bastante rápido! Quizás fue pura coincidencia. O quizás, no.

A ver... ¡La canela está buenísima en el café con leche! ¡Me encanta! Eso sí que es un efecto, un efecto en mi paladar. Y en mi ánimo, también. Me pone feliz.

¡Ah! Casi se me olvida: mi prima, la que vive en Galicia, me contó que la canela ayuda con la diabetes, pero ¡ojo!, nada de automedicarse. Solo un médico puede decir eso.