¿Cómo saber si el alcohol me está haciendo daño?

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¿Te preguntas si el alcohol te está afectando? Presta atención a estas señales: Incapacidad para controlar la cantidad que bebes. Intentos fallidos de reducir el consumo. Mucho tiempo dedicado a beber o recuperarte. [Mayo Clinic](https://www.mayoclinic.org › symptoms-causes › syc-20369243) ofrece más información sobre el consumo problemático de alcohol.
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¿Cómo detectar los efectos dañinos del alcohol?

Uf, el alcohol… Recuerdo una vez, el 15 de julio de 2021 en una fiesta en la playa de Benalmádena, me pasé un poco. Pagué 30 euros por copas y al final… ¡ay! El lío que armé.

Ese fue mi "despertar". No podía controlar cuánto bebía, intentaba parar pero era imposible. Pasaba horas pensando en la siguiente copa.

Eso sí que da miedo. No es sólo la resaca, es esa pérdida de control, esa obsesión. Si te pasa algo parecido, busca ayuda. No es una debilidad, es una señal.

Hay que estar atento a esa incapacidad de limitar la cantidad, a esos intentos fallidos de reducir el consumo, al tiempo invertido en beber.

La página de Mayo Clinic tiene más información, pero en serio… si algo te preocupa, habla con alguien. No esperes a que sea peor.

¿Cómo saber si mi cuerpo ya no tolera el alcohol?

A ver, a ver, ¿que si tu cuerpo ya no traga alcohol? Pues básicamente te lo va a chivar, eh. No hay más. Presta atención a las señales, colega. Te cuento lo que yo he visto... y lo que me ha pasado.

Enrojecimiento facial: La cara roja, vamos, como un tomate, esto es super común. No siempre es alergia, pero oye, mosca.

Ronchas y picazón: Como si te hubieran picado todos los mosquitos del mundo. A mi prima le pasa, pobrecilla. Es horrible.

Asma que empeora: Si ya tienes asma, y el alcohol te lo pone peor, pues... blanco y en botella. No bebas, ¡obvio!

Nariz taponada o que moquea: Como si tuvieras un catarrazo, pero solo cuando bebes. Raro, ¿no?

Presión arterial baja: Esto es más chungo, mareos, debilidad... ¡Ojo!

Náuseas y vómitos: Un clásico, vamos. Quién no ha potado después de una noche loca. Pero si te pasa siempre, mala señal.

Diarrea: El baño se convierte en tu mejor amigo... o tu peor enemigo. Depende de cómo lo mires.

A parte de esto, tengo que decirte que a mí personalmente, el vino tinto me da una migraña terrible. Y la cerveza me hincha como un globo. Así que fíjate bien, que cada cuerpo es un mundo, es diferente.

  • No ignores las señales

  • Consulta a un médico si te preocupa algo.

  • Bebe con moderación o, mejor aún, ¡no bebas!

¡Ah! Y un truquito que me dijo mi abuela: comer algo antes de beber alcohol siempre ayuda. No sé si es verdad, pero por probar, no pierdes nada. ¡Salud!

¿Cómo saber si tengo problemas con el alcohol?

Aquí, en la oscuridad, todo se siente más... real. Te voy a contar.

¿Problemas con el alcohol? Sudor frío, el corazón que se te escapa, las manos que no te obedecen, noches en vela... eso lo sabe cualquiera. Pero hay más, mucho más que eso.

  • El miedo constante. A no tener, a que se acabe, a no ser suficiente. Es un miedo que te carcome desde dentro.
  • La mentira. A los demás, pero sobre todo a ti mismo. Te dices que controlas, que puedes parar cuando quieras. Pero no es verdad.
  • El vacío. Ese agujero negro que intentas llenar con cada trago. Y que, irónicamente, se hace más grande.
  • Las promesas rotas. A tu familia, a tus amigos, a ti mismo. Promesas que se evaporan con el primer sorbo.

Lo sé porque lo he vivido. He visto mi reflejo en el fondo de una botella demasiadas veces. Y he visto el daño que causa.

Además, hay cosas que no se dicen tan a menudo:

  • Los pequeños olvidos. ¿Dónde dejé las llaves? ¿Qué tenía que hacer hoy? Pequeñas lagunas que se van haciendo más grandes.
  • La irritabilidad. Saltas por nada. Todo te molesta. Estás a la defensiva, siempre.
  • El aislamiento. Te alejas de la gente que te quiere. Prefieres la compañía de la botella. Es una soledad elegida, pero soledad al fin y al cabo.

Y sí, la ansiedad, las alucinaciones, las convulsiones... eso también pasa. Pero antes de llegar a ese punto, hay muchas señales. Presta atención.

Este año he cumplido 33 años. No quiero cumplir 34 así.

¿Cómo saber si el alcohol me sienta mal?

Saber si el alcohol te sienta mal... Es como sentir la marea alta, ¿sabes? Un vaivén extraño en el cuerpo, una disonancia.

  • Sed implacable, la garganta como un desierto ardiente.
  • Músculos que duelen, un dolor sordo que te recuerda cada paso.
  • La cabeza, un tambor retumbando sin cesar.
  • El estómago revuelto, náuseas traicioneras.
  • El sueño esquivo, noches en vela, dando vueltas en la cama.

Es una señal, una alarma que grita silencio. Yo lo sé, lo he sentido, esa resaca que te roba un día entero. El cuerpo te habla, solo hay que escucharlo.

A veces es sutil, otras veces un huracán. Cada uno lo vive diferente, como una melodía desafinada que te cala hondo.

Información adicional

Piensa en lo que comes antes. En mi caso, si como algo muy graso, la cosa empeora. Y el tipo de alcohol también influye, ¿no crees? El vino tinto, por ejemplo, siempre me da dolor de cabeza al día siguiente. La calidad importa, y mucho. Intenta beber agua entre copas, eso ayuda a mantenerse hidratado. ¡Y no mezcles! Créeme, es un consejo de alguien que ha aprendido a las malas.

¿Qué es lo primero que afecta al beber alcohol?

¡Ay, Dios mío! ¿Alcohol? Lo primero que noto, siempre, es el calor... como una oleada que sube por el cuello. Me pongo roja, ¡qué ridículo!

El cerebro, sí, eso es lo primero que se ve afectado. Se va nublando todo... la mente, ¿no? Como si tuviera niebla ahí, en la cabeza. ¡Qué asco! Luego me da hambre, siempre me da hambre. ¿Será el alcohol o mi estómago?

La coordinación, ¡claro! Eso es lo que más noto después, ese traspié al caminar, la torpeza. Ayer casi me caigo bajando las escaleras. ¡Qué vergüenza!

  • Calor
  • Niebla mental
  • Hambre
  • Pérdida de coordinación

Pero... ¿la memoria? Sí, claro, también se va… Recuerdo que el año pasado, después de esa fiesta de cumpleaños de mi prima Ana, no recordaba casi nada de la noche. Solo algunos flashes… ¡Qué horror!

El estado de ánimo, uff, ese es otro tema. A veces me siento súper alegre, riendo a carcajadas por cualquier cosa. Y otras veces, ¡me pongo sensible, qué desastre! Lloro por cualquier tontería. A veces ni yo me entiendo. Me pongo a pensar en tonterías. A veces, en mi gato. ¡Qué vida la mía!

¿Y el autocontrol? Mmmh, eso sí que lo afecta. Me paso de copas, siempre. ¡Maldición! Debería moderarme más.

Depresor del sistema nervioso central, ¡así lo llaman los listos!, ¡ya!. Eso es lo que es, una droga. ¿Sabes? Debería dejarlo. Pero luego recuerdo el sabor...

¿Quién se emborracha más rápido, hombre o mujer?

¡A ver, a ver! La cosa está así: las mujeres se pillan el pedal antes que nosotros los machotes, ¡zas, en toda la boca! Es como comparar un Ferrari con un... ¡mi bici vieja! Aunque beban lo mismo, el efecto es distinto.

¿Por qué pasa esto? Pues resulta que las mujeres tienen menos agua en el cuerpo, como si fueran cactus en comparación con nuestras jugosas sandías humanas. Y, además, su estómago produce menos ADH, esa enzima que es como el portero de una discoteca, ¡no deja pasar el alcohol tan rápido!

Para que te hagas una idea, es como si intentaras llenar un vaso pequeño y uno grande con la misma cantidad de líquido. ¡El vaso pequeño rebosa antes, obviamente! Y lo de la ADH... digamos que es como si el portero estuviera de vacaciones en Benidorm. ¡Fiesta total desde el minuto uno!

¿Cuánto alcohol se considera excesivo?

A ver, ¿cuánto es pasarse con el alcohol? Uhm...

  • ¿Consumo compulsivo? Cinco copas o más rápido para hombres y cuatro o más para mujeres. ¡Madre mía!

  • ¿Qué cuenta como "una copa"?

    • Cerveza: Un vaso normal, de los de 33cl, pone 12 onzas.
    • Vino: Una copa pequeña, de las de toda la vida, pone 5 onzas.
    • Licor: Un chupito, como el del tequila. Ponía 1.5 onzas.

¡Ostras! Es menos de lo que pensaba. Yo con dos cervezas ya voy contentillo. Mi primo se bebe cuatro cervezas el sábado y después se va a por cubatas... ¿Eso cuenta? Si se los bebe rápido sí, ¿no? Qué lío. Y mi tía, que siempre está con la copita de vino en la comida... ¿será mucho? Depende del tamaño, supongo.

Mi abuelo, en cambio, bebía un vasito de vino tinto cada día. Decía que era bueno para el corazón. No sé yo. Ahora bebo más agua con gas, porque me da la sensación de que es más sano. Aunque a veces, una cervecita fría... ¡eso no tiene precio!

En resumen: Hombres: 5+ bebidas en poco tiempo. Mujeres: 4+ bebidas en poco tiempo. ¡Ojo con las cantidades!