¿Cómo tomar agua de mar correctamente?

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El agua de mar, tomada en ayunas, actúa como purgante natural. Ideal para purificar el organismo. También puedes usarla en la cocina, reemplazando la sal, o para conservar y descongelar pescados y mariscos.
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¿Cómo consumir agua de mar de forma segura y efectiva?

A ver, el tema del agua de mar... Me da un poco de cosa admitirlo, pero la primera vez que escuché sobre beberla, me quedé como "¿En serio?".

Pero bueno, investigando un poco, descubrí que hay gente que la consume, y no precisamente como un desafío de supervivencia. Al parecer, la clave está en la forma de hacerlo.

Información de Preguntas y Respuestas Breve:

  • ¿Cuándo consumirla? Idealmente, por la mañana en ayunas.
  • ¿Cómo actúa en ayunas? Como un purgante.
  • ¿Otros usos? Para cocinar (sustituyendo la sal) y conservar/descongelar pescados y mariscos.

Yo no soy experta, eh. Pero, por lo que he leído, beberla en ayunas ayuda a que el cuerpo no retenga tantos minerales. Eso sí, ¡ojo con la cantidad! No te vayas a pasar.

Respecto a cocinar, eso sí me parece interesante. Imagino que le da un toque diferente a las comidas. De hecho, una vez, en un restaurante cerca de la playa en Valencia, me comentaron que usaban agua de mar filtrada para preparar algunos platos. El sabor era... peculiar. No te voy a mentir.

No sé, quizás me anime a probarlo en casa algún día. Pero con moderación, ¡claro! Que no quiero acabar visitando el baño cada cinco minutos.

¿Cómo debo tomar el agua de mar?

Aquí está, en la quietud de esta noche...

El agua de mar... 30 o 50 ml. Un susurro, eso es todo. Dicen que puedes llegar a 500 ml, pero yo no me arriesgaría.

  • Yo la probé una vez, de niño, en la playa de Castelldefels. Recuerdo el asco.
  • Mi abuelo decía que bebía un poquito para el dolor de estómago. Mentira, seguro.

Es curioso cómo algo tan inmenso, el océano, se reduce a esa minúscula medida. Un par de tragos. Y aun así, da cosa. Como si bebieras un pedazo del mundo, pero uno salado y amargo.

Recuerda, si estás mal, no bebas agua de mar. Solo empeorará las cosas, me parece.

¿Cuánta agua salada debo beber?

Evita la salmuera. Un trago excesivo te sentenciará.

  • Un cuarto de litro es el límite.
  • Diluye: tres partes de agua potable, una de mar.
  • Tu cuerpo no es un océano.
  • En caso de emergencia, la supervivencia requiere decisiones difíciles.

Información complementaria:

  • La deshidratación por agua salada es un círculo vicioso. Los riñones colapsan.
  • Hiponatremia: beber demasiada agua (incluso dulce) también es letal. El equilibrio es la clave.
  • Conozco a un tipo que sobrevivió bebiendo agua de lluvia recogida en una lona. La preparación lo es todo.
  • Este año, las tormentas en la costa han alterado la salinidad del agua. Cuidado con las generalizaciones.

¿Cuándo tomar agua salada?

¡Agua salada! ¿En serio? A ver, Healthline dice que beber eso con el estómago vacío te puede dar un "festival" de náuseas y vómitos. ¡Como si fuera la atracción estrella de un parque temático! Y encima, ¡un exceso de sodio! ¿Quién necesita salero cuando tienes el mar en tu estómago?

Si buscas una experiencia "inolvidable" (léase: horrible), ¡dale al agua salada en ayunas! Pero si prefieres mantener tu estómago en paz y tu sistema digestivo sin escribir una carta de queja, mejor evita esa "delicia".

  • ¿Cuándo? Nunca, jamás, ni en sueños. A menos que quieras imitar a un percebe.
  • ¿Por qué? Porque tu cuerpo no es un salero gigante.
  • Alternativa: Agua normal. ¡Aburrida, pero segura!

¿Quieres más "sabiduría"?

Pues resulta que mi abuela, que juraba que el ajo curaba la calvicie (y aún no le veo pelo), también decía que un poquito de sal en el agua "desintoxicaba". ¡Claro, como si fueras un coche viejo al que le cambian el aceite! En fin, la abuela...

Y hablando de cosas raras, ¿sabías que algunos gurús del bienestar recomiendan agua salada para "equilibrar los electrolitos"? ¡Como si fueras una batería recargable! En fin, cada loco con su tema.

Ah, y un amigo mío probó lo del agua salada después de una noche de fiesta. Dice que se sintió "como nuevo". ¡O sea, con ganas de vomitar otra vez! Moraleja: mejor un ibuprofeno y una tostada.

¿Por qué no se puede consumir agua salada?

¡Ay, amigos! ¿Agua salada? ¡Ni de broma! Te deshidrata como si estuvieras bailando breakdance bajo el sol del Sahara. Es como intentar apagar un incendio con gasolina, ¡un desastre épico!

El sodio, ese amigo traicionero, es el culpable. Imagina a un ejército de pequeños soldados de sal atacando tu estómago. ¡Puro caos! Náuseas, vómitos… ¡una fiesta en tu tripa que nadie quiere! Mi primo Pepe lo probó una vez… ¡casi llama a los bomberos!

Tu cuerpo se vuelve loco intentando expulsar toda esa sal. Es un maratón para tus riñones, una odisea que termina con un sudor tan salado que podrías sazonar un pollo entero.

  • Náuseas, como si hubieras subido a la montaña rusa más loca del mundo.
  • Vómitos, ¡un espectáculo digno de Hollywood!
  • Ardor estomacal, como si tuviéramos un dragón bebé en la barriga.
  • Deshidratación, ¡aún peor que olvidar la crema solar en la playa!

Y lo peor es que da igual si lo consumes en ayunas o no, el efecto es el mismo: un lío monumental. Lo aprendí a las malas el año pasado en la playa, ¡qué horror! Ahora solo tomo agua de coco, ¡es mucho más refrescante!

En resumen: ¡aléjate del agua salada como de la peste! A menos que quieras una experiencia que nunca olvidarás... por las razones equivocadas. Y por cierto, ¡siempre llevo conmigo una botella de agua mineral, por si las moscas! Eso sí, ¡sin gas, odio el gas!

¿Qué pasa si se toma agua salada?

Beber agua salada es fatal.

Un verano en la costa de Oaxaca, creo que era mayo de 2024, me tragué un buen trago de agua del Pacífico mientras intentaba surfear una ola que claramente no era para mí. ¡Qué asco! Sentí como si se me secara la boca al instante y empecé a tener una sed horrible.

La peor sed que he sentido en mi vida. Corrí a buscar agua dulce, pero la sensación de la sal quemándome por dentro fue horrible.

  • Náuseas: Me revolvió el estómago al instante.
  • Sed: Una sed insoportable que el agua dulce tardó en quitar.
  • Dolor de cabeza: Un dolor punzante que me duró horas.

Después me informé mejor:

  • El agua salada deshidrata porque el cuerpo tiene que usar más agua para eliminar el exceso de sal.
  • El riñón sufre mucho tratando de filtrar tanta sal.
  • En casos extremos, puede causar la muerte. ¡Qué miedo!

Nunca más volveré a subestimar al mar. Ahora siempre llevo una botella de agua dulce a la playa, por si las moscas. Aprendí la lección a la mala. Y ojo, el agua del mar, ¡mejor dejarla donde está!