¿Cuáles son las diferencias en el duelo entre hombres y mujeres?

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Las diferencias en el duelo suelen ser: mujeres expresan más tristeza, reprimen el enfado; hombres, lo contrario. Se les permite más el enfado que la tristeza, influenciado por normas sociales de género.
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¿Cuáles son las diferencias en el duelo entre hombres y mujeres? Ay, esa pregunta... me golpea en el pecho cada vez que la pienso. Porque, ¿de verdad hay diferencias tan marcadas? O es que, simplemente, nos han enseñado a llorar de maneras distintas.

Recuerdo a mi abuela, después de que mi abuelo falleciera… Un mar de lágrimas, un dolor tan desgarrador que te helaba hasta los huesos. Una tristeza profunda, sin tapujos, sin filtros. Ella lo expresaba todo, absolutamente todo, sin miedo al qué dirán. Y eso… eso era lo "normal" para una mujer, ¿no? Al menos eso me enseñaron.

Ahora, pienso en mi tío, el hermano de mi papá. Su mujer… se fue demasiado pronto. Él… se encerró en sí mismo. Poco hablaba, se refugiaba en el trabajo, en la rutina. A duras penas vi una lágrima. ¿Era más fuerte? ¿Más frío? No, creo que simplemente… le habían enseñado que los hombres no lloran. Que el dolor se ahoga en cerveza y silencio. Eso sí que duele, ¿verdad?

Leí por ahí —creo que en un artículo… o quizás escuché algo en un podcast, ya ni recuerdo— que las mujeres suelen expresar más tristeza, mientras que los hombres tienden a reprimirla y mostrar más enfado. ¡Qué cliché! Pero, aunque suene a tópico de manual de autoayuda, hay algo de verdad ahí. Esas normas sociales… esas jaulas invisibles que nos han construido, que nos dicen cómo sentir y cómo demostrarlo. Como si el dolor tuviera un manual de instrucciones según el género. ¡Qué absurdo!

Claro, hay excepciones, muchísimas. Y eso es lo bonito, ¿no? Pero la tendencia… existe. Me imagino que esos estudios —y sí, leí algunos, aunque no recuerdo los porcentajes exactos, algo así como un 70% para las mujeres en la expresión de tristeza, más o menos— se basan en patrones de comportamiento observados. Patrones que, esperemos, se vayan rompiendo poco a poco. Porque al final, el dolor es dolor, sea hombre o mujer quien lo sienta. Y merece ser expresado, de la forma que cada uno necesite, sin juicios ni etiquetas. Espero que algún día eso sea lo "normal".