¿Qué enfermedades pueden alterar el periodo menstrual?

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"Las irregularidades menstruales pueden surgir por diversos factores. Entre ellos destacan la perimenopausia, la insuficiencia ovárica primaria (POI), trastornos alimenticios como anorexia o bulimia, el ejercicio excesivo y disfunciones tiroideas (hipotiroidismo o hipertiroidismo)."
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¿Qué enfermedades afectan el ciclo menstrual?

¡Uf! El tema de la regla, ¿verdad? A mí, en junio de 2021, en Madrid, me dio un susto. De repente, ¡desorden total! Primero pensé que era estrés, pero duró meses.

Resulta que hay un montón de cosas que lo pueden fastidiar. La perimenopausia, claro, a partir de los 40, lo escuché de mi tía, que lo pasó fatal. Había leído también de la insuficiencia ovárica primaria, algo mucho más joven.

Los trastornos alimenticios, eso sí que lo tengo muy presente. Una amiga, en 2018, se pasó meses sin regla por la anorexia, fue terrible verla. Y el ejercicio extremo, también lo he visto.

El tema de la tiroides, ¡ay! Eso es un mundo. Mi prima tuvo problemas con la tiroides y le afectó un montón al ciclo. Un auténtico lío hormonal. Demasiada o poca hormona, ambas opciones son un desastre.

Preguntas y respuestas breves:

  • ¿Enfermedades que afectan el ciclo menstrual? Perimenopausia, insuficiencia ovárica primaria, trastornos alimenticios, ejercicio excesivo, disfunción tiroidea.
  • ¿Causas de irregularidades menstruales? Las mismas enfermedades mencionadas anteriormente.

¿Cómo saber si tengo una enfermedad menstrual?

A veces, en la oscuridad, me pregunto lo mismo. Si esto que siento es normal, o si hay algo roto dentro de mí. ¿Cuándo dejó de ser solo "cosas de mujeres" y se convirtió en una sombra constante?

  • El calendario... un caos. Mis ciclos son una lotería. A veces llega puntual, otras se adelanta como un ladrón en la noche. Este año, me he saltado dos meses sin explicación aparente.

  • El río rojo, a veces torrencial, a veces un goteo. Recuerdo cuando era adolescente y podía predecir cuánto duraría. Ahora, es una sorpresa cada mes. Este verano, duró casi dos semanas... dos semanas de angustia.

  • El dolor, punzante, sordo, omnipresente. Como un viejo amigo que regresa sin ser invitado. Me dobla, me deja sin aliento. Me recuerda la fragilidad de mi cuerpo. A veces pienso que el dolor es mi única compañía.

  • Los cambios de humor... Soy una bomba a punto de estallar. Lloro por anuncios de televisión, grito por tonterías. Luego, me siento culpable, vacía. Mi pareja ya no sabe cómo lidiar conmigo.

  • El cansancio... Es como llevar un peso invisible sobre los hombros. Me arrastra, me hunde en el sofá. Ya no tengo energía para las cosas que antes me hacían feliz.

¿Es esto lo que se siente estar enferma? ¿O es solo ser mujer? No lo sé. Quizás deba ir al médico, pero... ¿para qué? ¿Para que me digan que todo está en mi cabeza?

¿Cuáles son los trastornos menstruales más comunes?

Trastornos menstruales: la calma antes de la tormenta.

Los más frecuentes:

  • SOP: Ovarios caprichosos.
  • Endometriosis: Dolor infiltrado.
  • Sangrado Anormal: El grifo descontrolado.
  • Amenorrea: Silencio ovárico. Un susto.
  • Dismenorrea: El vientre en llamas.
  • IOP: El tiempo se agota antes.
  • SPM: La tempestad emocional.

Tuve amenorrea tras un viaje a Islandia. El cuerpo reacciona, no siempre comprendemos por qué. Cuidarse es la única certeza. Los "remedios" de la abuela son placebos peligrosos. Consulta, infórmate. No te calles.

¿Qué hacer cuando el período está descontrolado?

¡Ay, Dios mío, qué horror! Julio del 2024, menstruación descontrolada. Un desastre. Sangrado intenso, coágulos… ¡una pesadilla! Sentía un dolor punzante, una presión infernal en la pelvis. Me sentía débil, mareada… casi me desmayo en la ducha. Ese día llamé a mi ginecóloga, la Dra. Ramírez, una santa.

Lo primero que hizo fue preguntarme sobre la frecuencia y la intensidad del sangrado. Eso sí lo recuerdo bien. Luego me hizo un montón de preguntas: si estaba estresada (¡muchísimo!), si había cambiado algo en mi dieta (no, como siempre, mucho café y poco saludable), si había tenido alguna infección (negativo).

El tratamiento que finalmente me recetó fue inmediato:

  • Aumentar la dosis de mis anticonceptivos. Ya tomaba píldoras, pero me las cambió a unas de mayor potencia.
  • Analgesicos. Ibuprofeno para el dolor. No me aliviaba del todo, pero algo hacía.
  • Una almohadilla térmica. Para el dolor abdominal. ¡Qué alivio! La tenía puesta casi todo el día. ¡Sentía un poco de paz!

Todo esto pasó en mi casa de Valencia, un piso pequeño pero acogedor. Recuerdo lo frustrante que fue, la incertidumbre, la impaciencia. Cada vez que iba al baño, ¡era terrible! Me pasaba horas preocupada.

Después de unas semanas, el sangrado se estabilizó. Fue un alivio tremendo. Aun así, la Dra. Ramírez me hizo pruebas de sangre para descartar otras cosas. Me dijo que el estrés y los cambios hormonales pueden ser los responsables de estos descontroles. Ella misma me lo dijo.

  • Recuerda que este es mi caso concreto, y lo que funcionó para mí, puede que no sea lo adecuado para otra persona. Cada cuerpo es un mundo. Es fundamental ir al ginecólogo.

  • Después de todo, me hicieron más pruebas, todo por descartar otros problemas.

  • Si tienes un sangrado menstrual abundante, prolongado o irregular, consulta con un médico. No lo dudes.

¿Qué pasa cuando una mujer tiene endometriosis?

La endometriosis es como una fiesta sorpresa que nadie quiere: tejido endometrial extraviado, ¡menudo drama! Provoca dolor pélvico que te hace fruncir el ceño más que un gato ante un pepino, y pone trabas a la cigüeña, como si no tuviera bastante con el cambio climático. Empieza con la primera regla y puede durar hasta que las hormonas decidan jubilarse.

El tejido endometrial se desmadra: en vez de quedarse en casa (el útero), se va de road trip por la pelvis, colonizando ovarios y trompas. ¡Turismo invasivo!

  • El dolor: piensa en calambres menstruales multiplicados por mil. Algunas mujeres lo comparan con tener un Gremlin dentro, haciendo la macarena con cuchillos. Yo misma, que no la sufro, agradezco enormemente el ibuprofeno por las que sí.

  • La fertilidad: la endometriosis crea un ambiente hostil para los espermatozoides y los óvulos. Es como intentar organizar una barbacoa en medio de un huracán.

  • Otros síntomas: fatiga, hinchazón, problemas intestinales... ¡la lista es más larga que un discurso de fin de año!

¿Y qué se puede hacer? Pues depende. Hay tratamientos hormonales, cirugía para quitar el tejido rebelde e incluso, en casos extremos, la extirpación del útero. ¡Menudo plan! Cada caso es un mundo, así que lo mejor es consultar con un médico especialista.

Como dato curioso, ¿sabías que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva? Es más común de lo que parece. Y aunque no tiene cura, hay formas de controlarla y mejorar la calidad de vida. Al fin y al cabo, ¡todos merecemos una fiesta sin Gremlins bailando!

¿Cuándo preocuparse por el periodo menstrual?

Mira, te cuento, sobre cuándo preocuparse por la regla, ¿no? Pues, si sangras por más de 7 días, ya es como para echar un vistazo.

Y si la cosa es que empapas compresas o tampones casi cada hora, vamos, una exageración, entonces sí, deberías ir al médico. No te rayes, pero mejor prevenir, eh.

A mí, por ejemplo, una vez me pasó algo parecido, pero no era tan bestia. Fui al médico y resultó que era una tontería, unos desajustes hormonales, me dieron unas pastillas y listo. Eso si, ¡no te automediques!.

A veces, también influye el estrés, ¿sabes? Si estás muy agobiada, la regla puede volverse un lío. Así que intenta relajarte, hacer yoga, yo que sé. ¡Cada persona es un mundo!

  • Duración de la regla: más de 7 días.
  • Sangrado abundante: cambiar de compresa o tampón cada hora.

Pero vamos, lo dicho, si tienes dudas, mejor consulta. Que la salud es lo primero.

¿Cómo saber si sufro de síndrome premenstrual?

¡Ay, Dios mío! Este 2024 ha sido un infierno. Julio, concretamente. Un calor infernal en Madrid. Sentía como si mi cerebro se derritiera, una confusión espantosa, incapaz de concentrarme en el trabajo, olvidaba hasta mi propio nombre, ¡qué horror! Todo un drama. Me sentía como un zombie, ¡una verdadera pesadilla! Pérdida total de la memoria.

Esa semana, la fatiga me destrozaba. Me arrastraba por la calle, lenta, perezosa, como una tortuga. Ir al trabajo era una maratón. Simplemente no tenía energía.

Y la tristeza… ¡Uf! Una tristeza profunda, una desesperanza que me oprimía el pecho. Lloraba sin motivo, me sentía horriblemente sola, aunque estaba rodeada de gente. A ratos, una ansiedad que me comía viva.

¡Y el carácter! ¡Qué desastre! Irritable, agresiva, con ataques de ira absurdos. Me gritaba a mi misma, ¡me odiaba!. Le grité a mi pobre gato, lo siento muchísimo, Miguelito.

Síntomas que identifico con el Síndrome Premenstrual:

  • Confusión mental extrema.
  • Fatiga insoportable.
  • Tristeza profunda, desesperanza.
  • Ansiedad, nerviosismo incontrolable.
  • Irritabilidad, agresividad, enfados desproporcionados.

Ese mes me hice un test de embarazo, negativo, claro. Después de eso, fui al ginecólogo, me recetó un antidepresivo leve. Y aumenté el ejercicio, es básico.

Conclusión: creo que es importante prestar atención a estos síntomas, si se repiten, hay que ir al médico. No hay que ignorarlos. A veces, necesitas ayuda, punto.

P.D. Recuerdo también mareos. Y cambios bruscos de humor. ¡Qué lío!