¿Cómo cortar una intoxicación por mariscos?
Para cortar una intoxicación por mariscos:
- Administración de líquidos intravenosos.
- Medicamentos antieméticos (contra el vómito).
- En casos de alergia grave, antihistamínicos como la difenhidramina.
Vale, a ver, intoxicación por mariscos… uff, ¡qué mal rato! ¿Quién no ha pasado por algo así, verdad? Aquí te dejo mi versión, como si estuviéramos charlando tomando un café (o un té de jengibre, que dicen que va bien para el estómago):
¿Qué hago si me he intoxicado con mariscos? ¡Socorro!
Vale, vamos a ser sinceros, comer marisco es un placer. Unos camarones al ajillo, una paella con sabor a mar, unas ostras frescas… ¡se me hace la boca agua solo de pensarlo! Pero a veces, la cosa se tuerce. Y cuando se tuerce, se tuerce. ¿A quién no le ha pasado eso de sentirse fatal después de una buena comilona de mariscos?
Cuando la intoxicación por mariscos ataca, lo primero es mantener la calma (aunque sé que es fácil decirlo y difícil hacerlo, créeme). Pero bueno, a lo que vamos, ¿qué de verdad te puede ayudar?
Según los expertos, y por lo que he leído por ahí (porque, afortunadamente, nunca he necesitado ir a un hospital por esto), la cosa suele ir por estos derroteros:
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¡A hidratarse como si no hubiera un mañana! Si la cosa se pone fea y vomitas (¡qué asco!), perderás muchos líquidos. En el hospital, lo primero que suelen hacer es ponerte un suero intravenoso para reponerlos rápidamente. Recuerdo una vez, con una gastroenteritis normalita, que me pusieron uno… ¡me sentí mucho mejor casi al instante!
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Medicación para parar el vómito. Los antieméticos son tus amigos en estos momentos. Ayudan a calmar el estómago revuelto y a evitar seguir vomitando. Pero ojo, siempre con supervisión médica, ¿eh? No te automediques, que luego vienen los sustos.
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Si la cosa va más allá, y hablamos de una alergia severa… Aquí ya entran en juego los antihistamínicos, como la difenhidramina. Esto es, digamos, para casos más graves. Si tienes dificultad para respirar, sientes que se te hincha la garganta, o te salen ronchas por todo el cuerpo, ¡corre al médico! No te lo pienses dos veces.
Un consejo extra (que no viene en los libros):
Recuerdo una vez, en un viaje a Galicia, que nos pasamos con las almejas. No fue una intoxicación grave, pero sí nos sentamos un poco indispuestos. La abuela del hotel, que era más sabia que el mismísimo Einstein, nos preparó un té de jengibre con limón. ¡Mano de santo! No sé si fue el efecto placebo o las propiedades del jengibre, pero nos sentó de maravilla. Pruébalo, ¡quizás te ayude!
Y bueno, como dicen, más vale prevenir que curar. Así que, compra siempre marisco fresco, de confianza, y cocínalo bien. ¡Y disfruta con moderación! Porque, al final, lo importante es poder disfrutar de la buena comida sin acabar pasando un mal rato. ¿No crees?
#Intoxicación#Mariscos#RemediosComentar la respuesta:
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