¿Dónde salen los lunares malignos?

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Los lunares malignos, como el melanoma, surgen en la piel. El melanoma in situ se inicia en la capa superior, a menudo como una mancha plana e irregular. El melanoma nodular, más agresivo, se desarrolla en capas más profundas, manifestándose como un bulto oscuro y elevado.
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¿Dónde se forman los lunares malignos?

Ufff, este tema de lunares malignos me da un poco de yuyu, la verdad. Recuerdo que el dermatólogo, el doctor Álvarez, en Madrid, (creo que fue por abril del año pasado, me costó 80 euros la consulta) me explicó algo sobre esto. Dijo que comienzan en la capa superior de la piel, como una manchita plana, a veces oscura, con los bordes un poco raros, ¿sabes? Un poco irregulares.

Me enseñó fotos, ¡qué impresión! Hablaba de melanomas nodulares, esos sí que dan más miedo. Esos crecen más adentro, son como bultos oscuros, elevados, y me explicó que eso es mucho más grave.

La verdad es que me dejó un poco chafada, pensando en todo esto. Quedé con la idea de que hay que revisarse mucho la piel, sobre todo las zonas expuestas al sol. Él me recomendó usar protector solar, factor 50, siempre. Es un rollo, pero mejor prevenir, ¿no?

Información breve: Los lunares malignos (melanomas) se forman en la capa superior de la piel, a veces más profundamente. Pueden ser manchas planas o nódulos elevados y oscuros.

¿Cómo son los lunares que dan cáncer?

Uf, lunares raros... Cáncer de piel. ¡Qué chungo!

  • Asimetría, eso seguro.
  • Bordes raros, irregulares. ¿Como un mapa sin sentido?

¡El ABCDE!

  • A: Asimetría. Mitad y mitad diferentes, ¿no?
  • B: Bordes Irregulares. ¿Difuminados?
  • C: Color. Cambios raros, múltiples colores, ¡ojo!
  • D: Diámetro. Si crece mucho, ¡alarma!
  • E: Evolución. Cambios rápidos, pica, sangra...

Mi abuelo tenía uno feísimo en la espalda. ¡Nunca le dio importancia! ¿Debería revisarme los míos? ¡Tengo un montón!

Y si pica, ¿es malo? Uno que me salió en el brazo hace poco... no pica, pero es raro. ¿Será la edad? ¡Tengo que ir al dermatólogo! ¡Ya!

Cambio de forma, crucial. Cambio de tamaño, también. Color diferente, ni hablar. Bordes raros, ya lo dije.

Elevación, o sea, que se note, que sobresalga.

¿Cómo sé si mi lunar es cáncer?

Uf, ¿un lunar canceroso? ¡Qué miedo!

Directamente: Asimetría, bordes irregulares, cambios de color, forma o tamaño, ¡ojo ahí!

Te cuento, me pasó algo rarísimo este año. Estaba en la playa de Gandía, quemándome como una gamba (sí, fatal, lo sé), y al volver a casa, en la ducha, ¡zas! Noté algo raro en la espalda. Un lunar... diferente. Siempre he tenido pecas y lunares, a montones, pero este...

  • Era como un pegote, no sé, con relieve.
  • Y el color... marrón oscuro con un punto casi negro. Me acojoné.
  • Además, tenía una forma rara, como si alguien lo hubiera mordisqueado.

Fue horrible. Llamé a mi hermana, que es enfermera, y me dijo: "¡Corre al dermatólogo!". No dormí en toda la noche. Pensaba en lo peor, ya me veía calva por la quimio, ¡qué dramática soy!

Al final, fui al médico. Esperé una semana que se me hizo eterna, googleando fotos de melanomas (¡error!). El doctor, un señor con bigote muy amable, lo miró con una lupa gigante y me dijo que sí, que había que quitarlo.

Biopsia. Otra semana de angustia. Y... ¡menos mal! No era nada malo. Displasia leve, dijo. Un susto enorme, eso sí.

Y ahora, me toca revisión cada seis meses y crema solar factor 50, ¡siempre! Y no me tumbo como una lagartija al sol. He aprendido la lección.