¿Qué es malo tomar durante la menstruación?

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"Durante la menstruación, es recomendable moderar la cafeína presente en café, chocolate, refrescos y algunos tés. La cafeína puede deshidratar y exacerbar dolores de cabeza y nerviosismo, afectando el bienestar general y la estabilidad necesaria para minimizar calambres y dolor menstrual."
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¿Qué no debo consumir durante mi periodo?

Ufff, el periodo… ¡qué tema! Recuerdo perfectamente el 15 de marzo del año pasado, en Madrid, sufrí unos cólicos horribles. Me sentía fatal.

Ese día aprendí a la mala que la cafeína es mi enemiga. Me tomé un café con leche, ¡error! Me provocó un dolor de cabeza espantoso, además de aumentar mi ansiedad.

Otro día, creo que el 28 de junio, en casa, me di cuenta que el chocolate, aunque rico, también me influye mal. ¡Malísimo! Aumentó la hinchazón.

Evita la cafeína, está en cafés, chocolates, refrescos… Controla la ingesta, ayuda mucho para evitar dolores y malestar.

¿Qué no debo tomar si estoy con la menstruación?

¡Ay, amiga! ¿La regla te tiene como un oso panda buscando bambú en medio del desierto? ¡Tranquila, que aquí te digo qué NO meter en tu cuerpo durante esos días infernales!

Azúcar: ¡Olvídate del azúcar! Es como echarle gasolina a un incendio hormonal. Te deja más hinchada que un globo aerostático en una convención de gorditos. ¡Ni se te ocurra! Ni siquiera un poquito de ese veneno dulce. En serio, es peor que mi ex suegra.

Alcohol: ¡Ni una gota, ni un sorbito, ni una lagrima de vino! El alcohol es como un ciclón categoría 5 para tu cuerpo durante la regla. ¡Desastre total! Te deshidrata más que mi perro después de una carrera de 5 kilómetros.

Gluten: Si eres celíaca, ya sabes la historia. Si no... pues imagínate que tu vientre es un volcán a punto de erupción y el gluten es la cerilla. ¡Boom! ¡Mal rollo!

Lácteos: A algunas les sienta fatal. A mi me dan un hinchazón que parece que estoy embarazada de trillizos. Como si llevara a una colonia de hormigas en el estómago.

Proteínas: Es un poco raro, ¿verdad? Pero algunas proteínas de baja calidad pueden causar inflamación. ¡Como si estuvieras en guerra con tu propio cuerpo! ¡Y tu cuerpo te gana siempre! (Triste realidad).

Chocolate bitter: ¡Sí, has leído bien! A pesar de sus virtudes, el chocolate negro, con su alto contenido de teobromina, puede empeorar los cólicos en algunas mujeres.

Té de manzanilla: Mi abuela decía que la manzanilla es la panacea universal, ¡mentira cochina! En mi caso, me provoca diarreas tan explosivas como las de un dragón chino.

¡Recuerda! Esto es solo una guía. Cada cuerpo es un mundo. Yo el año pasado me comí una pizza entera con una Coca-Cola de 2 litros y no pasó nada... ¡pero no lo intentes tú en casa!

Dato extra 1: Como anécdota, el año pasado, me di cuenta que me sienta fatal el queso cheddar durante mi periodo, me dio un dolor de cabeza que me hizo llorar como una Magdalena.

Dato extra 2: Siempre llevo en mi bolso un calmante natural, ¡un chocolate con leche de avena! ¡Ironías de la vida! ¡Que siga el caos hormonal!

¿Qué té no puedo tomar en la menstruación?

El tiempo se estira, lento, como la miel oscura cayendo gota a gota. El dolor, un eco sordo en la pelvis, un tambor lejano. Recuerdo la abuela, sus manos arrugadas, el aroma a hierbas... Canela, no, ¡nunca! En mi casa, prohibido. Sangre, luna, misterios de mujeres...

Ese olor a canela, tan cálido, tan reconfortante... Pero no, no con la marea roja. La abuela decía que la canela, con su fuerza, expulsa, acelera... No es el momento para la aceleración. Es un momento de recogimiento, un tiempo para el silencio del cuerpo, para la escucha profunda.

Un té de manzanilla, sí. Su aroma suave, como una caricia. O el jengibre, con su picante sutil, un abrazo cálido que me envuelve... La manzanilla, un consuelo. Un bálsamo para el alma y el cuerpo. El jengibre, una chispa de energía, en la quietud.

Pero la canela... no. No para mí. No para estas noches de luna, de sangre y de dolor. La canela es fuego, y ahora necesito calma. La memoria, un río que fluye y se curva... La casa de la abuela, la cocina llena de olores, de remedios ancestrales...

  • Manzanilla: calma, consuelo.
  • Jengibre: energía suave.
  • Canela: ¡Prohibido! Acelera el flujo, riesgo de hemorragia.

Mi periodo este año ha sido particularmente intenso, incluso con manzanilla. Necesité ir al médico y ajustar mi medicación. Las cosas no siempre son sencillas, incluso con lo que creía que sabía.

¿Qué no debo hacer cuando tengo la menstruación?

Menstruación. Un campo minado de errores. Evítalos.

No ignores el dolor. Ignorarlo no lo disuelve. El ibuprofeno es tu aliado.

Ejercicio. Ni se te ocurra saltártelo. Te reactiva. Endorfinas, mi amiga.

Tratamientos dolorosos. Cera depilatoria en esos días? Absolutamente no. Busca alivio, no tortura.

Agua caliente para manchas. Falso. Fija la mancha, idiota. Agua fría, siempre.

Control cero del ciclo. Calendario, apps, lo que sea. Saber es poder, te aviso.

Mi menstruación, por ejemplo, me convierte en un ser implacable, una bestia calculadora en busca de chocolate negro. No me hables de yoga. Huyo del gimnasio. Y si me sugieres una cita con el dentista... prepárate.

¿Qué es bueno comer cuando tienes la regla?

¡Ay, amiga! ¿La regla te tiene hecha un ocho? Pues ¡a comer se ha dicho! Olvídate de esas dietas locas que te hacen sentir peor que un oso perezoso en un maratón.

Fibra, la reina indiscutible: Cereales integrales, legumbres... ¡hasta te puedes hartar de frutos secos! Es como si tu intestino fuera una fiesta y la fibra, la estrella invitada que limpia todo el cotarro. Más fibra, menos drama. ¡Es un milagro, lo juro!

Potasio, el rey del equilibrio: Frutas y verduras frescas, ¡un festín! Piensa en ellas como las guerreras que combaten la retención de líquidos, esas enemigas que nos hinchan como globos. Mi vecina, la abuela Emilia, jura que el plátano es su mejor amigo en estos días, aunque ella lo acompaña con una copita de vino tinto... ¡cada una a su rollo!

¡Y ojo con la sal! ¡Huye de ella como de la peste! Es la villana que agrava la retención de líquidos. Imagínate, ¡te convierte en una esponja gigante absorbiendo agua como si no hubiera un mañana!

Resumen express (porque mi tiempo es oro):

  • Fibra a tope: Cereales, legumbres, frutos secos. ¡Fiestón intestinal!
  • Potasio, el héroe: Frutas y verduras. ¡Adiós hinchazón!
  • Sal, la enemiga: ¡Fuera de tu dieta!

Ah, y si todo falla, ¡chocolate negro! Vale, es mi truco personal, no lo digas a nadie. ¡Pero que sea negro, eh! No me vengas con tabletas con leche...Eso sí, con moderación. Como todo en esta vida. Hasta yo misma, que me paso la vida con una taza de café gigante en la mano.

PD: Este año he aprendido que incluso el yogurt griego con miel, que no está en la lista, es un salvavidas para mi. ¡Prueba!

¿Qué cosas calman el dolor de la menstruación?

Calor, movimiento, fin.

  • Sexo: A veces sí. Distrae. Acelera. Luego el vacío.
  • Calor: Agua caliente. Bolsa. Parche. Mi abuela usaba ladrillos. Literal.
  • Ejercicio: Sudar. Olvidar. Mañana dolerá todo. Más.

El dolor es inevitable. Sufrimiento opcional. Dicen.

¿Remedios?

  • Antinflamatorios: Ibuprofeno. Naproxeno. El hígado protesta.
  • Anticonceptivos: Hormonas. Mascarillas. No solucionan nada.
  • Infusiones: Jengibre. Manzanilla. Placebo caliente.

Extras:

  • Posturas: Fetal. Siempre.
  • Música: Ruido blanco. Silencio.
  • Chocolate: Mentira piadosa.

Una vez probé acupuntura. Una aguja aquí, otra allá. Nada. Pero la acupunturista era guapa. Lo importante es aguantar. Pasa. Siempre pasa. Todo pasa. Este año, el dolor sigue igual. Implacable.

¿Qué no debes hacer cuando estás con la regla?

Cuando la "visita mensual" llega, la vida se convierte en un campo minado de potenciales "no-noes". ¡Ay, la regla, esa "bendición" que nos recuerda que no estamos embarazadas, pero nos hace desear estarlo solo para que pare!

Aquí una lista de "cositas" que tal vez quieras evitar, con un toque de humor menstrual:

  • Ignorar el ejercicio: ¡Muévete, mujer! Aunque te sientas como una ballena varada, un poco de ejercicio puede ser tu mejor amigo. Yo misma, cuando me siento como un oso hibernando, salgo a dar un paseo y ¡bam!, magia. Bueno, no magia, pero al menos me siento menos oso.

  • Torturarte con tratamientos dolorosos: Depilación con cera, tatuajes, ¡cosas que ya duelen se multiplican por mil! ¿En serio quieres añadir más drama a la telenovela hormonal que ya estás viviendo? ¡Piénsalo dos veces!

  • Agua caliente en las manchas: ¡Error garrafal! El agua caliente fija las manchas, ¡como si quisieras convertirlas en reliquias familiares! Agua fría, vinagre y paciencia, ¡ese es el mantra!

  • Olvidar el calendario: Llevar un registro de tu ciclo es como tener el control remoto de tu cuerpo. Sabrás cuándo la tormenta se acerca y podrás prepararte con chocolate, mantas y una buena dosis de paciencia.

  • Automedicarse: No te conviertas en tu propio doctor house. Si sientes un dolor fuera de lo común, la visita al ginecólogo es fundamental. Yo aprendí esta lección a las malas, ¡y no quiero que sigas mi ejemplo!

  • Creer que puedes comer lo que sea: Es cierto, los antojos son bestiales, pero no te abandones por completo a la glotonería. Un atracón de comida chatarra puede empeorar los cólicos y la hinchazón. Modérate, amiga, ¡por tu propio bien!

Recuerda: Este "viaje mensual" es diferente para cada mujer. Lo que funciona para una, puede ser el peor error para otra. ¡Escucha a tu cuerpo, mímate un poco y no te tomes todo demasiado en serio!

Dato curioso: ¿Sabías que el término "tener la regla" viene de la idea medieval de que la sangre menstrual seguía un "regla" o patrón celestial? ¡Imagínate, nuestro ciclo menstrual conectado con las estrellas!

Y un chiste para alegrar el día: ¿Qué le dijo un tampón a otro? "¡Hoy es un día sangriento!". ????