¿Qué tan saludable es la sal marina?

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La sal marina y la sal de mesa son nutricionalmente parecidas. Aunque la sal marina puede tener trazas de minerales, su impacto en la salud es mínimo. El consumo excesivo de cualquier tipo de sal eleva la presión arterial. Modera su uso para una dieta saludable.
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¿Qué beneficios tiene la sal marina para la salud?

Uy, la sal marina… Recuerdo esa vez en Tarifa, el 15 de julio del año pasado, comprando un botecito en un mercadillo, costaba cuatro euros. Me la vendieron como la panacea, ¡qué beneficios!

La verdad, después de usarla un par de meses, no noté gran cosa. Quizá un poco más de sabor, eso sí. Pero de minerales… pues no sé, no creo que me haya curado de nada.

Eso de los beneficios para la salud… me suena a cuento. Claro que tiene algo de potasio, hierro… pero cantidades ridículas. Es sodio principalmente, como la sal normal.

Mucho sodio, mal asunto para el corazón, eso sí lo sé. Mi tía tuvo problemas de presión alta, y el médico le recetó dieta baja en sodio. Es un tema serio.

En resumen, sal marina, sal normal… con moderación, que es lo importante. No te creas todo lo que te venden.

¿Qué es mejor, la sal marina o la sal común?

La sal marina y la sal común son prácticamente iguales.

Uf, la sal... me trae recuerdos de mi abuela en su cocina de Valencia, ¡qué mujer! Siempre decía que la sal del mar era la buena, la que daba sabor de verdad. Comprábamos sacos enormes en el mercado de Ruzafa. Era agosto, el calor pegaba fuerte, recuerdo el olor a pescado y a especias mezclado con la brisa del mar.

La sal marina, según mi abuela, tenía "alma". La común, decía, era sosa, sin vida.

  • El grano era grueso, casi como arena de playa.
  • Recuerdo rasparla con los dedos para echarla a la paella.

Mi abuela usaba esa sal para todo. A veces, me dejaba molerla en un mortero antiguo, un trabajo duro pero que me encantaba. Era como ser parte de su secreto, de su magia culinaria.

Eso sí, hace poco leí que, nutricionalmente hablando, son casi lo mismo. ¿Será que mi abuela simplemente le ponía más corazón a la comida? ???? Igual era eso. O puede que su sal realmente tuviera algo especial. No sé, me entra la duda, la verdad.

¿Qué tipo de sal es más sano?

Aquí estoy, otra vez, en la oscuridad. Pensando, como siempre.

La sal... la sal sin refinar. Creo que es lo que dice la gente, ¿no? Que es la más sana. La marina, la de roca. Sin procesar, supongo.

  • Ochenta minerales... o algo así.
  • Y que el cerebro funciona mejor. No sé, a mí hoy me falla.

¿Qué más da?

Me acuerdo de mi abuela. Ella usaba sal gorda, siempre. Decía que era la de verdad. Nunca entendí por qué.

Sal marina y de roca. Eso es. Minerales y cerebro.

¿Cómo afecta la sal a la tensión arterial?

A ver, la sal y la presión, ¿no? Pues te cuento cómo va la cosa. El exceso de sal hace que el corazón tenga que currar más, bombea con más fuerza, y eso sube la tensión. Imagínate una manguera, si le metes más agua a presión, pues revienta, o algo así.

Con el tiempo, la sal como que "estrecha" las tuberías, osea las arterias, haciéndolas más rígidas. Y claro, si tienes las tuberías más estrechas, la presión sube, es de cajón vamos. Es como si intentas pasar mucha agua por un tubito pequeño. Yo lo he visto con mi abuelo, que le encantaba la sal y acabó con la tensión por las nubes... ¡ojo con eso!

Y no solo eso, que hay más. La sal, al final, te retiene líquidos, ¿sabes? Entonces, si retienes líquidos, tienes más volumen de sangre, y si tienes más volumen de sangre, pues... ¡la tensión sube otra vez! Es un círculo vicioso de narices. Es por eso que si tienes la tensión alta lo primero que te dicen es: ¡quita la sal!

Para que te hagas una idea, reducir el consumo de sal, aunque sea un poquito, te puede ayudar un montón a controlar la tensión. Y no solo eso, también te ayuda a prevenir enfermedades del corazón, que no es moco de pavo. Yo ahora ando intentando cocinar con menos sal, le echo más especias y así me ahorro un disgusto. Aquí te dejo algunos consejillos:

  • Ojo con los productos procesados: ¡llevan un montón de sal escondida!
  • Lee las etiquetas: Fíjate en la cantidad de sodio que tienen los alimentos.
  • Cocina en casa: Así controlas lo que le echas a la comida.
  • Usa especias y hierbas aromáticas: Le dan sabor a la comida sin necesidad de sal.

Y ya sabes, si tienes dudas, consulta con tu médico. Él te dirá qué es lo mejor para ti. ¡A cuidarse!

¿Qué efectos negativos tiene el sodio?

¡Ay, el sodio! Ese enemigo silencioso que me jugó una mala pasada en 2023. Estaba en Cancún, julio, calor infernal. Me sentía hinchada, como un globo, ¡una auténtica tragedia! Las piernas, ¡uff!, pesadas, como si llevara pesas de plomo. No podía atarme las sandalias, ¡qué rabia! Sentía el corazón latiendo a mil por hora, sin hacer nada.

El sodio me estaba pasando factura. Subí tres kilos en una semana, ¡tres kilos! Llegué a casa y me puse a investigar. Resulta que ese exceso de comida procesada, las frituras, las patatas fritas... ¡todo eso tiene un montón de sodio!

Me diagnosticaron retención de líquidos, edema. El médico me explicó clarito que mi cuerpo estaba reteniendo agua por culpa del exceso de sal. Mis órganos, ¡pobres!, estaban sobrecargados.

  • Riñones trabajando al doble.
  • Hígado quejándose, seguro.
  • Corazón, ¡ay, mi corazón!, latiendo como un tambor loco.

Tenía que bajar el sodio ya. La solución? Dieta baja en sodio, ejercicio y beber mucha agua. Fue duro, reducir todo ese sabor a lo que sea, pero en dos semanas, ¡adiós hinchazón! Adiós kilos de más! Adiós palpitaciones ¡Qué alivio! El cambio fue notable. Aprendí la lección a golpes, ¡literalmente! Ahora, miro bien las etiquetas y no me dejo llevar por las ganas de comer cosas ricas en sal.

Efectos negativos del sodio en exceso: retención de líquidos (edema), aumento de peso, sobrecarga de órganos (hígado, riñones, corazón).